CORPORACIÓN UNIVERSITARIA MINUTO DE DIOS FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES INSTITUTO BÍBLICO PASTORAL PERSPECTIVAS PARA UNA TEOLOGÍA DEL CULTO PENTECOSTAL DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE COLOMBIA A PARTIR DE LA LECTURA EXEGÉTICA DE JUAN 6.11 Autor: Nelson Lavado Prieto Directora: Mgr. Paula Andrea Arenas Bogotá D.C., Julio de 2011 2 3 CONTENIDO Abstract 4 Palabras Clave 5 Introducción 6 Objetivos 8 Metodología 9 1. Análisis del Texto 10 1.1 Análisis Diacrónico 10 1.1.1 Texto en Griego 11 1.1.2 Crítica Textual 11 1.1.3 Crítica Histórica 17 1.1.4 Crítica Literaria 22 1.1.5 Crítica de las Fuentes e Intertextual 26 1.1.6 Incorporación de los estudios críticos al análisis de los pasajes paralelos 32 1.2 Análisis Sincrónico 43 1.2.1 Límites del Pasaje 43 1.2.2 Análisis Gramatical y Morfológico 46 1.2.3 Análisis Sintáctico - Estructural 50 1.2.4 Análisis Semántico 56 2 Construcción Hermenéutica y Propuesta Pastoral 60 2.1 Estudio Social del Texto 60 2.2 Aproximaciones sociológicas, teológicas y eclesiales con el movimiento pentecostal 70 2.3 Discernimiento del mensaje: Perspectivas para el pentecostalismo de Asambleas de Dios 79 Resultados 86 Discusión 89 Referencias 93 4 ABSTRACT The Community around the Gospel of Saint John has generated a really surprising text. In the opinion of many Bible specialists, this is the most advanced and structured literature in biblical theology topics. In according to the value of it sacramental implications and the development of a particular ecclesiology remained in the Gospel, the pericope “Feeding the Five Thousand” offers a complete source of reflections about the sense and actuality of the Lord’s Supper. In this investigation, certain important delimitations were made. In the first, the focused text to be analyzed is St. John 6.11, in order to detect both an Eucharistic formula according to the others versions in the Gospels and Paul literature, and it theological management in the configuration of the pericope. In the second, the religious act of the Lord’s Supper is appreciated in the environment of Pentecostal Churches in Assemblies of God in Colombia. They are, respectively, Scriptural and Life texts to be boarded, allowing themselves to interact and produce a pastoral proposal. 5 PALABRAS CLAVE Joánico Evangelios Tradición Independiente Intención Litúrgica Intención teológica Diversidad Pentecostalidad Culto Santa Cena 6 INTRODUCCIÓN Las posibilidades de formulación litúrgica en el Evangelio de Juan han sido siempre intrigantes. En particular, llama la atención la variación de la pascua dentro de la cual no se instituye la eucaristía como lo hacen los sinópticos y la tradición paulina. En su lugar, el Cuarto Evangelio enfoca el acto eucarístico en su versión de la multiplicación de los panes y los peces, con una subsiguiente desarrollada cristología sacramental. Más que diagnosticar una anomalía histórica, textual o redaccional, lo pertinente es hallar las ricas posibilidades joánicas releídas para encontrar aplicaciones en el culto. Un espacio muy coherente para la visibilizar este análisis lo constituye la rica variedad litúrgica presente en las comunidades pentecostales. La razón para ello es su constante replanteamiento y actualización, lo cual es a la vez una fortaleza y una fuente de conflictos. Las obras consultadas tratan sólidamente los aspectos exegéticos del texto de Juan en general, considerando al mismo tiempo los rasgos particulares que se observan en torno a su intencionalidad teológica y litúrgica en su relato del capítulo 6. Este intrincado marco de análisis aporta una buena base hermenéutica para realizar aproximaciones a la celebración de la Santa Cena dentro del ambiente pentecostal de las Asambleas de Dios de Colombia, auxiliados por autores que tratan este tema en el contexto latinoamericano. El objetivo es articular varios elementos: la intencionalidad teológica y litúrgica que anima la construcción del relato del capítulo seis; los elementos sustanciales contenidos en una breve porción del mismo, el versículo once; la teología del culto detrás de la Santa 7 Cena tal como se la entiende y realiza en las comunidades pentecostales de Asambleas de Dios de Colombia. Todo en aras de una propuesta hermenéutica y pastoral que ilumine la práctica, y al mismo tiempo otorgue bases más o menos seguras para una relectura pentecostal viable de la eucaristía en el Evangelio de Juan. 8 OBJETIVOS Ampliar la apreciación que se tiene del relato de la multiplicación de los panes y los peces según el pasaje del Evangelio de Juan 6.11, a partir de la exégesis. Trazar algunas líneas de interpretación del texto de Juan 6.11, que justifiquen una hermenéutica consistente con el texto y la realidad del culto pentecostal. Realizar un aporte pastoral a la teología pentecostal vivenciada en las comunidades de las Asambleas de Dios de Colombia, a partir del análisis de Juan 6. 11 9 METODOLOGÍA La forma de realizar el presente trabajo de investigación consiste, en primer lugar, en la reflexión del texto de Juan 6. 11. Se obtendrán datos pertinentes a partir del análisis diacrónico del texto Griego según el desarrollo de Nestle Aland en su vigésimo séptima edición. Posteriormente se realizará un análisis sincrónico de la porción seleccionada. Se seguirán las pautas propuestas por Wim Weren (2003). A la luz del anterior análisis, en segundo lugar se realizará una construcción hermenéutica enfocando dicha aplicación al ámbito pentecostal colombiano. A pesar de su gran variedad, la procedencia fundamentalista y modo eclesiástico de actuar de este movimiento, se puede detectar y revisar sus elementos básicos en la práctica de la Santa Cena en el contexto de las Asambleas de Dios. Será muy provechosa la hermenéutica sociológica de los cuatro lados, explicada por Krüger, Croatto y Míguez (1996). Al mismo tiempo, se efectuará una propuesta pastoral que articula lo bíblico y hermenéutico con la praxis en el culto y la vida pentecostal. En esta etapa del proceso se revisará brevemente las motivaciones teológicas e históricas de la Santa Cena en este contexto para iluminar nuevas perspectivas de realización. 10 1. ANÁLISIS DEL TEXTO El análisis considerará dos maneras de acercarse al texto desde el punto de vista exegético: el diacrónico y el sincrónico. En cuanto al primero, muy provechoso para la intención de esta investigación, se prestará atención al aparato crítico para examinar las variantes textuales y sus testigos, así como las huellas históricas y literarias. En lo tocante al segundo, se realizará el análisis estructural con la ayuda de la gramática del griego y se observará algunas características del relato. La porción de texto analizado varía convenientemente entre los versículos diez y trece del capítulo seis, e incluso otros antes o después, a fin de tener una panorámica lo más amplia posible, teniendo en cuenta los alcances de la presente investigación. 1.1. Análisis Diacrónico Por razón del interés que despierta el origen mismo del texto, en conjunción con las circunstancias de las primitivas comunidades en las que éste surgió, se ha optado por realizar la crítica textual, histórica y literaria teniendo presente que el texto de Juan 6.11 tiene paralelos históricos y teológicos en al menos nueve pasajes del Nuevo Testamento. Sin embargo, por razones de precisión y espacio, las comparaciones se harán tomando como rango exclusivo lo enunciado en el breve texto de Juan que se acaba de indicar. 1.1.1. Texto en Griego de Juan 6.11 11 De acuerdo con el Texto Griego de Nestle- Aland en su edición vigésimo séptima (Aland, Aland, Black, Martini, Metzger, & Wikgren, 1993), el texto en griego es el siguiente: 11 ἔλαβεν οὖν ηοὺς ἄρηοσς ὁ Ἰηζοῦς καὶ εὐταριζηήζας διέδφκεν ηοῖς ἀνακειμένοις ὁμοίφς καὶ ἐκ ηῶν ὀυαρίφν ὅζον ἤθελον. 1.1.2. Crítica Textual En el presente análisis se empleó dos aparatos críticos: El primero, suministrado en línea por el Instituto para la Investigación Textual del Nuevo Testamento de la Universidad de Münster, Alemania (Münster University, 2011). El segundo, el del Novum Testament Graece (Tischendorf, Gregory y Abbot,1994). 1.1.2.1. Primer Problema. El verbo ἔλαβεν 1.1.2.1.1. Variante ἔλεβεν 1.1.2.1.1.1. Testigos. Papiro P28 (Siglo III) 1.1.2.1.1.2. Explicación de la variante. De acuerdo con Finegan, (2011) ἔλεβεν era una conjugación en tiempo aoristo, tercera persona singular, poco usual para el verbo λαμβάνψ, usada en el papiro P28. Este se diferencia de otros como los papiros P66 y P75, donde se emplea la conjugación habitual ἔλαβεν. 12 1.1.2.1.1.3. Valoración de la variante. A pesar de la antigüedad del testigo, éste es superado por otros de mayor antigüedad y confiabilidad usados por el texto editado. En todo caso, la conjugación no implica un cambio semántico. 1.1.2.1.2. Edición Textual. ἔλαβεν 1.1.2.1.2.1. Testigos. Papiros P66 (año 200) y P75 (Siglo III). Códices Vaticano y Sinaítico (siglo IV) y Alejandrino (siglo V) 1.1.2.1.2.2. Explicación del texto editado. Es la conjugación usual del verbo λαμβάνψ en tiempo aoristo, modo indicativo, voz activa, tercera persona singular. 1.1.2.1.2.3. Comentario acerca de la edición textual. Está mejor respaldada por los testigos y por la forma usual de conjugación. 1.1.2.1.3. Conclusión acerca del Primer Problema. La variante no ofrece dificultad desde el punto de vista de la calidad de los testigos y el término empleado, siendo superada ampliamente por la edición textual. 1.1.2.2. Segundo Problema: La conjunción οὖν 1.1.2.2.1. Variante δέ 1.1.2.2.1.1. Testigos. Códice Sinaítico con corrección (siglo IV) 1.1.2.2.1.2. Explicación de la variante. La conjunción δέ es postpositiva, con las siguientes funciones: adversativa, traduciendo “pero”; continuativa, traduciendo “y, entonces”; explicativa, traduciendo “ahora”; enfática, traduciendo “de hecho”. La expresión completa quedaría “entonces tomó Jesús los panes” 13 1.1.2.2.1.3. Valoración de la variante. El testigo es de primer orden, aunque hay que tener en cuenta que está corregido. 1.1.2.2.2. Texto Editado οὖν 1.1.2.2.2.1. Testigos. Papiros P75 (Siglo III), P66 (año 200), P28 (Siglo III). Códices Alejandrino (siglo V), Vaticano (siglo V), Bezae (siglo VI) y Parisiense (siglo VIII) 1.1.2.2.2.2. Explicación del texto editado. La conjunción οὖν es coordinante. De acuerdo con Dana H. (1994), tiene función inferencial, traduciendo “en consecuencia, por tanto” y transicional traduciendo “entonces”. El texto traduciría “Tomó por tanto Jesús los panes” o “Tomó entonces Jesús los panes”. De acuerdo con el contexto sería más adecuada ésta última, es decir, con la preposición en función transicional. 1.1.2.2.2.3. Comentario acerca del texto editado. El texto está mejor respaldado y su conformación gramatical no tiene conflicto con la variante. 1.1.2.2.3. Conclusión sobre el segundo problema. Aunque haya diferencias en el uso de la conjunción, ambas opciones mantienen una función transicional. La expresión más continuativa de la variante, encuadra mejor estilísticamente, siendo por tanto menos probable respecto a un texto original. 1.1.2.3. Tercer Problema. El verbo εὐφαπιςσήςαρ 1.1.2.3.1. Variante εὐφαπίςσηςεν 1.1.2.3.1.1. Testigos. Códice Sinaítico (Siglo IV) y Bezae (Siglo VI) 14 1.1.2.3.1.2. Explicación de la variante. Es la conjugación en modo indicativo tiempo aoristo, y voz activa en tercera persona singular para el verbo εὐφαπιςσέψ. Aparece una vez en Hechos 27.35. La traducción quedaría “dio gracias” 1.1.2.3.1.3. Valoración de la variante. Está bien respaldada y su sentido gramatical se ajusta a las normas del griego. 1.1.2.3.2. Edición Textual εὐφαπιςσήςαρ 1.1.2.3.2.1. Testigos. Papiros P66 (Siglo III), P75 (Siglo III), P28 (Siglo III). Códices Vaticano (Siglo IV) y Alejandrino (Siglo V) 1.1.2.3.2.2. Explicación del texto editado. Es la conjugación en participio, tiempo no principal, indicando que la acción se ha realizado previamente como algo presupuestado o sobreentendido. En aoristo activo masculino de tercera persona singular, traduciría “habiendo dado gracias”. 1.1.2.3.2.3. Comentario del texto editado. La conjugación del verbo otorga complejidad al conjunto de acciones tomar- dar gracias- repartir. Los testigos son más numerosos y confiables. 1.1.2.3.3. Conclusión acerca del tercer problema. El texto editado es más confiable no tanto por la complejidad de la conjugación sino por los testigos. Es interesante notar que de este modo, suman nueve conjugaciones idénticas del verbo εὐφαπιςσέψ en el Nuevo Testamento. De estas, sólo en una, Hch 28.15, no se hace mención de Jesús dando gracias en el contexto de la multiplicación o la Cena del Señor. Las ocho que si lo hacen son: Mt 15.36 (evento de la multiplicación de los panes); 26.27 (institución de la Cena del Señor); Mc 8.6 15 (evento de la multiplicación de los panes); Mc 14.23 (institución de la Cena del Señor); Lc 22.17, 19 (institución de la Cena del Señor); 1 Cor 11.24 (recuerdo de la institución de la Cena del Señor). 1.1.2.4. Cuarto Problema: el verbo διέδωκεν 1.1.2.4.1. Variante ἔδφκεν 1.1.2.4.1.1. Testigos. Papiros P66 (año 200), P28 (siglo III). Códices Sinaítico (siglo IV), Bézae (Siglo VI) y Oxoniense (Siglo IX) 1.1.2.4.1.2. Explicación de la variante. ἔδφκεν es la conjugación del verbo δίδφμι en tercera persona singular en tiempo aoristo del modo indicativo y voz activa. Implica una acción puntual, acabada en el pasado. 1.1.2.4.1.3. Valoración de la variante. Está bien respaldada y no ofrece dificultad gramatical alguna. 1.1.2.4.2. Texto editado διέδψκεν 1.1.2.4.2.1. Testigos. Papiro P75 (siglo III). Códices Alejandrino (Siglo V), Vaticano (Siglo IV) y Parisiense (siglo VIII). 1.1.2.4.2.2. Explicación del texto editado. διέδψκεν es la conjugación del verbo διαδίδφμι en modo indicativo, tiempo aoristo y voz activa de tercera persona singular. Únicamente aparece así conjugado en el Nuevo Testamento en Juan 6.11. Traduce “distribuyó”, “dio” 1.1.2.4.2.3. Comentario sobre el texto editado. Está mejor respaldado que la variante, teniendo en cuenta la calidad de los códices y los papiros. 16 1.1.2.4.3. Conclusión acerca del cuarto problema. El verbo διαδίδφμι empleado es específico de Juan en comparación con los textos análogos mencionados en la conclusión del sexto problema Mt 15.36; 26.26, 27; Mc 8.6; 14.23; Lc 22.19 en los cuales el verbo empleado es δίδφμι. 1.1.2.5. Conclusiones de la crítica textual de Juan 6. 11 1.1.2.5.1. Las variantes textuales compiten con el texto editado en lo que respecta a la calidad de los testigos, y en general no ofrecen dificultades gramaticales. 1.1.2.5.2. Al revisar el número de ocurrencias de las palabras en cuestión, se perciben de antemano notables similitudes con los pasajes paralelos en Mateo, Marcos, Lucas y 1Corintios. 1.1.2.5.3. La existencia de las variantes estudiadas, excepto ἔλαβεν y ἔδωκεν, se explicarían como un deseo de ajustarse desde el punto de vista estilístico. Es notorio que la forma de la conjugación de los anteriores verbos es exclusiva de Juan y no aparece en el resto del Nuevo Testamento. 1.1.2.5.4. La reiteración del verbo εὐφαπιςσέψ y su forma de conjugación confieren al texto de 6.11 una indudable connotación eucarística. Lo anterior plantea interesantes cuestiones acerca de la intención del autor y situación de la comunidad donde se desenvolvía. También deberá apreciarse con atención la descripción de los actos de Jesús en este breve pasaje. Pronto se nota que la acción de Jesús de tomar, dar gracias y distribuir no aparece en el relato joánico de la pascua previa a su crucifixión en Juan 13.1-30. 17 1.1.3. Crítica Histórica de Juan 6. 11 La literatura joánica aporta algo específico que resalta Raymond Brown (1983): “El evangelio debe ser leído en varios niveles, de manera que nos cuenta la historia tanto de Jesús como de la comunidad que creía en Él” (p. 16). El autor avanza en este concepto definiendo tres puntos de partida. El primero, que el texto muestra la forma como un evangelista concebía y daba a conocer a Jesús a las comunidades del finales del siglo I. El segundo, que el evangelio muestra algo de la historia de las comunidades a principio del siglo I, especialmente si emplea fuentes que formaban parte del patrimonio de la comunidad. El tercero, que el texto del evangelio ofrece medios limitados para reconstruir el ministerio y el mensaje del Jesús histórico. Las anotaciones hechas anteriormente por Brown resultan muy útiles al examinar la historicidad del acontecimiento de la multiplicación de los panes y los peces de Juan 6, así como la naturaleza de la comunidad en la cual surge este evangelio. Por un lado, se observa el acontecimiento se repite seis veces en los evangelios. En ellos corresponden Mt 14.13- 21, Mc 6.30-44 y Lc 9.10-17; de igual manera, Mt 15.32-39 y Mc 8.1-10; Jn 6.1-15 tendría más relación con los tres primeros. Semejante recurrencia hace suponer un hecho histórico (Léon-Dufour, 1990). Por otro lado, hay que admitir que el relato referido en los evangelios sinópticos, tiene en Juan una intencionalidad claramente distinta: la multiplicación es la señal de Jesús ubicada en forma deliberada para el significativo discurso del pan de vida (6.22-59). Esta es la motivación teológica detrás de la configuración del relato de la multiplicación en Juan. Pero Brown (1979) también advirtió sobre el extremo de pensar que 18 el autor del Evangelio inventó los detalles del relato para apoyar su teología. ¿Es el relato de este milagro una particular definición de la práctica eucarística en la comunidad donde surgió el evangelio de Juan? Sorprende que en las catacumbas del siglo II, la escena de la multiplicación era usada para simbolizar la eucaristía (Brown, 1979). En este último sentido, ciertamente lo que hace tan intrigante el evento de la multiplicación en Juan es que en este Evangelio no aparece la institución de la Cena del Señor como en los sinópticos. Zevini (1995) lo vio pronto como el símbolo joánico de la Eucaristía, con un significado cristológico y sacramental: no se trata tanto de saciar el hambre de la gente, sino de revelar gloria de Dios en Jesús. Brown (1983) estima que la omisión joánica de la acción de la Eucaristía sobre el pan y el cáliz difícilmente puede ser accidental, teniendo en cuenta que para la época de la redacción del cuarto evangelio, ya existía la tradición de los sinópticos y de Pablo. Una explicación para tal omisión, según el mismo Brown, es la controversia que pudo surgir alrededor de presidencia de la liturgia eucarística en las comunidades primitivas. Un conflicto semejante por el poder, en el pensamiento joánico, no era concebible alrededor de la primacía por el servicio a los demás, claramente establecido en el lavatorio de los pies en la última cena joánica. Se puede concluir la anterior línea de pensamientos con lo expuesto por Kasper (1976), en el sentido de que, en el relato de la multiplicación de los panes y los peces en Juan, no se debe tanto examinar el contenido histórico sino la intencionalidad teológica. Para Léon-Dufour (1990), como ser verá más adelante, el peso es tanto teológico como sacramental, al darle a la Eucaristía una vinculación con la muerte de Jesús para lograr la vida de quienes creen en Él. Más aún, este autor previamente estimó que lo litúrgico del contexto de la comunidad 19 alrededor del evangelio de Juan, fue algo seguro en la configuración del relato. (Léon- Dufour, 1982) Dos elementos históricos distintivos de la narración que se hace en Juan, son examinados, teniendo en cuenta la intencionalidad teológica y la distancia histórico- geográfica: 1.1.3.1. La mención de la Pascua, en Juan 6.4. Léon-Dufour (1990) afirma que este dato es difícilmente encuadrable con el reporte histórico de Juan. La razón que da es que una pascua implicaría una relación de sucesos en los que Jesús debería ascender a Jerusalén, lo cual ciertamente no ocurre. Más aún, Jesús realiza este viaje tres veces en el evangelio de Juan, en 1.28; 2.13 y 11.22. Werem (2003) detecta cuatro ocasiones del ascenso a la capital de Judea en 2.13; 5.1; 7.10; 12.12, y descarta también la mención de 6.4. Si la pascua fuera histórica, este hecho alargaría un año más el ministerio de Jesús. Descarta también que la mención de la pascua evoque directamente la cena, pues en Juan no se menciona que la cena pascual instituya el sacramento. Tampoco acepta que se trate de un inserto posterior, o que se evoque el maná dado durante el Éxodo. La explicación teológica por la que opta León-Dufour es que la mención de la pascua en el relato evoca la muerte de Jesús, como algo cercano. Su hipótesis se basa en la aparición de la misma fórmula pascua-muerte en 2.13, 20 ss, 11.55-57 en conexión con 20 12.1-7 y 13.1. Luego, con el evento de caminar sobre las aguas y el discurso del pan de vida, el tema de la muerte de Jesús aparece expresado de forma simbólica o explícita. 1.1.3.2. La aclaración σῆρ θαλάςςηρ σῆρ Γαλιλαίαρ σῆρ Τιβεπιάδορ. en 6.1 La sucesión de genitivos serviría para precisar mejor la ubicación. Puede tratarse de una localización necesaria para los lectores griegos de finales del siglo I que no están al tanto del nombre “Mar de Galilea”, cuyo nombre a partir del siglo II será Tiberiades (Theissen, 1997). Brown, (1998) sugiere que es probable que el nombre no empezara a usarse hasta después de la época de Jesús. El nombre Tiberiades corresponde a una población fundada por Herodes Antipas en el 22 d.C. Es por esta razón que sea muy difícil creer que se haya usado este nombre durante la vida y ministerio de Jesús de acuerdo (Bernard, 1929). Es también importante mencionar que en la región de Tiberiades se establecieron centros espirituales del judaísmo rabínico, configurado tras la destrucción de Jerusalén y el concilio de Jamnia. En este último se excluyeron de la comunidad judía a los seguidores de Jesús y a sus escritos. (Rubeaux, 1996). En síntesis, la aclaración hecha respecto al nombre del lugar, es una de las expresiones que actualizan el evento para los lectores de la época en que fue escrito el evangelio. Aquéllos vivían históricamente lejos del contexto en que los hechos ocurrieron, y en su momento enfrentaban nuevas condiciones religiosas en el contexto inmediato. 1.1.3.3. Los detalles pintorescos. La abundancia de hierba, los panes de cebada y el deseo de las multitudes de hacer a Jesús su rey. 21 Estos tres elementos agregan cierto colorido histórico. La espesura de la hierba ubica el hecho durante la primavera (cerca de la pascua), cuando florece el desierto (Aubert, 2000). Los panes bendecidos por Jesús están hechos de cebada, la cual se cosechaba en Abril, y ofrece dos iluminaciones exegéticas: la primera, el pan de cebada era consumido por los más pobres; la segunda, esta cosecha constituía las primicias ofrecidas a Dios de acuerdo con el calendario litúrgico judío (Léon-Dufour, 1990). En cuanto a la intención de hacer rey a Jesús tras el milagro, se trata de un detalle histórico exclusivo de Juan (Léon-Dufour, 1982). Los tres detalles referidos aquí, no son mencionados en los sinópticos, y por tanto le agregan una mayor certeza histórica al relato, más allá de la posibilidad de comprobarse. 1.1.3.4. Conclusiones acerca de la crítica histórica No se puede negar el asiento histórico del relato. De hecho, se pueden considerar seriamente los exclusivos aportes históricos del relato joánico de la multiplicación de los panes y los peces. Sin embargo, no se puede avanzar hasta un exhaustivo examen histórico. Por otro lado, se debe considerar el valor teológico y sacramental de los eventos a la luz del discurso posterior del pan de vida y el tono general del evangelio, en el que la muerte de Jesús otorga vida. Es necesario asimismo examinar la impronta dejada por la comunidad en la cual surgió el evangelio, con sus conflictos y aspiraciones. Hechos como el conflicto por el poder por un lado, pudieron orientar la atención del escritor hacia el amor y el servicio en su versión de la última cena. Por otro lado, los conflictos con las comunidades judías posteriores a 22 Jamnia plantearon una remembranza de la multiplicación de los panes y los peces, matizada por la presencia de judíos desorientados o resistentes a Jesús (Juan 6.14-15; 25-71). Viene al caso indagar aún más respecto a las tensiones latentes con otros grupos cristianos, hechos que pueden precisarse a partir de la crítica literaria. 1.1.4. Crítica Literaria en Juan 6.11 Por crítica Literaria se entiende la investigación acerca de las unidades del texto, así como la identidad del autor (Krüger et. al. , 1996). 1.1.4.1. Acerca del Autor En general, se acepta que no hay un único candidato que llene los requisitos para ser el indiscutible autor del evangelio. De acuerdo con Ireneo (130-200), a quien se le debe mucho de la tradición existente al respecto, y de haber rescatado el evangelio de Juan de los gnósticos, el autor es Juan, el hijo de Zebedeo (Moloney, 2005). El canon de Muratori hace lo mismo, así como la tradición posterior de las iglesias, que ubican la muerte del apóstol en Éfeso, capital de Asia Menor. Así, por ejemplo, Eusebio retomó el testimonio de Papías de Hierápolis (125 d.C.), en el sentido de que el apóstol Juan había sido el autor del Evangelio que lleva su nombre Rubeaux (1996). Éfeso es la ubicación tradicional y al mismo tiempo la que mejor explica la mezcla de tradiciones que subyacen en el evangelio (Brown, 1979). No obstante, la presencia de fuertes comunidades judías, así como de grupos helenistas e incluso discípulos de Juan el 23 Bautista, mencionados en Juan en estrecha relación, se localiza mejor en Siria (Rubeaux, 1996). Un escritor que desarrolló una investigación sustancial acerca del tema, es con muchos méritos Raymond Brown. No obstante, él mismo ha tenido que reformular algunas de sus ideas iniciales, y se consideró poco ambicioso en esperar la aceptación de los especialistas. Sus conclusiones (1983) son audaces, y se extraen algunas, desarrolladas a partir del texto. El autor del evangelio era el fundador de la comunidad, y vino a ser el héroe de la misma, en relación con los ataques y las pugnas de parte de antiguos miembros y líderes joánicos. El autor no era un miembro de los doce discípulos o apóstoles ampliamente reconocidos en los sinópticos, pero a través del evangelio, expone una superioridad indiscutible en su cercanía y comprensión de Jesús. Se le identifica con el discípulo amado, que en el texto es muy allegado a Jesús (Jn 13.23; 19.25-27; 20.3-19; 21.24), compañero suyo desde el principio, e incluso seguidor previo de Juan el Bautista (1.35). La comunidad joánica conoció la muerte del discípulo amado e incorporó este hecho como parte de los agregados al evangelio (Jn 21.20-23). 1.1.4.2. Acerca de la Comunidad La comunidad a la cual iba dirigida el evangelio, estaba inicialmente compuesta por antiguos seguidores de Jesús provenientes del judaísmo, ubicados en Palestina (Brown, 1983). Éstos sostuvieron progresivamente fuertes conflictos con las sinagogas, de las cuales se apartaron finalmente. Esta ruptura marcó asimismo un distanciamiento del judaísmo por causa de su fe en Cristo. Dentro de la primitiva comunidad, pudieron haber miembros 24 Galileos, e incluso samaritanos, lo que agudizaría aún más los conflictos con los líderes de las sinagogas. Posteriormente, fueron incorporados otros miembros poseedores de una cristología más alta, y quienes al mismo tiempo estaban bien relacionados con samaritanos. Su postura antitemplo (ya sea en Jerusalén o en Gerizim) y a la vez su reconocimiento de que la salvación viene de los judíos posiblemente los identifique con seguidores de Jesús provenientes del helenismo, y que en Hch 8.1 fueron rechazados por los judíos tradicionales de Jerusalén, en tanto que éstos si admitían a los apóstoles. La incorporación de los judíos helenistas antitemplo harían aún más repulsivos a los miembros de las comunidades joánicas frente a los judíos de Jerusalén. Un tercer momento bien pudo haber sido, el desplazamiento de los seguidores joánicos al contexto de Asia Menor (donde se afirma tradicionalmente que surge el cuarto evangelio), con la novedosa incorporación de gentiles, para los cuales la teología de las comunidades joánicas pre evangélicas ya se habían preparado. La posición y consolidación de las comunidades joánicas, les facultó para auto distinguirse de los no creyentes o creyentes no aptos entre los del mundo, los judíos, y los discípulos de Juan el Bautista. Al mismo tiempo, detectarían a los creyentes por quienes sentirían distintos grados de simpatía: judíos cristianos dentro de las sinagogas, iglesias compuestas por judíos cristianos con una fe inadecuada, y los miembros de las iglesias apostólicas. Al analizar de esta manera el texto, se nota que estos creyentes, a pesar de su grado de cercanía con los seguidores joánicos, nunca alcanzaron el nivel de percepción y cercanía de Jesús de éstos últimos. Un ejemplo notable que menciona Brown es la comparación de actitud y situación entre el Discípulo amado y Pedro. En esta comparación, 25 cinco ocasiones el Discípulo supera al apóstol (13.23-26; 18.15-16; 20.2-10; 21.7; 21.20- 23). Algunas características de la teología de las comunidades joánicas serían, de acuerdo con Brown (1983): una cristología alta; una concepción sacramental de la realidad; una eclesiología no basada en las categorías apostólicas, sino en la permanencia en Cristo; una pneumatología donde la relevancia del Paráclito sostiene la enseñanza de la comunidad y garantiza la vitalidad en Cristo; una advertencia eclesiológica contra los peligros de desarrollos como la sucesión apostólica, los oficios eclesiásticos o prácticas sacramentales. Rubeaux (1996), mantiene brevemente una secuencia similar a la de Brown, con la diferencia de que localiza a las comunidades joánicas desplazadas desde Jerusalén a Antioquía. Es notorio que en el relato de la multiplicación de los panes, a los galileos se les denomine de la misma manera que a los judíos no creyentes de Judea, quienes murmuraban de Jesús (6.26). Esto contrasta con la presencia de cristianos galileos mencionada en el punto anterior. 1.1.4.3. Conclusiones acerca de la crítica literaria El relato de la multiplicación de los panes y los peces nos orienta acerca de la forma como los miembros de la comunidad de Juan practicaban y entendían la Santa Cena o Eucaristía. 26 Con Brown (1983), se puede deducir que no es posible reconstruir satisfactoriamente el estado de institucionalidad de las comunidades joánicas, sea en los oficios, sea en las prácticas sacramentales. Pero en lo tocante al texto que se está estudiando en el presente trabajo, es válida la acotación de Brown, en el sentido de que los textos joánicos advierten contra los excesos del sacramentalismo y el clericalismo latentes en la iglesia oficial del siglo II. La acción directa de Jesús entregando los elementos del pan y el pez en conserva señalan la importancia de la presencia viva de Jesús en el sacramento, que puede ser opacada por los servicios litúrgicos demasiado enfocados en lo externo, con detrimento de la intimidad y cercanía a Él. La preferencia por una excesiva simplificación señalada por Brown y apreciable en la comparación de los relatos de la multiplicación, aunque no necesariamente histórica, tenía una gran relevancia para los primeros lectores del evangelio de Juan. Se podría argumentar con lo visto arriba que no eran muy afectos a las complejas estructuras de organización basadas en el gobierno humano, sino más bien enfocadas en el servicio a los demás. 1.1.5. Crítica de las Fuentes e Intertextual en Juan 6.11 La crítica de las Fuentes es el intento de reconstruir tradiciones más antiguas con existencia independiente. La Crítica Intertextual se centra en las relaciones entre dos o más textos, para investigar la huella que el texto más antiguo dejó sobre el más reciente. En esta 27 parte de la investigación se intentará articular los dos niveles de acercamiento exegético de una forma más o menos lógica, sin marcar claramente un espacio exclusivo para cada etapa, ya que están íntimamente imbricadas (Weren, 2003). Para ello, se rastreará algunos indicios que señalen la prevalencia de tradiciones puntuales empleando criterios de antigüedad, brevedad o grado de complejidad. Las precisiones hechas por los expertos serán sumamente útiles. 1.1.5.1. El origen de la tradición joánica respecto a la tradición sinóptica Raymond Brown (1983), cuestiona la opinión de quienes consideran que Juan tomó el material preexistente de la tradición sobre la multiplicación, la cual ya tenía una intención teológica dada y le agregó su propio particular peso teológico. El autor norteamericano señala algunas particularidades del relato de Juan: La mención de la pascua (v.4); la identificación de Felipe y Andrés (v. 7 y 8); los detalles del muchacho y los panes de cebada que recuerdan el pasaje de 2 Reyes 4.42, en el cual Eliseo realiza un prodigio análogo. Brown concluye que las diferencias en el lenguaje, la ilación y los detalles entre el texto de Juan y los sinópticos, tienen una explicación racional: Juan representa una tradición independiente (Brown, 1979). Cuando el exégeta norteamericano se pregunta cuál de las tradiciones tiene más valor y antigüedad, si la joánica o la sinóptica, primero se enfrenta con el hecho de que hay dos menciones de multiplicaciones en Mateo, dos en Marcos, y una en Lucas. Entonces, opta 28 por asumir que la segunda mención del milagro en Mateo y Marcos es más antigua (aunque no en todo), partiendo del hecho de que, desde el punto de vista de la crítica literaria, se tiende a acentuar y engrandecer los milagros conforme pasa el tiempo. Por esta razón, los números y los detalles milagrosos aumentan en el primer relato sinóptico. Así también lo afirmó Kasper (1976). Con este y otros razonamientos, utiliza el relato sinóptico de Marcos como representativo (tomando partes de ambas menciones), para compararlo con el relato de Juan. Con lo anterior en mente, propone una primera teoría: que el autor del cuarto evangelio en realidad examinó ambos relatos y retuvo la secuencia multiplicación-caminar sobre el mar- petición de un signo- observaciones sobre el pan- fe de Pedro- Tema de la pasión y la traición (Brown, 1983). Esta secuencia está en todo el capítulo 6 de Juan y en Mc 6.30-44; 8.11-21, 27-33. Ante el formidable parecido de los dos arreglos anteriores, propone una segunda teoría: Juan usó una versión pre canónica de Marcos, en la cual sólo había un relato de la multiplicación. No obstante, al encontrar que la versión de Juan y la de Lucas difieren, propone una tercera teoría, su favorita: el cuarto evangelista se apoyó en una tradición independiente que presentaba en general la misma secuencia del relato pre canónico de Marcos. Al intentar evaluar cuál de las dos hipotéticas fuentes, a saber, la empleada por Juan o la pre canónica de Marcos, es más antigua, Brown señala que hay indicios de antigüedad y elaboración posterior tanto en una como la otra. Rudolf Bultmann (1995), por su parte, localizó el relato inicial de la multiplicación de los panes y los peces en Palestina, y su origen en el culto cristiano. Respecto al texto de 29 Juan, asumió que la referencia a la pascua (v. 4) fue añadida por el redactor que introdujo 6.51-59; también sostuvo que la versión joánica del relato es independiente sólo en los vss. 4, 6, 14 y 15. Propuso, junto a otros estudiosos, que los capítulos 5 y 6 debían invertirse, pues en el capítulo 5 Jesús está en Jerusalén y repentinamente lo hace en Galilea, sin que se explique cómo marchó allá. La secuencia Caná- Galilea- Jerusalén- Galilea, sería más lógica y coincidiría con esta reacomodación de los capítulos. Incluso la mención de la pascua en Juan 6.4 articularía mejor antes de Juan 5.1. Otros exégetas sostienen puntos de vista distintos acerca del grado de independencia que tiene el relato de Juan respecto al de los sinópticos. Hay quienes defienden desde una notoria dependencia hasta una fuerte intervención de parte del evangelista, motivado por razones kerigmáticas y no históricas. Hasta ahora no hay modo de definir razonablemente una respuesta definitiva. 1.1.5.2. El origen de la tradición joánica respecto a la tradición paulina Si, como lo plantea Brown (1983), el relato de Juan se corresponde con un relato pre canónico de Marcos, ahora resulta interesante valorar el peso tradicional y la antigüedad del relato paulino. Al respecto es comúnmente aceptada la mayor antigüedad redaccional de los textos de Pablo en comparación con los evangelios. ¿También ocurre lo mismo en el caso específico del relato? 30 En primera instancia hay que considerar la definitiva ausencia de la copa en el relato de Juan, tanto en la multiplicación como en la pascua. En segundo lugar, debe apreciarse el gran peso teológico y discursivo que se le da a la sangre de Jesús en el discurso posterior del pan de vida (6.24-59). Con lo anterior, cabe preguntarse inicialmente si hay una manera de conectar simbólica, histórica, exegética o teológicamente la copa y el pescado en el evangelio de Juan, así como sus implicaciones pastorales. La respuesta al menos por ahora es que, aunque se acepta el fuerte sabor eucarístico del relato en Juan, no se considera viable un trabajo específico de comparación. Esto obedece a que, por el rigor que exige el origen mismo del relato, tal aproximación podría ser inadecuada. No obstante, se relacionan los siguientes datos: Bornkamm (1983) en su análisis de la relación del relato paulino con los sinópticos considera por un lado, que el texto Lucano no depende directamente de Pablo, sino de un texto más antiguo, al que el mismo Pablo le habría dado un marcado estilo litúrgico. En segundo lugar, que los textos más antiguos son los de Marcos y Pablo. En tercer lugar ubica el relato de la última cena en el ambiente de la iglesia siro-palestinense. Luego, asume que tanto Marcos como Pablo hicieron uso de una tradición más antigua y otra más reciente, existentes ambas en el momento de redactar. Finalmente, el autor alemán opina que es más antiguo el texto paulino. Jeremias (1980) asume que el texto de Marcos es más antiguo que el de Lucas. En lo que respecta a la comparación entre Marcos y Pablo, expresa que el texto paulino está más 31 cargado de helenismos, un estilo litúrgico más marcado y una reflexión teológica más desarrollada. Por lo anterior, es de la opinión que el texto de Marcos es más antiguo. Por otro lado, recuerda el papel que jugaba la comida en común en la eucaristía de la iglesia primitiva. Asimismo, que el uso del verbo εὐφαπιςσέψ remplaza en el Nuevo Testamento la oración antes de la comida para la que sería más apropiado el verbo εὐλογέψ. Este y otros elementos como el partimiento del pan, la introducción ὁ κύπιορ Ἰηςοῦρ en la fórmula paulina, el pasivo divino del verbo παπαδίδψμι, y la secuencia tomar - partir – dar, se usaba en la cena como una fórmula fija. A este respecto, cuando encuentra una conexión entre ὡςαύσψρ (1Co 11:25) y ὁμοίψρ (Jn 6.11), afirma que también esta expresión “se hallaba en los relatos de la cena como una fórmula fija” (P. 189). Además menciona que la expresión εὐφαπιςσήςαρ σοὺρ ἄπσοτρ sería el equivalente helenístico de la bendición del padre de familia durante la bendición de la mesa, y una expresión al parecer típicamente cristiana. 1.1.5.3. El origen del texto joánico de la multiplicación Brown se inclinó por establecer el origen palestinense del relato de la Multiplicación (1983). Jeremias, indicó un origen siriopalestinense para el relato de la Última Cena (1967). Más allá de estas cuestiones, sigue latente la cuestión de cómo articuló el autor del evangelio de Juan los insumos para producir su versión de la multiplicación tan fuertemente matizada de liturgia eucarística. 1.1.5.4. Conclusiones acerca de la crítica de las Fuentes e Intertextual 32 Es indudable la matización de lo eucarístico en el relato joánico de la multiplicación. Más aún, existen elementos claramente litúrgicos dentro de las acciones de Jesús en Juan 6.11. Esto apunta a una construcción del relato a partir de una tradición tan antigua como la de Marcos y la de Pablo, pero con elaboraciones intencionales para el culto. Por lo visto anteriormente, y siguiendo la línea de evolución histórica señalada por Brown, es muy probable que la adecuación teológica del relato de la multiplicación se sitúe después de la mitad del siglo I. Esto coincidiría con la incorporación de cristianos helenistas y gentiles, que son hechos señalados en las etapas dos y tres de la conformación de las comunidades joánicas. Respecto a la procedencia de las tradiciones pre canónicas que usaron Juan, Marcos y Pablo, resulta interesante que no se descarte la antigüedad de ninguna de las tres. Esto le confiere al relato joánico una buena historicidad tanto del hecho de la multiplicación en sí, como el de la última cena. Al mismo tiempo, resulta impresionante la indudable elaboración intencionalidad teológica y eclesiológica en la redacción final del relato. 1.1.6. Incorporación de los estudios críticos al análisis de los paralelos de Juan 6.11 En aras de concluir el análisis diacrónico, se realizará una somera comparación entre las estructuras y términos usados en Juan 6 y los paralelos sinópticos de la multiplicación de los panes y los peces. Luego se hará lo propio entre el texto joánico y las referencias a la eucaristía en los sinópticos y 1 Cor 11.24ss. Para una mejor comprensión se incluirá el versículo 10 de Juan 6. 33 1.1.6.1. Multiplicación de los panes y los peces: Comparación entre Juan y los Sinópticos Tabla 1 Comparación de las palabras en los paralelos de la multiplicación, respecto a Juan 6.10,11 Juan 6.10, 11 Mt 14. 19-21 Mc 6.39-44 Lc 9.14-16 10 εἶπεν ὁ Ἰηςοῦρ· ποιήςασε σοὺρ ἀνθπώποτρ ἀναπεςεῖν. ἦν δὲ φόπσορ πολὺρ ἐν σῷ σόπῳ. ἀνέπεςαν οὖν οἱ ἄνδπερ σὸν ἀπιθμὸν ὡρ πενσακιςφίλιοι. 11 ἔλαβεν οὖν σοὺρ ἄπσοτρ ὁ Ἰηςοῦρ καὶ εὐφαπιςσήςαρ διέδψκεν σοῖρ ἀνακειμένοιρ ὁμοίψρ καὶ ἐκ σῶν ὀχαπίψν ὅςον ἤθελον. 19 καὶ κελεύςαρ σοὺρ ὄφλοτρ ἀνακλιθῆναι ἐπὶ σοῦ φόπσοτ, λαβὼν σοὺρ πένσε ἄπσοτρ καὶ σοὺρ δύο ἰφθύαρ, ἀναβλέχαρ εἰρ σὸν οὐπανὸν εὐλόγηςεν καὶ κλάςαρ ἔδψκεν σοῖρ μαθησαῖρ σοὺρ ἄπσοτρ, οἱ δὲ μαθησαὶ σοῖρ ὄφλοιρ. … 21 οἱ δὲ ἐςθίονσερ ἦςαν ἄνδπερ ὡςεὶ πενσακιςφίλιοι φψπὶρ γτναικῶν καὶ παιδίψν. 39 καὶ ἐπέσαξεν αὐσοῖρ ἀνακλῖναι πάν4.σαρ ςτμπόςια ςτμπόςια ἐπὶ σῷ φλψπῷ φόπσῳ. … 41 καὶ λαβὼν σοὺρ πένσε ἄπσοτρ καὶ σοὺρ δύο ἰφθύαρ ἀναβλέχαρ εἰρ σὸν οὐπανὸν εὐλόγηςεν καὶ κασέκλαςεν σοὺρ ἄπσοτρ καὶ ἐδίδοτ σοῖρ μαθησαῖρ [αὐσοῦ] ἵνα παπασιθῶςιν αὐσοῖρ, καὶ σοὺρ δύο ἰφθύαρ ἐμέπιςεν πᾶςιν. … … 44 καὶ ἦςαν οἱ υαγόνσερ [σοὺρ ἄπσοτρ] πενσακιςφίλιοι ἄνδπερ. 14 ἦςαν γὰπ ὡςεὶ ἄνδπερ πενσακιςφίλιοι. εἶπεν δὲ ππὸρ σοὺρ μαθησὰρ αὐσοῦ· κασακλίνασε αὐσοὺρ κλιςίαρ [ὡςεὶ] ἀνὰ πενσήκονσα. 15 καὶ ἐποίηςαν οὕσψρ καὶ κασέκλιναν ἅπανσαρ. 16 λαβὼν δὲ σοὺρ πένσε ἄπσοτρ καὶ σοὺρ δύο ἰφθύαρ ἀναβλέχαρ εἰρ σὸν οὐπανὸν εὐλόγηςεν αὐσοὺρ καὶ κασέκλαςεν καὶ ἐδίδοτ σοῖρ μαθησαῖρ παπαθεῖναι σῷ ὄφλῳ. 10. Ordenó Jesús: hagan a los hombres recostarse para comer. Había entonces mucha hierba en la región. 19. Y mandó a la multitud reclinarse para comer sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, mirando 39. Y les mandó que todos se recostaran por grupos sobre la hierba verde. … 41. Entonces Él 14. Había como cinco mil hombres. Y Jesús dijo a sus discípulos: Hagan que se recuesten en grupos como de 34 Se recostaron para comer entonces los hombres en número como cinco mil. 11. Tomó entonces Jesús los panes y habiendo dado gracias los repartió a los que estaban recostados para comer y similarmente de los pescaditos tanto como querían al cielo bendijo y partió dio a los discípulos los panes, y los discípulos a la multitud. … 21. Y los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran; también repartió los dos peces entre todos. … … 44. Los que comieron los panes eran cinco mil hombres. cincuenta cada uno. 15. Así lo hicieron, haciendo recostar a todos. 16. Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y los iba dando a los discípulos para que los sirvieran a la gente. Similitudes φόπσορ: hierba πενηακιζτίλιοι: cinco mil ἀνήπ: varón λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ἀναπίπσψ: recostarse para comer λέγψ: decir, ordenar ποιέψ: hacer que φόπσορ: hierba πενσακιςφίλιοι: cinco mil ἀνήπ: varón λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan φόπσορ: hierba πενηακιζτίλιοι: cinco mil ἀνήπ: varón λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ἀναπίπσψ: recostarse para comer πενσακιςφίλιοι: cinco mil ἀνήπ: varón λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan λέγψ: decir, ordenar ποιέψ: hacer que Diferencias λέγφ: decir, ordenar ἀνθρώποσς : hombres ἀναπίπηφ: recostarse para comer εὐταριζηέφ: dar gracias διαδίδφμι: distribuir ὀυάριον: pescaditos κελεύψ: ordenar ὄφλοτρ : multitudes ἀνακλίνψ: reclinarse para comer εὐλογέψ: bendecir δίδφμι: dar ἰφθύρ: peces ἐπισάςςψ: ordenar πάνσαρ: todos ἀνακλίνψ: reclinarse para comer εὐλογέψ: bendecir δίδφμι: dar ἰφθύρ: peces ὄφλοτρ : multitudes κασακλίνψ: reclinarse a comer εὐλογέψ: bendecir δίδφμι: dar ἰφθύρ: peces Diferencias en el relato Jesús repartió directamente a la Jesús repartió primero a los Jesús repartió primero a los Jesús repartió primero a los 35 multitud Jesús no fraccionó el pan Jesús no dividió a la multitud discípulos quienes a su turno repartieron a la multitud Jesús fraccionó el pan Jesús dividió a la multitud por grupos Antes de bendecir, Jesús miró al cielo discípulos quienes a su turno repartieron a la multitud Jesús fraccionó el pan Jesús dividió a la multitud por grupos Antes de bendecir, Jesús miró al cielo discípulos quienes a su turno repartieron a la multitud Jesús fraccionó el pan Jesús dividió a la multitud por grupos Antes de bendecir, Jesús miró al cielo Nota: Los datos de la comparación que se tuvieron en cuenta son los que tienen que ver con Juan 6.10,11. Algunos detalles restantes y sus versículos fueron omitidos para no salirse del objeto de estudio. 1.1.6.2. Observaciones y conclusiones Se aprecia diferencias sustanciales en algunos términos clave que forman parte del relato. Los que no presentan diferencias, son términos sin muchos sinónimos ni apariciones en el griego del Nuevo Testamento. E.g: ἄπσορ (pan) cuyas otras posibilidades son ἐπιούζιος (pan cotidiano, aparece sólo en Mt 6.11 y Lc 11.3) y μάννα (pan en un sentido espiritual, aparece sólo en Jn 6.31, 49; He 9.4 y Ap 2.17), πενηακιζτίλιοι (cinco mil, sin sinónimos), ἀνήρ (varón, sin sinónimos). (Coenen, Beyreuther & Bietenhard, 1993). Esto muestra una versión bastante autóctona de Juan respecto a los paralelos sinópticos, y apoya la teoría de Brown (1979) respecto a una tradición propia de Juan. El relato contado por los sinópticos incluye algunos detalles como el agrupamiento de la multitud por grupos, el rito de Jesús de mirar al cielo antes de bendecir los alimentos y el hecho de fraccionar el pan. En Juan se aprecia una simplificación que le confiere un buen 36 nivel de autenticidad, a la vez que denota un interés por eliminar conceptos de complejidad institucional, considerando el contexto de la comunidad de origen. Se podría sugerir como conclusión que las comunidades joánicas estaban poco preocupadas por el desarrollo de lo institucional en el gobierno y el culto, en comparación con aquellas representadas por los evangelios sinópticos. En la versión joánica y también en la de los sinópticos Jesús solicita que las personas se preparen de una manera especial, para comer. La expresión “recostarse” que traduciría a los verbos ἀναπίπσψ, ἀνακλίνψ y κασακλίνψ indica la acción de disponerse a comer. En la antigüedad los judíos se sentaban a comer en ocasiones habituales, pero recostaban en los banquetes, a la usanza romana. El uso del verbo correspondiente en el relato de la multiplicación adquiere así una connotación eucarística, pues en el lugar no habían mesas o sillas. Así que una mejor traducción para los verbos griegos sería “sentarse a la mesa”, como lo hacen las traducciones correspondientes de la última cena. Sobre el tema se incluye a continuación la aclaración bastante gráfica de Wight (2002): Para el tiempo de Cristo, ya la costumbre romana de reclinarse sobre las butacas a la hora de la cena había sido aceptada en algunos círculos judíos. A la mesa romana y los canapés combinados, se les llamó triclinios. Había tres canapés que eran colocados a los lados de un cuadro; el cuarto lado quedaba abierto, que la servidumbre pudiera entrar a atender a los comensales, posición del huésped era reclinando la parte superior del cuerpo descansando sobre el brazo izquierdo, con la cabeza levantada, y almohadón a la espalda, y la parte inferior del huésped tendiendo hacia afuera. La cabeza del segundo huésped quedaba opuesta pecho del primer huésped, de manera que si él deseaba hablarle secreto sólo tenía que inclinarse sobre su pecho (p. 71). También es posible encontrar una muy detallada explicación hecha por Alfred Edhersheim (1883), acerca de la parte del relato de la última cena (Juan 13.23, 25) según 37 Juan, en la cual se especifica que el discípulo amado estaba recostado cerca de Jesús, y luego recostado sobre su pecho. Esta claridad en la comprensión e interpretación del evento narrado por Juan, completa aún más la idea de celebración eucarística sobre todo para el lector desprevenido, quien podría asumir el recostarse como una pose de descanso. Un detalle adicional que merece mencionarse aparte es el del rictus que aparece expresamente en Juan, mientras que los sinópticos lo omiten o al menos lo dan por supuesto: Jesús realiza el acto mismo acto de tomar (ἔλαβεν) – dar gracias (εὐφαπιςσήςαρ) – distribuir (διέδψκεν) con los pescaditos. Esto se entiende de la expresión ὁμοίψρ que se ha traducido como “similarmente”. Además de comprobarse aquí una fórmula litúrgica eucarística explicada por Jeremias (1967), cobra un intrigante protagonismo el papel del pescado en conserva. ¿Podría llegar a suponerse que la eucaristía en las comunidades joánicas incorporaban este elemento accesorio o en lugar de la copa? Dos indicios adicionales pueden extraerse de esta comparación, aunque el primero no aparece en los dos versículos de Juan que se están estudiando, y constituyen una importante distinción respecto a los sinópticos. Se trata en primer lugar del pan usado en el evento que narra Juan. Éste está hecho de cebada (v.9), el cual era más barato y más común (Brown, 1979) que el de trigo, razón por la que se consideraba el pan de los pobres (Léon-Dufour, 1990). Además, la cebada se cosechaba antes que el trigo, por tanto era la primera cosecha que se ofrecía en primicia. El pan de los sinópticos es de trigo, lo cual se infiere de la no aclaración al respecto. El segundo detalle corresponde a la clase de pez del que se habla en 38 Juan. Se trata de “pescado seco o en conserva”, el cual acompañaba al pan o galleta (Léon- Dufour, 1990). Nuevamente se puede plantear que existían diferencias formales y de contenido teológico social en la celebración litúrgica de las comunidades joánicas. La variación de términos indica algo acerca de la evolución teológica de los mismos, y por tanto de una elaboración redaccional que hace posterior el relato tal como lo presenta Juan. Tal es el caso de la expresión εὐφαπιςσέψ en comparación con εὐλογέψ. El primero indica un avance teológico sacramental, por tratarse de una expresión más helenizada empleado en los relatos de la cena. (Aubert, 2000). Por otro lado, se afirma (Brown, 1983) que esta expresión es de uso tardío por parte de los cristianos que se habían despegado de las raíces judías de la Cena. Asimismo el verbo διαδίδφμι en el que se implica que Jesús mismo repartió el pan y los peces. Para Brown (1983), se trata de una simplificación, pues es más exacta la versión de los sinópticos en la cual los discípulos son quienes reparten los alimentos. Lo que resulta interesante es el esfuerzo de las comunidades joánicas por actualizar el mensaje, considerando el tenor de sus miembros o el de sus objetivos misioneros. 1.1.6.3. La Última Cena. Comparación con los Sinópticos y Pablo Tabla 2 Comparación de las palabras en los paralelos de la Última Cena, respecto a Juan 6.11 Juan 6.11 Mt 26. 26, 27 Mc 14. 22, 23 Lc 22.17, 19 1 Cor 11.23-25 39 11 ἔλαβεν οὖν σοὺρ ἄπσοτρ ὁ Ἰηςοῦρ καὶ εὐφαπιςσήςαρ διέδψκεν σοῖρ ἀνακειμένοιρ ὁμοίψρ καὶ ἐκ σῶν ὀχαπίψν ὅςον ἤθελον. 26 Ἐςθιόνσψν δὲ αὐσῶν λαβὼν ὁ Ἰηςοῦρ ἄπσον καὶ εὐλογήςαρ ἔκλαςεν καὶ δοὺρ σοῖρ μαθησαῖρ εἶπεν· λάβεσε υάγεσε, σοῦσό ἐςσιν σὸ ςῶμά μοτ. 27 καὶ λαβὼν ποσήπιον καὶ εὐφαπιςσήςαρ ἔδψκεν αὐσοῖρ λέγψν· πίεσε ἐξ αὐσοῦ πάνσερ, 22 Καὶ ἐςθιόνσψν αὐσῶν λαβὼν ἄπσον εὐλογήςαρ ἔκλαςεν καὶ ἔδψκεν αὐσοῖρ καὶ εἶπεν· λάβεσε, σοῦσό ἐςσιν σὸ ςῶμά μοτ. 23 καὶ λαβὼν ποσήπιον εὐφαπιςσήςαρ ἔδψκεν αὐσοῖρ, καὶ ἔπιον ἐξ αὐσοῦ πάνσερ. 17 καὶ δεξάμενορ ποσήπιον εὐφαπιςσήςαρ εἶπεν· λάβεσε σοῦσο καὶ διαμεπίςασε εἰρ ἑατσούρ· … 19 καὶ λαβὼν ἄπσον εὐφαπιςσήςαρ ἔκλαςεν καὶ ἔδψκεν αὐσοῖρ λέγψν· σοῦσό ἐςσιν σὸ ςῶμά μοτ σὸ ὑπὲπ ὑμῶν διδόμενον· σοῦσο ποιεῖσε εἰρ σὴν ἐμὴν ἀνάμνηςιν. 23 … ὅσι ὁ κύπιορ Ἰηςοῦρ ἐν σῇ ντκσὶ ᾗ παπεδίδεσο ἔλαβεν ἄπσον 24 καὶ εὐφαπιςσήςαρ ἔκλαςεν καὶ εἶπεν· σοῦσό μού ἐςσιν σὸ ςῶμα σὸ ὑπὲπ ὑμῶν· σοῦσο ποιεῖσε εἰρ σὴν ἐμὴν ἀνάμνηςιν. 25 καὶ εὐφαπιςσήςαρ ἔκλαςεν καὶ εἶπεν· σοῦσό μού ἐςσιν σὸ ςῶμα σὸ ὑπὲπ ὑμῶν· σοῦσο ποιεῖσε εἰρ σὴν ἐμὴν ἀνάμνηςιν. 11. Tomó entonces Jesús los panes y habiendo dado gracias los repartió a los que estaban recostados para comer y similarmente de los pescaditos tanto como querían 26 Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27. Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella 22. Y mientras comían, tomó pan, y habiéndolo bendecido lo partió, se lo dio a ellos, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo. 23. Y tomando una copa, después de dar gracias, se la dio a ellos, y todos bebieron de ella. 17. Y habiendo tomado una copa, después de haber dado gracias, dijo: Tomad esto y repartidlo entre vosotros; … 19. Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias, lo partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 23… que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24. y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. 25. De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de 40 mí. Similitudes λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ὁ Ἰηςοῦρ·: Jesús εὐφαπιςσήςαρ (σοὺρ ἄπσοτρ): dar gracias por los panes ἀναπίπσψ: recostarse para comer λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ὁ Ἰηςοῦρ·: Jesús λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ὁ Ἰηςοῦρ·: Jesús (v.17) λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ὁ Ἰηςοῦρ·: Jesús (v.8) εὐφαπιςσήςαρ (σὸν ἄπσον) ἀναπίπσψ: recostarse para comer λαμβάνψ: tomar ἄπσορ: pan ὁ κύπιορ Ἰηςοῦρ·: El Señor Jesús εὐφαπιςσήςαρ (σὸν ἄπσον) Diferencias Jesús no partió los panes ἀναπίπσψ: recostarse para comer εὐφαπιςσέψ (σοὺρ ὀχάπιoτρ): dar gracias por los pescaditos εὐφαπιςσήςαρ (σοὺρ ἄπσοτρ): dar gracias por los panes διαδίδψμι σοῖρ ἀνακειμένοιρ (repartió a los que estaban recostados) ἔκλαςεν [σὸν ἄπσον] (Partió el pan) ἀνάκειμαι: Reclinarse a comer (v.20) εὐφαπιςσέψ (σὸν ποσήπιον): dar gracias por la copa εὐλογήςαρ (σοὺρ ἄπσοτρ): bendecir los panes δίδψμι σοῖρ μαθησαῖρ (dio a los discípulos) ἔκλαςεν [σὸν ἄπσον] (Partió el pan) ἀνάκειμαι: Reclinarse a comer (v.18) εὐφαπιςσέψ (σὸν ποσήπιον): dar gracias por la copa εὐλογήςαρ (σοὺρ ἄπσοτρ): bendecir los panes δίδψμι αὐσοῖρ (dio a ellos, los discípulos) ἔκλαςεν [σὸν ἄπσον] (Partió el pan) εὐφαπιςσέψ (σὸν ποσήπιον): dar gracias por la copa διαμεπίζψ εἰρ ἑατσούρ (repartirlo entre ustedes) ἔκλαςεν [σὸν ἄπσον] (Partió el pan) εὐφαπιςσέψ (σὸν ποσήπιον): dar gracias por la copa No menciona haberlo repartido Similitudes s en el relato 41 El contexto es la pascua (6.4) Se repite la secuencia tomar-dar gracias /bendecir- repartir El elemento ὀυάριον (pescaditos), le confiere un sentido de banquete El contexto es la pascua (26.17) Se repite la secuencia tomar-dar gracias /bendecir- repartir- agrega explicación El verbo ἐςθίψ le confiere un sentido de banquete El contexto es la pascua (14.12) Se repite la secuencia tomar-dar gracias /bendecir- repartir- agrega explicación El verbo ἐςθίψ le confiere un sentido de banquete El contexto es la pascua (6.4) Se repite la secuencia tomar-dar gracias /bendecir- repartir- agrega explicación El verbo δειπνέψ le confiere un sentido de banquete El contexto es la pascua (6.4), recordado a los Corintios Se repite la secuencia tomar-dar gracias /bendecir-no incluye repartir- agrega explicación El verbo δειπνέψ le confiere un sentido de banquete Diferencias en el relato El lugar es Galilea, frente a una multitud El lugar es Jerusalén, frente a sus discípulos El lugar es Jerusalén, frente a sus discípulos El lugar es Jerusalén, frente a sus discípulos El lugar es Jerusalén, frente a sus discípulos, recordado a los Corintios Nota: Los datos de la comparación que se tuvieron en cuenta son los que tienen que ver con Juan 6.11. Algunos detalles restantes y sus versículos fueron omitidos para no salirse del objeto de estudio. 1.1.6.4. Observaciones y Conclusiones La expresión εὐφαπιςσέψ, así como la secuencia tomar, dar gracias - repartir son comunes a los cuatro textos estudiados. Lo anterior da pie a confirmar la intencionalidad eucarística de Juan. Sería interesante indagar acerca de los usos del verbo εὐλογέψ 42 específicamente sobre el pan y no sobre la copa en el caso de Mateo y Marcos, pero esta cuestión tiende a salirse del tema que se está estudiando en la presente investigación. El verbo εὐφαπιςσέψ se emplea para todos los ofrecimientos en Juan, Lucas y 1 Corintios. Esto podría mostrar una aún mayor proximidad en el tiempo, la intencionalidad y afinidad teológica, así como un común origen extrapalestinense de estos textos, como parece indicarlo la tradición de la iglesia. No deja de llamar la atención el hecho de que no se incluya a los discípulos en Juan ni en 1 Corintios mientras se ofrece la comida. Jesús actúa sólo en el momento de presidir el acto de distribuir los elementos. Esto podría entenderse como el otorgamiento de una mayor experiencia de Su presencia personal y la reducción del valor de los intermediarios. Es asimismo rescatable el escenario de los cuatro relatos, a saber, el de la comida comunitaria. El marco inmediato o próximo, expreso o sobreentendido es la pascua. En los relatos, esta comida está compuesta por el pan como elemento común, la copa para cuatro de los relatos, el cordero para el relato de los sinópticos (Mc 14.12; Lc 22.7) y sobreentendido en 1 Corintios, y el pescado seco o en conserva según el relato de Juan. En este orden de ideas, Juan también se constituye en un texto que aporta mucha riqueza al concepto de comida en común, para el escenario de la eucaristía. Será preciso conocer algunos indicios históricos, simbólicos, teológicos y sacramentales para enriquecer el valor de este indicio y sus implicaciones exegéticas, hermenéuticas y prácticas. Si el pescado representa la muerte, y es el símbolo de Jesucristo de acuerdo con los hallazgos del siglo II, 43 aparecerían nuevas posibilidades en la manera como los primeros cristianos entendían la fe en Cristo vinculada al sacramento de la eucaristía. 1.2. Análisis Sincrónico de Juan 6.11 En esta parte de la investigación se estudiará la estructura del micro relato de Juan 6.11. Inicialmente se apreciará su ubicación dentro de la perícopa más amplia. 1.2.1. Límites del Pasaje Teniendo en cuenta todo el texto del Evangelio, Léon-Dufour (1990) afirma que el capítulo seis entero forma una unidad literaria que ha de interpretarse como un todo. La razón es la presencia de la expresión Μεσὰ σαῦσα (después de esto) en 6.1 y 7.1. Esta fórmula es frecuente y se encuentra al comienzo de una perícopa. La precisión cronológica respectiva es la pascua judía. Brown (1979) divide el Evangelio de Juan en cuatro grandes secciones: el Prólogo (1.1- 18), el Libro de los signos (1.19-12.50), el Libro de la Gloria (13.1-20.31) y el Epílogo (21.1-25). El texto que se está analizando en el presente trabajo pertenece a la segunda sección. El relato de la multiplicación de los panes y los peces es la cuarta de estas siete señales. Como es característico del Cuarto Evangelio, cada señal está explicada cristológicamente por un discurso subsiguiente. Para el relato de la multiplicación de los panes y los peces, el acontecimiento está señalado en 6.1-15 y el discurso en 6.26-55. De acuerdo con el análisis diacrónico, hay que aceptar que se trata de una reconstrucción, pues 44 el texto está dispuesto de modo que entre el evento y el discurso está intercalada otra señal, a saber, Jesús camina sobre el mar. Los conjuntos dentro del relato de a multiplicación pueden definirse claramente por las pausas y los enlaces propios del discurso. El primer conjunto está demarcado en 6.1 por la expresión Μεσὰ σαῦσα (después de esto) que introduce el capítulo y la perícopa completa; el segundo conjunto se delimita a partir de 6.5 con la conjunción οὖν (entonces); el tercero se inicia en 6.11 con la misma conjunción οὖν. El cuarto conjunto con la conjunción ὡρ de 6.12. El quinto y último con la conjunción οὖν de 6.14. La siguiente tabla ilustra mejor las divisiones en la estructura de Jn 6.1-15 antes enunciada. Nótese que las conjunciones o adverbios que señalan la delimitación de las unidades más pequeñas del discurso están subrayadas. La traducción es más o menos literal. Tabla 3. Divisiones del relato de Juan 6.1-5 45 2 3 4 1. Después de esto se fue Jesús partió al otro lado del mar de Galilea, de Tiberiades 2. Acompañaba entonces a él gran multitud, porque apreciaban las señales las cuales hacía sobre quienes estaban enfermos 3. Subió entonces a la montaña Jesús y allí se sentó con los discípulos de él. 4. Estaba entonces cerca la pascua, la fiesta de los judíos. 5 6 7 8 9 10 5. Alzando entonces los ojos Jesús y viendo que gran multitud venía hacia él dijo a Felipe de de dónde compraremos pan para que coman estos? 6. Esto no obstante dijo para probar a él mismo pues sabía qué estaba a punto de hacer. 7. Respondió a él Felipe: doscientos denarios de pan no satisfarían ellos mismos para [que] cada uno un poco reciba. 8. Dijo a él uno de los discípulos suyos, Andrés el hermano de Simón Pedro: 9. Hay un muchacho aquí quien tiene cinco panes hechos de cebada y dos pescaditos; sin embargo esto qué es para tantos? 10. Dijo Jesús hagan a los hombres recostar. Había entonces mucha hierba en la región. Se recostaron entonces los varones el número como de cinco mil. 11 11. Tomó entonces los panes Jesús y habiendo dado gracias repartió a los que estaban recostados y similarmente de los pescaditos como querían. 12 13 12. Cuando (pero) se satisficieron, dijo a los discípulos de él: recojan los pedazos que abundaron para que no se pierda nada. 13. Recogieron entonces y llenaron doce cestas con pedazos de los cinco panes de cebada los cuales abundaron a quienes habían comido. 14 15 14. Entonces los hombres habiendo visto la señal hecha dijeron este realmente es el profeta que había de venir al mundo. 15. Jesús entonces sabiendo que deseaban 46 venir y tomarlo para hacer rey se retiró otra vez a la montaña él solamente. De acuerdo con el análisis realizado previamente, el versículo once funciona como un conjunto dentro del relato de la multiplicación de los panes y peces. A continuación serán señalados los detalles gramaticales de la estructura. 1.2.2. Análisis Gramatical y Morfológico El texto citado es bastante breve y sencillo de analizar desde su estructura superficial. Aprovechando la brevedad del pasaje, se realizará un desglose de su estructura profunda, a fin de enriquecer el análisis. El texto editado aparece a continuación: 1.2.2.1. Estadística de las Palabras Usadas. Traducción: “Tomó entonces los panes Jesús y habiendo dado gracias repartió a los que estaban recostados e hizo lo mismo de los pescaditos tanto como querían” 47 La expresión μοίψρ καὶ ἐκ, indica que el acto - se realizó dos veces, una con los panes y otra con los pescaditos. La ampliación en la estructura profunda, resulta como sigue (los detalles de la ampliación están subrayadas): [ ] σψν ὀχαπίψν Traducción: Tomó entonces los panes Jesús y habiendo dado gracias distribuyó a los que estaban recostados [tanto como querían] Y tomó los pescaditos Jesús y habiendo dado gracias distribuyó a los que estaban recostados tanto como querían. El desarrollo parte de los trabajos de Noam Chomsky (2002) sobre la estructura sintáctica profunda, y otorga una nueva perspectiva a la acción de Jesús sobre los pescaditos: se trata de un ofrecimiento solemne y completo hecho en el momento de tomarlos. Con estos insumos se puede concebir la importancia de las palabras así duplicadas. Si se avanzara aún más en el análisis de las estructuras sintácticas, los papeles del sujeto ὁ Ἰηςοῦρ y los objetos directos ὁ ἄπσορ, σόν ὀχάπιον adquieren especial relevancia. 48 οὖν ὁ Ἰηςοῦρ ἔλαβεν σοὺρ ἄπσοτρ ὁ Ἰηςοῦρ εὐφαπιςσήςαρ ὁ Ἰηςοῦρ διέδψκεν σοὺρ ἄπσοτρ σοῖρ ἀνακειμένοιρ ὅςον ἄπσοί οί ἀνακειμένοι ἤθελον καὶ ὁ Ἰηςοῦρ ἔλαβεν σψν ὀχαπίψν ὁ Ἰηςοῦρ εὐφαπιςσήςαρ ὁ Ἰηςοῦρ διέδψκεν σψν ὀχαπίψν σοῖρ ἀνακειμένοιρ ὅςον ὀχαπία οί ἀνακειμένοι ἤθελον Junto con la complejidad de la anterior reconstrucción sintáctica (Chomsky, 2002), se debe recordar la tendencia a simplificar en el evangelio de Juan notada por Brown (1979). De este modo, la tabla adquiere otros cambios. Tabla 4. Palabras incluidas y su frecuencia en Juan 6.11 Palabra Origen Total de apariciones λαμβάνψ 2 οὖν 1 ὁ 6 ἄπσορ 3 Ἰηςοῦρ 6 καὶ 1 49 εὐφαπιςσέψ 2 διαδίδψμι 2 ἀνάκειμαι 4 ὀχάπιον 3 ὅςορ 1 θέλψ 2 1.2.2.2. Palabras Independientes y Dependientes Tabla5. Palabras independientes en Juan 6.11 Sustantivos Verbos Adjetivos ἄπσορ Pan λαμβάνψ Tomar ἀνακειμένοιρ Los que estaban sentados Ἰηςοῦρ Jesús εὐφαπιςσέψ dar gracias ὀχάπιον Pececito διαδίδψμι distribuir θέλψ Querer Tabla 6. Palabras Dependientes en Juan 6.11 Tipo Palabra Significado Conjunción οὖν Entonces Artículo σοὺρ Los (acusativo) Artículo ὁ El (nominativo) Conjunción καὶ Y Artículo σοῖρ A los (dativo) Adverbio ὁμοίψρ Similarmente Preposición ἐκ Desde, con Artículo ηῶν De los (Genitivo) Adverbio ὅςορ Tanto 50 1.2.3. Análisis Sintáctico- Estructural Siguiendo las pautas de los numerales anteriores con la ayuda de los trabajo de Chomsky (2002), se propone a continuación las estructuras correspondientes a las oraciones que componen Juan 6.11. Primero se definirán sintácticamente las cuatro oraciones, y finalmente se presentará el armado de todas las oraciones interrelacionadas. Se tiene en cuenta las pautas gramáticas basadas en Dana (1994) y Sendek (2009). 1.2.3.1. Estructuras Sintácticas 51 52 1.2.3.2. Cuadro Explicativo de las unidades sintácticas Expresión Análisis gramatical; como se enuncia Función Traducción ἔλαβεν Verbo indicativo aoristo 3ª persona singular Verbo transitivo λαμβάνφ. Expresa la acción simple en el pasado y activa de tomar Tomó οὖν Conjunción coordinante inferencial Enlaza con el hecho anterior, para presentar un resultado Por consiguiente τοὺς Artículo acusativo 3ª persona plural Presenta al objeto directo de la acción “tomar” de ἔλαβεν Los ἄρτους Sustantivo acusativo 3ª persona plural derivado de ἄπσορ Es el objeto directo de la acción “tomar” de ἔλαβεν Panes ὁ Artículo Nominativo; tercera persona singular masculino Designa el sujeto (El) Ἰησοῦς Sustantivo propio. Nominativo, singular. Nombre hebreo cuya traducción es “Jehová es salvación” o “Yaveh auxilia”. Masculino, singular Identifica al sujeto Jesús καὶ Conjunción coordinante copulativa (continuativa), adversativa o enfática Conecta o enlaza dos sentencias que pueden ser de igual nivel de importancia Y, también, pero. εὐχαριστήσας Aoristo del verbo εὐταριζηέφ “dar Está en un tiempo no principal (participio), Habiendo dado gracias 53 gracias, ser agradecido” Modo participio, Singular, Masculino 3 persona, nominativo equivalente al gerundio español. Expresa que la acción se está ha realizado previamente como algo presupuestado o sobreentendido. Su acción adverbial modifica al verbo διαδίδφμι διέδωκεν Aoristo del verbo διαδίδφμι “repartir” modo indicativo 3ª persona singular Expresa una acción puntual de dar, distribuir o repartir Distribuyó τοῖς Artículo definido dativo; usado para objeto indirecto, tercera persona plural masculino Presenta a un objeto o persona que recibe una acción en forma incidental A los ἀνακειμένοις Del verbo ἀνακεῖμαι “estar tendido o recostado”. Se comporta como un verbo adjetivado o sustantivado. Está en plural masculino Cumple la función de un sustantivo a partir de un verbo. Esto se deduce del artículo y la declinación. Indica prepararse para comer, similar a sentarse a la mesa Que/quienes estaban sentados (para comer) ὁμοίως Adverbio de modo, derivado de ὅμοιορ Presenta una comparación con la acción previa de tomar-dar gracias- distribuir Igualmente, asimismo, similarmente καὶ Conjunción coordinante copulativa (continuativa), adversativa o enfática Conecta o enlaza dos sentencias que pueden ser de igual nivel de importancia Y, también, pero. ἐκ Preposición que denota origen (genitiva) Denota separación, dirección de donde proviene algo, origen, causa o motivo. Presenta un elemento, sobre cuyo origen se De 54 habla τῶν Artículo definido del plural genitivo, tercera persona, neutro ὁ Presenta a un objeto o persona sobre quien incidentalmente recae la acción “distribuir” de διέδφκεν (de) los ὀψαρίων Sustantivo genitivo de tercera persona neutro plural diminutivo de opson: pez, alimento en conserva objeto sobre quien incidentalmente recae la acción “tomar, distribuir” de διέδφκεν pescaditos ὅσον Pronombre relativo, acusativo, singular, neutro derivado de ὅςορ Remplaza y da un valor al sujeto previo ὀυαρίφν ¿y a ἄπσορ? Tanto como ἤθελον Imperfecto del verbo θέλφ: gustar, desear Voz activa Modo indicativo Tercera persona Plural Está en un tiempo secundario. Señala una acción en el pasado de índole durativa, habitual o repetitiva. Querían 1.2.3.3. Jerarquización de Ideas Como se planteó anteriormente, la estructura profunda del versículo 12 consta de dos grandes enunciados οὖν ὁ Ἰηςοῦρ ἔλαβεν σοὺρ ἄπσοτρ καὶ ὁ Ἰηςοῦρ 55 εὐφαπιςσήςαρ διέδψκεν σοὺρ ἄπσοτρ σοῖρ ἀνακειμένοιρ καὶ ὁ Ἰηςοῦρ ἔλαβεν σψν ὀχαπίψν καὶ ὁ Ἰηςοῦρ εὐφαπιςσήςαρ διέδψκεν σψν ὀχαπίψν σοῖρ ἀνακειμένοιρ ὅςον ἤθελον 1.2.3.4. Conclusiones del Análisis Sintáctico y Morfológico La sencillez aparente del armado de las oraciones en el versículo 11, encierra una complejidad de acciones reiteradas en las que tres palabras independientes adquieren gran relevancia sintáctica: Jesús (sujeto) y los panes y los pescaditos (objetos directos:). Las dos repeticiones de la misma secuencia: tomar- dar gracias – distribuir, están en el mismo nivel de importancia, considerando la conjunción coordinante “y”. Así, resulta que la segunda secuencia adquiere una relevancia que la estructura superficial esconde tras la 56 expresión “similarmente”. Desde el punto de vista sintáctico, esta segunda sucesión también amplía y descubre un elemento novedoso para la comprensión de todo el conjunto. La búsqueda de las estructuras sintácticas más elementales arrojaría mayores repeticiones y relevancia para el sujeto y para los dos objetos directos indicados anteriormente. Sin embargo, dentro de la interpretación habitual de Juan 6.11, el elemento que adquiere una relevancia inusitada es el objeto directo “pescaditos”. La lógica de las ideas expuestas en estas conclusiones, lleva a una consideración novedosa teniendo en cuenta el análisis diacrónico desarrollado: La toma de los pescaditos, la acción de gracias correspondiente y su distribución entre quienes estaban recostados tiene el mismo valor sintáctico y el mismo nivel de importancia que la primera e idéntica acción realizada con los panes. Este descubrimiento podría conllevar a una relectura más incluyente y diversa en la teología del sacramento, así como en sus posibilidades litúrgicas tanto para las comunidades joánicas, como para las comunidades actuales. 1.2.4. Análisis Semántico Teniendo en cuenta lo estudiado hasta aquí, se considera que las siguientes expresiones tienen un mayor peso en lo literario, histórico, teológico, gramatical y sintáctico. 1.2.4.1. λαμβάνω. 57 Este verbo enfatiza la acción “tomar” en su sentido más activo, mientras que el sentido pasivo “recibir” está en el verbo δέφομαι. En su acentuado sentido activo, λαμβάνψ puede equivaler a “quitar” (Coenen et. al., 1994) 1.2.4.2. ἄρτος. Esta palabra se refiere al alimento más importante de Israel. El pan más común era el de cebada, consumido por los más pobres. El pan de trigo se impuso luego, aunque era privilegio de los más acomodados. El significado tradicional “compartir con” que tenía la expresión “partir el pan”, (Coenen et. al., 1994), pasó a convertirse en el nombre de la eucaristía (Vine, 2000). 1.2.4.3. Ἰησοῦς. Es la forma griega que resulta de la transcripción del nombre Yeshúa, que significa “Yahveh es quien auxilia”, a la que se le añadió la sigma final para posibilitar su declinación. El nombre está vinculado a una cristología muy temprana (Coenen et. al., 1990). Se encuentra pocas veces en Juan, en comparación con los sinópticos (Vine, 2000). 1.2.4.4. εὐχαριστέω. Traduce “acción de gracias” o “dar gracias”. Se encuentra con mayor frecuencia en los textos paulinos como sustantivo. En los evangelios aparece como sustantivo. La expresión dar gracias εὐφαπιςσέψ fue el remplazo progresivo de la tradicional bendición judía εὐλογέψ sobre la mesa en la Pascua, hasta representar toda la Santa Cena (Coenen et. al., 58 1990). Brown (1979) afirma que el evangelio de Juan prefiere εὐφαπιςσέψ, así no haya implicaciones sacramentales. Aubert (2000) sostiene que εὐφαπιςσέψ es la versión más helenizada de εὐλογέψ. 1.2.4.5. διαδίδωμι. En general traduce dar, entregar de uno a otro, o a un grupo de personas, distribuir, como quien hace caridad a los pobres (Vine, 2000). Lo llamativo es que la fórmula tomar - dar gracias – dar, es característicamente eucarística, (Jeremias, 1967). 1.2.4.6. ἀνάκειμαι . Denota estar reclinado, recostado o echado. Denota la acción de sentarse a la mesa. (Vine, 2000). Los sinópticos usan otros verbos. Para una ampliación ver infra 1.1.6.2. Este término se diferencia notablemente de la acción de sentarse κάθημαι de Jesús (Moloney, 2005). 1.2.4.7. ὀψάριον. Define al manjar que se comía junto con el pan, el cual estaba inicialmente hecho de legumbres y cebolla. En Juan, la palabra representa la idea de un verdadero banquete (Léon-Dufour, 1990). Finalmente el término se utilizó para referirse al pescado seco o en conserva (Brown, 1979). En el lenguaje de la época el pez sacado del agua simbolizaba la muerte. Dado a las multitudes, es símbolo de Jesús resucitado dando vida (Zevini, 1995). El término ἰφθύρ en el cristianismo primitivo tenía más peso teológico pues las letras de esta palabra se convirtieron en un acróstico para designar a Cristo. 59 1.2.4.8. Conclusiones del análisis semántico. Muchas de las implicaciones semánticas han sido ya tratadas en el análisis diacrónico. Se puede agregar que el hecho de tomar los panes y los peces, con el sentido activo del concepto, (6.11) así como la posición que adopta Jesús de sentarse (6.3) como presidiendo una actividad comunitaria, señalan aún más el papel directivo de Jesús como sujeto de las acciones. En la ya tratada intencionalidad eucarística, resulta significativa esta pose de Jesús como líder frente a los comensales recostados para ser presididos y alimentados. Si se traslada estas acciones a un hipotético e intrigante escenario de la eucaristía en el contexto de las comunidades joánicas, queda aún más claro que se ha omitido la participación de intermediarios, los cuales a su vez representarían una desestimulada organización de oficiales eclesiásticos. Ver infra 1.1.4.2 y 1.1.3.4, y supra 2.2.4.1. 60 2. CONSTRUCCIÓN HERMENÉUTICA Y PROPUESTA PASTORAL El acercamiento entre el texto bíblico y el texto vital se hará a partir de una propuesta hermenéutica sociológica explicitada por Krüger , Croatto y Míguez (1996). El objetivo es encontrar la operatividad de la fe en el contexto joánico y realizar un puente que acerque el texto a la realidad del pentecostalismo colombiano de Asambleas de Dios. Los componentes a analizar en Juan 6.11 y los versículos de la perícopa más amplia de 6.1-15, son: lo económico, lo político, lo social y lo teológico. Se considera que la revisión exegética del texto, así como las investigaciones incluidas hasta aquí, pueden arrojar interesantes luces al respecto. Al tiempo que se va realizando la elaboración hermenéutica, se irá proponiendo algunas perspectivas prácticas que iluminen el quehacer de las comunidades pentecostales mencionadas. 2.1. Estudio social del texto Según lo expuesto por Brown (1983), Juan 6.11 está enmarcado por una serie de hechos descritos por el autor, en los cuales se puede encontrar elementos que muestran un contexto de exclusión mutua entre la comunidad joánica y otros grupos. Los creyentes de estas comunidades percibían distintos niveles de rechazo latente o abierto de parte de los no creyentes gentiles (16.20), los judíos (9.22), los seguidores de Juan el Bautista (3.22-26), 61 los judíos cristianos (12.42,43; 6.60-66) y los seguidores cristianos que pertenecían a las iglesias más representativas (13.23-26; 18.15,16; 20.2-10; 21.7; 21.20-23; 18.17, 25). Según Rubeaux (1996), a finales del siglo I, época del último toque redaccional del Evangelio de Juan, puede destacarse los siguientes hechos que modelan la forma y el contenido del texto del Evangelio de Juan: Primero, en general, los cristianos eran perseguidos, conmovidos en sus convicciones y amenazados en su estabilidad social. Segundo, la escuela joánica (escenario de producción literaria de donde proviene el Evangelio y las cartas), se encontraba social y teológicamente afectada por la división marcada por la Academia Judía de Jamnia. Esta estuvo organizada por los fariseos que sobrevivieron a la destrucción de Jerusalén y que reconfiguraron el judaismo (80-90 D.C.). En ese orden de ideas, se puede asumir como intencionada la ubicación del milagro en los alrededores del Mar de Tiberiades (6.1), escenario de fuerte actividad judía tras la caída de Jerusalén. Tercero, y en respuesta a lo anterior, las mismas comunidades desarrollaron una teología compleja en la que, por razones de eclesiología, doctrina o práctica, se distanciaron o distinguieron de los grupos antes mencionados, los cuales eran vistos con recelo, desconfianza o insatisfacción. Lo anterior define una particularidad de la escuela joánica, a saber, que se trata de una comunidad teológica que elabora la tradición para responder a los cuestionamientos del día a día. Cuarto, las comunidades joánicas estaban implantadas en lugares con fuerte presencia tanto del judaísmo rabínico como de grupos helenistas, con la influencia de pequeños grupos bautistas y heterodoxos judíos relacionados con gnósticos. Una muy posible ubicación de las comunidades, según este autor es Antioquía en Siria, donde además era importante la figura del apóstol Pedro. Esto último justificaría la 62 necesidad de darle una relevancia especial a la figura y testimonio del Discípulo a quien Jesús amaba. Quinto, la comunidad releía constantemente el texto compuesto en su seno, en un proceso de desarrollo en el que se proyectaban las vivencias de la comunidad. Aunque algunas tradiciones se remontan a la mitad del siglo I, los últimos textos en ser anexados pertenecen al final de este siglo. Esta característica particular, hace que “sea casi imposible reconstruir la historia literaria del Evangelio de Juan” (Rubeaux, 1996, p. 58). Sexto, las comunidades joánicas terminaron fraccionándose y dividiéndose por causa de sus interpretaciones del cuarto evangelio. Los más conservadores fueron absorbidos por la Gran Iglesia, y los secesionistas se encaminaron hacia el gnosticismo, el docetismo, el cerintianismo y el montanismo. Brown (1983) cierra su serie de deducciones acerca de los grupos circundantes a las comunidades joánicas, tratando de definir si éstas constituían una secta. Afirma que la exclusión que practicaban con aquellos que no mantenían la confraternidad, se puede inferir de la forma como Jesús es presentado: es un extraño para su propio pueblo; es rechazado por éste; sólo el discípulo amado le puede comprender, se mantiene leal a él hasta el final, y es objeto específico del amor de Jesús. No obstante, el autor norteamericano no piensa que el grupo joánico haya llevado sus distinciones hasta el extremo, pues mantenían el respeto y el aprecio por las comunidades apostólicas. Más aún, con el tiempo, la cristología de la preexistencia, tan particular de Juan, vino a ser altamente apreciada por la Gran Iglesia después del siglo I. 63 Dentro de la unidad literaria de Juan 6.1-71, se pueden rastrear algunos de estos grupos, así como la perspectiva que tenía Jesús de ellos, y por proyección, la misma que tenían los seguidores joánicos. 2.1.1. La Multitud En 6.2 se menciona a una gran multitud que le sigue al otro lado del Mar de Galilea. La mención de la pascua, bien puede precisar que se trata de personas de extracción judía. En 6.2, la multitud está impresionada por las señales que hacía; en (6.5, 6) Jesús se propone darles de comer; en 6.10, Jesús pide que se recuesten para comer, y en respuesta unos cinco mil hombres se recostaron. A éstos distribuyó Jesús los panes y los pescaditos (6.11); la multitud identifica a Jesús con el profeta que había de venir. En 6.14 todavía al otro lado del mar y en 6.25 en Capernaúm, la multitud muestra un interés inadecuado en Jesús: Primero desean hacerlo rey (6.15); luego, le piden explicación acerca de la razón de su paradero (6.25). Dentro de ella, se distingue a los judíos, quienes murmuran, (6.41, 52) a una gran parte de los discípulos, quienes deciden abandonarlo (6.66), e incluso su grupo cercano de discípulos. Jesús también tiene distintas maneras de abordarlos: Al ver la multitud, Jesús premeditadamente decide darles de comer (6.5, 6); al saber que la multitud desea hacerlo rey, se aparta de ellos (6.15); al provocarlos respecto a un alto compromiso, les reprocha y los interpela fuertemente a través de un largo discurso – debate (6.22-71). 64 2.1.2. El término “Los Judíos” A comienzo de la narración, el término “la fiesta de los judíos” (6.4), marca la distancia entre la comunidad joánica y el judaísmo (Rubeaux, 1996). Ya en Capernaum, en el contexto de la discusión en la sinagoga, Jesús da inicio a un debate con ellos. Primero, al ser inquirido por los judíos acerca de dónde estaba tras haberse ido del otro lado del mar de Galilea, Jesús les reprocha su corta perspectiva de la señal realizada (6.25- 27); cuando ellos se muestran interesados en responder a su llamado, Jesús se coloca ante ellos por encima de Moisés y les pide que crean en Él (6.28-40); cuando los judíos ponen en duda su origen divino y la validez de su oferta de salvación, Jesús insiste en la necesidad de abandonar sus preconceptos como algo que sólo puede hacerse por la voluntad del Padre. La mención de la sinagoga, indica claramente que la extensa discusión se da con judíos. 2.1.3. Los discípulos más cercanos Es muy significativo que el Evangelio de Juan no usa la palabra apóstol, salvo en una ocasión (13.16), y con un sentido distinto al que tienen los evangelios sinópticos. Brown afirma que el autor de Juan evita deliberadamente este término (Brown, 1983). En cambio, usa la palabra discípulo. Para referirse al círculo pequeño de seguidores de Jesús, se los asocia con nombres específicos, o simplemente con la expresión “los doce” (6. 67, 70 y 71). Ellos se mantienen cerca, mientras que la multitud está distante (6.3; 16-22). En Juan 6.1-71 se destacan Felipe (6.5), Andrés y Simón Pedro (6.8, 68), y Judas (6.71), de quien se aclara tempranamente que habría de traicionar a Jesús, y Él mismo le llama diablo. 65 A diferencia de la voluble multitud, la actitud de los doce se mantiene más o menos constante: concuerdan con Jesús en sus decisiones sin entender del todo (6. 7-8, 20-21, 67- 71). 2.1.4. Otros aspectos sociales y comunitarios En el pasaje de Juan 6.11, hay que resaltar tres aspectos muy importantes que lo distinguen de los sinópticos, en el pasaje de la multiplicación. 2.1.4.1. Intervención directa, sin intermediarios En Juan, Jesús no da primero los panes y los peces a los discípulos, pese a haber mencionado previamente a tres de ellos (6.7-8), para que éstos los distribuyan entre la multitud, tal como relatan los sinópticos. En cambio, Él mismo distribuye a los que están sentados. Como se dedujo en el análisis semántico, el adopta una actitud y posición de dirigente de una asamblea. Esta actitud manifiesta una clara distinción con la institución eucarística típica representada por los sinópticos y desarrollada posteriormente en la Gran Iglesia, donde la práctica del sacramento incluiría la intermediación ritual de los obispos, considerados por la tradición como sucesores de los apóstoles (Dana, 2003). En la percepción joánica “los hombres se convierten en invitados en torno a una mesa en la que Jesús es el único que da de comer” (Léon-Dufour, 1990, p. 89). Esto concordaría 66 con las instrucciones de la Didajé (finales del siglo I) en cuanto a la Eucaristía, donde tampoco se incluye la presidencia de los apóstoles u oficiales de la comunidad celebrante (Did 9, 10), a pesar de que estos también se mencionan (Did 15). Posteriormente, Brown medita acerca de la posibilidad de que la comunidad joánica tuviera una actitud anti sacramentalista o anti institucionalista, diciendo que esto no era probable, aunque aclara que “el cuarto evangelio se interpreta mejor como una advertencia contra los peligros inherentes en desarrollos como la sucesión apostólica, los oficios de la iglesia o las prácticas sacramentales” (Brown, 1999, p. 85). Asimismo O’Grady expresa que el aporte joánico de la presencia directa de Jesús en la eucaristía, sin la intermediación de los apóstoles, podría ser expresar el valor de “el propósito y el significado en la medida en que la iglesia se encontraba en necesidad de estructura, organización y expresión ritual” (Brown, 1999, p. 85). Es notable que esta diferencia entre los sinópticos y Juan no puede constatarse en la traducción Reina Valera 1960 y 1995 (muy usadas hoy entre los pentecostales de Colombia), donde el texto base usado fue el Textus Receptus. Esto es corregido en la versión actualizada de la misma traducción. 2.1.4.2. Preocupación por los pobres, Jesús resucitado y equivocación judía El pan referido en la multiplicación relatada por Juan tiene una característica especial: se trata de pan de cebada, consumido por los pobres y proporcionalmente más común que el pan de trigo. Hay al menos tres posibles implicaciones que se pueden relacionar: 67 La primera, la condición social de los miembros de la comunidad, marginada socialmente por la expulsión de los ambientes judíos, las persecuciones y las tensiones con otros grupos cristianos. La segunda, que se trata más bien de pan de primicias, pues la cebada se cosechaba antes que el trigo. La sensación que queda en el texto tiene que ver también con la pascua y la resurrección, y la mirada se dirigiría entonces a Jesús. La tercera, la relación con el texto de 2 Reyes 4.42-44 y su vinculación con la exclamación de la multitud “Este es el profeta que había de venir”, que proyectaría la deficiente idea que tendrían los grupos judíos rabínicos de finales de siglo, frente a la fe de las comunidades joánicas, en el sentido de ver a Jesús como profeta con aspiraciones políticas. 2.1.4.3. Los pescados, ¿un elemento eucarístico? El manjar que acompaña el pan se define con el término ὀχαπίψν, y está compuesto de pescado en conserva. Por un lado, este elemento es distinto del pescado descrito en los sinópticos. Además, el simbolismo muerte asociado al pescado durante la época (Zevini, 1995) le imprime un sentido especial. No se puede pasar por alto que el mismo término ὀχαπίψν se emplea en Juan 21.9, 10 y 13. Por otro lado, el hecho de que Jesús realice “similarmente” las acciones de tomar- 68 bendecir-distribuir a la multitud sobre los pescaditos, tal como se ha analizado en la estructura sintáctica, corresponde al mismo tiempo con una típica fórmula litúrgica para la pascua cristiana (Jeremias, 1985). Las anteriores particularidades le confieren al elemento de los pescaditos una relevancia que se omite por el hecho de que éstos no están entre los sobrantes, ni estos son mencionados en la memoria del acontecimiento hecha en el contexto de Jesús andando sobre las aguas (6.11, 23) (Léon-Dufour, 1990). Sin embargo, al colocar esta variante del relato hecha por Juan respecto a los sinópticos, teniendo como perspectiva la tensión social, teológica y eclesiológica entre las comunidades joánicas y el contexto cristiano, resulta una nueva posibilidad: la realización de la Eucaristía con elementos y modos propios, conteniendo una carga teológica particular diferenciada de la eucaristía en las comunidades que representaban la figura de algún apóstol. Una evidencia interna para suponer esta variación joánica de la eucaristía, sería la misma descripción central de la realización de la pascua en el Evangelio (13.1-20). En esta, no existe la consagración del pan y el vino, o la institución de la Eucaristía, sino a grandes rasgos, el amor expresado en el servicio, y la limpieza que resulta de acoger a Jesús (Zevini, 1995), todo representado en el lavamiento de los pies por parte de Jesús. 69 Además, si como lo plantea Brown (1983), las comunidades joánicas consideraban su propia percepción y experiencia de la fe en Cristo como la más plena y apropiada de todas las conocidas, podrían ellos mismos modelar una forma autóctona de celebrar la eucaristía, conservando a la vez su característico peso teológico con toda su fuerza. Si, también con Brown, se aprecia en el cuarto evangelio una advertencia contra desarrollos eclesiológicos como la sucesión apostólica, los oficios de la iglesia y las prácticas sacramentales, las comunidades joánicas tendrían una cuidadosa práctica de la eucaristía, en la que no primaría lo formal pero si lo sustancial. Pudo ser que en tales celebraciones entrara en juego la valoración de la presencia de Jesús presidiendo directamente la eucaristía; también, el estímulo mutuo al servicio en el contexto de la comida compartida; asimismo, la participación eucarística comunitaria de elementos típicos como el pan y vino, así como el mismo pescado en conserva. Tal vez se iría demasiado lejos al intentar especular acerca de la realización práctica del Sacramento, a partir de los insumos mencionados. Algo que puede ayudar a equilibrar la balanza de esta reflexión es que el discurso de 6.25-59 presenta una evidente comprensión de alto nivel teológico respecto a la naturaleza de la fe en Cristo: Jesús supera importantes símbolos del judaísmo como la pascua, el maná, Moisés, y el éxodo; al mismo tiempo reta a la imaginación y la fe de los discípulos hacia la interiorización de la vida que él otorga por la fe queda graficada mediante la acción metafórica de comer su carne y beber su sangre. Todo lo anterior escandalizó a los judíos y a quienes, en términos de Brown, eran seguidores de Jesús con una fe inapropiada, tanto por ser Jesús quien era ante sus ojos (el 70 hijo de José y María), como por la incomprensión que generaban las palabras y los actos de Jesús. Ambas cuestiones bien podían quedan resueltas y concretadas al interior de la comunidad joánica en la eucaristía, aunque sin el riguroso molde del partimiento del pan, tal como lo expresan los sinópticos y Pablo. Es muy notable que otro aspecto sacramental, el bautismo, se trata en forma análoga en la conversación entre Jesús y Nicodemo (3.1-15): este sacramento es acentuado en su significado teológico y sus implicaciones prácticas, pero apenas insinuando en su aspecto formal (Brown, 1979). Resulta, pues, altamente sugestiva la idea de la celebración eucarística conteniendo un novedoso elemento formal como el partimiento del pescado, y presentando, al mismo tiempo, una profunda comprensión acerca de quién es Jesús, en el alto nivel en que lo comprendían y vivenciaban las comunidades de Juan. 2.2. Aproximaciones sociológicas, teológicas y eclesiales con el movimiento pentecostal. Hay paralelos interesantes entre lo que se ha descrito acerca de las comunidades joánicas y la experiencia de las comunidades pentecostales dentro de las cuales se suscriben las Asambleas de Dios en Colombia. 2.2.1. Similitudes en lo eclesial: distinción, distanciamiento institucional, fraccionamiento y exaltación de la pentecostalidad 71 Este movimiento importado desde Norteamérica apareció como una expresión de insatisfacción frente a la intelectualidad y la precaria espiritualidad de las iglesias moldeadas por la rígida ortodoxia evangélica (Pearlman, 1992), las cuales constituían una gran mayoría en el espectro religioso estadounidense de finales de siglo XIX. Después de iniciarse y extenderse a partir de experiencias como los Avivamientos de Topeka (1901) y la Calle Azuza (1906), las iglesias y organizaciones pentecostales en cada país adquirieron rasgos más o menos comunes: Justificación por la fe; santificación como obra concreta de la gracia; el bautismo en el Espíritu Santo evidenciado por el hablar en otras lenguas; la sanidad divina; el arrebatamiento personal premileniarista de los santos en la segunda venida de Cristo. (Bartleman, 1997). Muchos aspectos doctrinales relacionados con la teología y la organización eclesiástica, se adoptaron desde iglesias evangélicas establecidas de las cuales procedían los primeros pentecostales, entre otras, las Metodistas y Bautistas (Piedra, Rooy y Bullón, 2003). Pero fueron las doctrinas y prácticas peculiares del pentecostalismo las que ocasionaron el alejamiento de parte de las iglesias históricas norteamericanas. Experiencias como el hablar en otras lenguas, saltos,