1 Rasgos de la codependencia familiar en procesos terapéuticos de adicciones, en Casa Claret, Medellín. Juliana Zapata Rivera ID: 416709 Asesor: Milton César Cardona Parra Corporación Universitaria Minuto de Dios Facultad de Ciencias Humanas y sociales Psicología Bello, Antioquia 2020-1 2 Agradecimientos En profundo agradecimiento a las personas que hicieron parte en la realización de este trabajo con sus valiosos aportes: a Jóse que contribuyó con su ayuda en la aplicación de las entrevistas. A Santiago por su asistencia y conocimiento para la elaboración del documento. Al docente asesor por su comprensión y gestión. A mi familia por su apoyo con su atención, espacio y tiempo. A Danny y mi hijo por alentarme con sus motivantes y dulces palabras. Al compañero Mauricio por su conocimiento, con quien inicialmente ambos comenzamos este reto y por razones ajenas no pudo continuar. A todas las personas, compañeros y amigos que en su paso fueron aliciente para no desertar. A las adversidades que fueron punto del esfuerzo de convertir en realidad un sueño. Gracias. Muchas gracias!! 3 Resumen El consumo de sustancias psicoactivas es un flagelo que afecta directamente al sujeto consumidor y su familia, donde solo unas deciden incorporarse a un tratamiento en adicciones. Allí, las familias se vinculan a espacios terapéuticos para completar un proceso integral de reparación en el vínculo, aunque no todas las familias logran cumplirlo. Algunos familiares acudientes, actúan con ambigüedad durante el proceso, donde subyacen otras conductas modificadas a través de la adicción del familiar que altera la dinámica interna. Pérez & Delgado, Citado en (Salas & García, 2012). Por ello, a través de ésta investigación que inició en la práctica profesional realizada en la Fundación Hogares Claret de Medellín, ss busca describir rasgos de la codependencia familiar con un pariente en adicciones, realizando una entrevista semi estructurada, aplicada a tres familiares que acompañen el tratamiento. La información real en el tiempo de consumo, será organizada en una matriz y posteriormente se hará un análisis de ésta, apoyado en el marco referencial de codependencia. En el análisis, se encuentra que hubo variaciones de roles, normas y conductas modificadas a manera general en el vínculo con su acudido, algunas muy habituadas que median indirectamente en el proceso. Esto propicia la interrupción del buen canal de comunicación entre los familiares con los profesionales y el pariente en proceso, lo que influye en la re educación del consumidor, que finalmente ilustrarán en hechos que marcan un proceso más complejo que la solo suspensión de una sustancia psicoactiva. Palabras Clave: Adicciones, Coadicción, Codependencia, Comportamientos, Consumo, Familia, Proceso, Rasgos, Tratamiento. 4 Abstract The use of psychoactive substances is a scourge that directly affects the consumer subject and their family, where only one decide to join an addiction treatment. There, families are linked to therapeutic spaces to complete a comprehensive process of repair in the link, although not all families manage to fulfill it. Some attending relatives act ambiguously during the process, where they underlie other modified behaviors through the addiction of the family member who alters internal dynamics. Pérez & Delgado, Citado en (Salas & García, 2012). Therefore, through this research that he initiated in the professional practice carried out at the Fundación Hogares Claret de Medellin, it seeks to describe traits of family co-dependence with a relative in addictions, conducting a semi-structured interview, applied to three relatives accompanying the treatment. The actual information in consumption time, will be organized in a matrix and subsequently an analysis of it will be made, supported by the reference framework of codependency. In the analysis, it is found that there were variations of roles, norms and behaviors modified in general in the link with their participation, some very accustomed that indirectly mediate in the process. This leads to the interruption of the good channel of communication between family members with professionals and the relative in process, which influences the re-education of the consumer, which will ultimately illustrate in facts that mark a more complex process than the single suspension of a psychoactive substance. Keys Words: Addiction, Coadiction, Codependency, Behaviors, Consumption, Family, Process, Traits, Treatment 5 Contenido 1. Introducción ................................................................................................................6 2. Planteamiento del problema ...................................................................................... 10 2.1 Pregunta de investigación ......................................................................................... 14 3. Justificación................................................................................................................. 14 4. Marco Conceptual ....................................................................................................... 19 4.1 Codependencia ............................................................................................................ 19 4.2 Familia: ...................................................................................................................... 40 4.3 Adicciones .................................................................................................................. 49 5. Metodología ................................................................................................................. 54 6. Objetivos ..................................................................................................................... 59 7. Análisis ........................................................................................................................ 59 7.1 Conclusiones .............................................................................................................. 84 8. Bibliografía ..................................................................................................................... 90 9. Anexos ............................................................................................................................. 96 9.1 Anexos II .................................................................................................................... 100 6 1. Introducción El consumo de drogas constituye una de las principales preocupaciones de la sociedad general y específicamente, de la comunidad Colombiana por el uso y abuso que ha aumentado exponencialmente como lo encuentra el Observatorio de drogas de Colombia, ODC (2016). Otro aliciente de inquietud en el consumo de psicoactivos, es que el mercado de éstas sustancias se vuelve más diverso en su forma sintética (Becoña & Cortés, 2010), en la presentación de la misma como disolventes y volátiles, que además de mayor concentración, buscan elevar las sensaciones para atraer más consumidores, en el que Medellín suma una de las poblaciones más afectadas por el dispendio, justamente lo demuestra las cifras del ODC (2016). El uso indebido o abuso de sustancias alucinógenas, se aprecia como un acto problemático que afecta negativamente al sujeto de modo físico, psicológico y/o en las relaciones sociales, siendo recurrente en su ambiente más cercano (Gómez, Jose A; Cagide, Martín; Et al, págs. 23-25), debido a efectos perjudiciales que con el consumo de sustancias adictivas, se inician o se incrementan en lo biológico, psicológico y/o social, modificando formas de pensar y actuar, lo que da noción que la adicción es un problema que converge varios ámbitos en la vida del consumidor. La dependencia a sustancias debe percibirse con una mirada integral de la persona en cuestión, en términos relacionales, ambientales y colectivos con los que se puedan identificar los posibles factores circundantes del consumo, habiendo un panorama de alteraciones que acontecen en los entornos cercanos de quien consume, así mismo, en el establecimiento de vínculos y relaciones socio familiares, a modo que éstas dinamizaciones relacionales van tomando otras formas de acciones modificadas que prevalecen para las personas más cercanas al consumidor, casi siempre a sus 7 familiares que con el pasar del tiempo, éstas personas van adquiriendo en ellos los rasgos de coadicción con ciertas características particulares. Sostiene Vacca, Citado por (Guevara G. , 2002) & (Salas & García, 2012) que para darse una codependencia debe haber un trastorno adictivo en un miembro familiar; queriendo decir que toda persona que padezca de una adicción, muy probablemente tendrá un familiar que sufra de coadicción y sin tener mucha consciencia de lo que va sucediendo, se generan una serie de cambios que va transformando la dinámica familiar hasta favorecer el consumo. Generalmente, todos los miembros de la familia se acogen a unas normas, acuerdos o límites que se pactan en la convivencia dentro del hogar, que sirven como base para trenzar la dinámica familiar con respecto a sus creencias, costumbres etc. (Marín, Quíntero, & Rivera, 2019), composturas que varían de acuerdo al tipo de familia, contexto donde residen y su cultura. En el caso de las familias que toman la decisión de iniciar un proceso terapeutico con un acudido, es en los primeros meses que están manifiestamente los comportamientos modificados alrededor del consumo, donde el grupo familiar se ha visto forzado a incorporar otras estrategias de relación o socialización, en la que también se ven modificadas ciertas posturas con la persona bajo la dependencia, que sin intención van promoviendo el mantenimiento de la dificultad de dicho consumo, Pérez & Delgado, Citado en (Salas & García, 2012) Éstas relaciones se tornan en una dinámica sobrepuesta por alteraciones de esos roles, normas y límites, permitiendo comportamientos o actitudes incómodas y en ocasiones belicosas, que coadyuvan a perjudicar la armonía y bienestar interno familiar e individual, con la consecuente aparición del rompimiento 8 de vínculos sanos de tipo afectivos, los que finalmente, se enmarca en el surgimiento de la codependencia familiar disfrazada de un amor que no tiene límites. Es por ello que el acompañamiento familiar en los procesos de rehabilitación, ha tenido mayor relevancia, tal como lo menciona (Reyes, 2017), se hace necesaria la participación activa de las familias para favorecer la efectividad del proceso de suspensión a sustancias e indirectamente se contribuya a la restauración del vínculo interno, en la asistencia de sus acudientes comprometidos a la re educación que ofrece las instituciones para el bienestar de la comunidad familiar, de poner en vía de solución los conflictos que se puedan solucionar encausado a las necesidades de cada grupo familiar; así mismo donde se pueda identificar de manera más consciente los factores de riesgo, los entornos y factores protectores que actúen de manera efectiva y afectivamente a una posible recaída durante el proceso, fortaleciendo precisamente los elementos positivos para completar el proceso de suspensión y la re construcción de vínculos sanos. (Centros de Integración Juvenil, AC, 2008) Para cualquier disciplina que interceda los fenómenos humanos y sociales de pocos referentes en contexto, como lo es la codependencia, se debe intervenir desde una mirada investigativa, indagando en las circunstancias vivenciales de quienes estén implicados (Salgado, 2007), del individuo quien ha generado dependencia a sustancias, a la vez de las conductas secundarias a esa dependencia que acoge generalmente a sus familiares y/o pareja con los posibles motivos o estímulos que se vinculen con su consumo, al entorno social y de pares, así lo aclara (Reyes, 2017). Por ello es menester en el presente trabajo, examinar los rasgos de codependencia que estén presentes en familiares que acompañan el procedimiento de suspensión a sustancias de un familiar consumidor, en función de posibilitar los comportamientos que caracterizan a los codependientes 9 y clarificar acontecimientos que pueden influir en el tratamiento, conociendo en primera persona las experiencias que yacen antes y/o durante el inicio del tratamiento, mediante la participación de una entrevista semi-estructurada que se realizará a los familiares acudientes. Los datos que arrojen la entrevista mencionada, serán analizados con lo que se expone en el marco referencial de coadicción, específicamente en familiares con un integrante adicto a sustancias psicoactivas, para así contribuir en la comunidad que investiga, los rasgos de un trastorno prominente que aunque no esté sistematizado bajo parámetros diagnósticos, se suma a las postulaciones de los comportamientos recurrentes que acontecen en experiencias análogas de una adicción, Guevara, Citado en (Reyes, 2017), por lo que también sería correcto el nombre de coadicción. Este trabajo investigativo, pretende sumar a la comprensión de la codependencia con algunos elementos que se repiten y se hace necesario ser valorados, puesto que los diversos conceptos de coadicción no ha permitido que su conceptualización se enmarque en una sola línea, por lo que para posteriores revisiones y análisis de éste contexto, se dispondrán de conceptos mas actualizados, además que podría servir como insumo para mediar propuestas de intervención a esta problemática contemporánea, latente en comunidades terapéuticas de la Ciudad de Medellín. 10 2. Planteamiento del problema En la comunidad terapéutica de atención en adicciones Casa Claret, de Fundación Hogares Claret, se encuentra que de las problemáticas mayormente halladas en esta población, es el escaso compromiso con normativas institucionales y el poco acompañamiento terapéutico por parte de los familiares a los usuarios, falencias que vienen incidiendo en los últimos seis años de tratamiento en la Fundación. Esta situación ha sido una circunstancia en común que han presentado diferentes comunidades terapéuticas en procesos de adicciones en distintas poblaciones. Se ha detectado que varias de las familias no asisten a los encuentros que propone el equipo terapéutico Psicosocial conformado por los Educadores, Trabajo Social, Pedagogía y Psicología, quienes están a cargo del grupo y sus novedades. Estos son espacios de conversación abierta con las familias para revisar el progreso con el tratamiento de su familiar, para la expresión de malestares u otras manifestaciones en función como un grupo de apoyo. Sin embargo, en las visitas dominicales varios de los mismos familiares que no asisten a dichos encuentros, hacen expresiones en la forma “no se cumplió con alguna norma”, “intranquilidad por el proceso del usuario”, “sentirse preocupado”, “haber cedido ante una petición de su acudido”; por lo que el equipo terapéutico se preguntaba si estas expresiones tendrían que ver con una causa justificada y relacionara el porqué de las faltas de asistencia en los grupos de terapia familiar, con que algunos usuarios deserten del tratamiento, se retarde el paso a la siguiente etapa o tienen otras dificultades dentro del proceso. Siguiendo la línea de orientación que propone la Fundación, se indica que la efectividad de un proceso terapéutico por adicciones, busca modificar posturas a nivel intelectual sobre sí mismo y el mundo, reconociendo que el núcleo familiar es la primera institución social y por ende, demanda 11 una estrecha relación entre la red de apoyo del usuario y las normativas del proceso terapéutico, donde se debe reconocer la bi-direccionalidad en el lenguaje del cumplimiento de las normas para los usuarios dentro y fuera de la comunidad, así las reglas establecidas dentro del tratamiento deben ser cumplidas de igual manera por la Fundación y los acudientes, o bien, la familia del usuario en el momento en que esta tenga contacto con su familiar en la institución y en las salidas de terapia de vinculación socio familiar. Por un lado, se comprende que muchas de las problemáticas en la relación familiar durante la experiencia del consumo con las que asisten los usuarios, son existentes en el núcleo familiar desde su infancia o adolescencia como lo afirma Marín, Quintero, Rivera (2019), conflictos que estuvieron latentes antes y/o en el periodo de consumo y que de alguna forma estarán presentes en el transcurso del tratamiento, los que deberán ser abordados en la medida que se desarrolle el procedimiento individual que lleve cada usuario. Para poder asistir estratégicamente a dichos conflictos, deberán estar todas las partes involucradas en ellos, por lo que hace a la familia uno de sus partícipes, de modo que la familia se vuelve fundamental en la asistencia del espacio de terapia vincular que se propone desde la Fundación. Además, se añade que la asistencia familiar es una normativa que debe encauzar un proceso individual acorde al núcleo familiar para hacer un efectivo acompañamiento, siendo así establecido dentro del plan terapéutico de la institución. Hogar Casa Claret, (2018). Del mismo modo, se hacen manifiestas las dinámicas cercanas a la familia que afecten alrededor de la misma, así lo postula Biscarra, Brandariz, Lichtenberger, Peltzer & Cremonte (2013), que en condiciones de riesgo se puede afectar el desarrollo individual y/o social, en entornos donde los miembros de la familia estén expuestos a situaciones de tensión o peligros, como alteraciones de riesgo público, expendio 12 de armas y droga, vandalismo, dificultades precedentes, desvinculación con los roles, carencias económicas, entre otras incidencias; no queriendo decir que no existan problemáticas con causas de otra índole, por lo que un suceso ajeno o cercano a la familia puede significar un ambiente de riesgo. De este modo, en la anamnesis de los usuarios se constata las experiencias con los pares, dificultades particulares de la adolescencia, cambios de vivienda en algún momento de su infancia y/o adolescencia, las problemáticas subyacentes a su comunidad y otros actores externos a la familia, que influyen igualmente en el desajuste de las relaciones sociales y puntualmente en vínculos familiares, además que pueden relacionarse con posibles eventos de la adicción, por ende son cuestiones que estarán presentes en el curso del tratamiento. (Becoña & Cortés, 2010) Hablando de los entornos de riesgo, se ha visto que es latente la ausencia del cumplimiento de normas familiares en el tratamiento, que con las expresiones verbales anteriormente expuestas, se denota poco el compromiso. En esta parte (Carrasco, 2014) señala que tanto las normas y límites deben ser consensuados y de forma clara dentro de un núcleo familiar, para que pueda adoptarse las posturas que exigen las normas del hogar, en la responsabilidad y el cumplimiento de ciertos requisitos en la dinámica interna familiar, acogiéndose precisamente a esas normas asumiendo el rol correspondiente en cada situación. No obstante, una falta es el incumplimiento de normas dentro de un proceso de rehabilitación por parte de las propias figuras que representan la autoridad, acordando que es un proceso voluntario y su red de apoyo es la familia, ésta última incide en el error de no tomar a priori su lugar en ser apoyo para el familiar consumidor. Se comprende entonces que la red de apoyo familiar es un pilar primordial para el efectivo tratamiento en rehabilitación de las adicciones (Becoña & Cortés, 2010), asimismo de seguir las 13 recomendaciones normalizadas del tratamiento por lo que se vuelve imprescindible su acompañamiento en espacios terapéuticos y ello influye en efectos positivos o negativos para la recuperación integral, atendiendo así a las relaciones vinculares establecidas entre la persona dependiente y el familiar que acompaña su proceso. Fuera de la inasistencia, muchos de los sucesos inciden en que el familiar (casi siempre mujer) exterioriza cierto malestar al encuentro, no cumple con las tareas recomendadas, sienten preocupación, lloran al ver su acudido y paralelamente muchos de ellos coincide en actos de hacer lo que su familiar quiera para sentirse bien, siendo éstos, comportamientos marcados en la coadicción como lo expresa (Guevara G. , 2002) son hechos inversos a lo que se plantea en el proceso y es allí donde se encuentra mayormente reprocesos o recaídas en el usuario, como un efecto tardío a la rehabilitación. Cabe resaltar que varios de los comportamientos de codependencia pueden verse como naturales, habiendo un hilo delgado entre ser el apoyo que busca el acudido a tener conductas de salvar y guardar, a su estado emocional incluyendo de las responsabilidades que le asignen al sujeto consumidor con la equívoca idea que es para que su familiar logre sentirse bien. En vista que el término coadicción ha ido tomando un importante lugar por las vertientes en que se desarrolla pero aún no es muy conocido, todavía se hace necesario ahondar en los comportamientos problemáticos que caracterizan éste fenómeno y es necesario para así poder relacionar más claramente las conductas o acciones que estén en medio de los procesos de rehabilitación. 14 2.1 Pregunta de investigación ¿Cuáles son los rasgos de codependencia en familiares que acompañen procesos de suspensión a sustancias psicoactivas? 3. Justificación En este trabajo, se requiere hacer un análisis sobre los rasgos de codependencia que se presentan en familiares que acompañan el proceso terapéutico de suspensión a sustancias psicoactivas con uno de sus parientes interno en Casa Claret, este análisis se realizará a las respuestas salientes de una entrevista semi estructurada que se practicará a tres mujeres que acompañan el tratamiento, donde serán previamente seleccionadas bajo unos criterios que se acercan a conductas aproximadas de codependencia como se muestra en la revisión histórica de este comportamiento. La entrevista está dirigida con preguntas abiertas a las experiencias en tiempos de consumo, donde las mujeres relatarán acontecimientos reales asociados en materia de investigación de lo que se plantea por codependencia, haciendo lectura crítica en relación de éstos rasgos con el incumplimiento de las normas y la posible influencia que se proyecta en el tratamiento de adicciones, asunto que los acudientes también se han visto afectados pero no se acogen eficazmente al plan terapeutico para familias. En oficio de reparar perjuicios del grupo familiar y en la reeducación del individuo, se acoge como base principal un acompañamiento de esta etapa procesual que finalmente lo que busca, es lograr una resocialización del tejido social e integral del usuario con sus familias, concorde se menciona en el Plan Nacional sobre Drogas (Becoña E. , 1999), hacer la resocialización implica estipular modificaciones en hábitos de la vida diaria, nuevas actividades de entretenimiento, 15 mejoras en resolución de conflictos, restauración del vínculo social y familiar, incorporación de ejercicio físico entre otros puntos en la dinámica familiar que se ofrecen dentro del tratamiento, que sean hacedores a la reincorporación social como individuo y familia perteneciente a la comunidad y sea acorde al objetivo marcado en el plan terapeutico institucional. De acuerdo a (Delgado & Pérez, 2004) Citado en (Reyes, 2017, pág. 19) esbozan que en general se hace el uso del término codependencia para referirse a “un comportamiento característico en las mujeres que tienen mayor cercanía con personas dependientes al uso y/o abuso de sustancias psicoactivas”, aunque no hay bastantes estudios sobre este argumento, se ha considerado que éstos rasgos se le atribuyen más a las mujeres, quienes por cultura han acompañado mayormente procesos de rehabilitación y han prevalecido en la formación de grupos de apoyo para familiares que acompañan procesos de alcohólicos anónimos a lo largo de la historia, referenciando los primeros casos con el movimiento de Virginia Sátir en atención de terapia familiar, donde las mujeres expresaron la necesidad de ser apoyadas mientras su acudido estaba en proceso, sin saber que años después les llamarían codependientes. (Reyes, 2017) Siendo las mujeres el género que acompaña generalmente procesos de rehabilitación, se han valorado síntomas en comportamientos que se muestran recurrentes a la codependencia viéndose como una problemática en el vínculo, habiendo una similitud en los factores que la identifican, los que difieren en términos según lo plantee cada autor: Patrón de dependencia dolorosa de otras personas, con una serie de comportamientos compulsivos y la búsqueda de aprobación en un intento por encontrar seguridad, identidad y autoestima. Treadway citado por (Salas & García, 2012). Focalización en el otro, Negligencia de sí mismo, No afrontamiento, (Pérez & Delgado, 2003). Patrón disfuncional de relacionarse con los otros y se caracteriza por: extrema focalización 16 en el otro, poca expresión de los sentimientos propios e intentos por buscar una definición personal a través de otros, (Spann, Crawford & (Fischer, Spann, & Crawford, 1991) figurando síntomas relativos de baja autoestima, dependencia emocional y excesiva preocupación por el otro, trascendiendo las formas de relacionarse con su familia y su círculo más cercano describe (Reyes, 2017), en el que muchos de sus comportamientos implica estar centrados en el otro, tolerar cosas intolerables, no saber qué hacer o expresar sus propias emociones, pensar de forma negativa, agregando que generalmente estas mujeres son las que comparten vínculos estrechos con la persona en tratamiento como vivienda, roles, jerarquías y demás, que enmarcan una visión más unificada y sólida que cualquier otro vinculo relacional, aclarando que no solo ellas pueden ser afectadas por este fenómeno de la coadicción, los hombres también pueden padecerlo, sin embargo se ha sostenido mas en mujeres con la aparición de los síntomas comunes. (Centros de Integración Juvenil, AC, 2008) Así mismo en línea con lo anterior, dentro del proceso terapeutico del programa particular de adultos en adicciones de la Fundación Hogares Claret, se ha visto que familiares -especialmente del género femenino- (esposas, madres, abuelas, hermanas), han mostrado rasgos característicos en comportamientos de codependencia dentro del proceso terapéutico de los usuarios, con las expresiones específicas expuestas en el planteamiento del problema, las cuales los profesionales tuvieron el propósito de realizar un bosquejo de la coadicción, haciendo asimilación de lo que se plantea teóricamente por codependencia, con las observaciones que hacen los familiares a los agentes de la institución, las faltas de asistencia al grupo terapeutico y otros actos contrarios a las normas del proceso. Entendiendo que este tema aún es latente dentro de las comunidades terapéuticas en adicciones y otras sustancias, los profesionales llegaron a algunas aproximaciones 17 con la aplicación piloto de un cuestionario sobre codependencia, sin tener resultados satisfactorios en la finalización por falta de presentación o colaboración de los familiares, cambios en el personal profesional y otros porque desistían del tratamiento; precisamente buscando hacer la personalización de dicha problemática para este contexto. Los profesionales de la institución han coincidido en hechos repetitivos que se han presentado con algunos grupos familiares y que para efectos de esta investigación, se apoya en diferentes planteamientos de rasgos codependientes que han presentado algunos investigadores, los que estarán en ampliación en el marco conceptual. En ejemplo y que expresa varios de los comportamientos que se encuentran en los familiares mencionados, se señala al artículo “Características del codependiente de acuerdo a esquemas” realizado por Beattie (1987) Citado por (Reyes, 2017, págs. 39-44) como los rasgos o comportamientos de la coadicción, entre los que destacan: poca seriedad con las normas del proceso terapeutico, dar dinero o algún tipo de sustancia ya iniciado el proceso, pensar que muchas de las cosas que les sucede al familiar son negativas, ajusticiarse de tener un familiar consumidor, falta de asistencia a grupos de apoyo familiar, expresiones de tristeza y preocupación propias y asociadas con el acudido, no saber cómo se sienten, criticarse por su manera de sentir, de actuar o de tener poca fé en el procedimiento, pensar que las circunstancias no son tan malas, hacer cosas que habían dicho antes que no harían, sentirse avergonzado, atemorizado o culpable, haber vivido experiencias similar de abuso físico o emocional en torno a un familiar consumidor de alcohol, entre otras premisas (Reyes, 2017) que se acogen en valoración al acercamiento de características de codependencia, siendo ésta una de las primeras propuestas, que viene con otras variaciones en la contemporaneidad, en tanto sus pensamientos, sentimientos y conductas son alteradas habitualmente en las personas cercanas al 18 consumidor, las cuales se quebranta la tranquilidad y la paz del sistema familiar a causa de conductas de auto sabotaje. Los comportamientos más frecuentes que dan cuenta de este planteamiento de codependencia, se evidencian en las mujeres y parientes de primera consanguinidad del consumidor de sustancias psicoactivas; en conductas y pensamientos disfuncionales de mayor protección que no permite el buen desarrollo de la autonomía del sujeto consumidor (Alvarado, 2007), haciéndose cargo frente al cubrimiento de las necesidades básicas y sociales, secundándolo e otros roles, manteniendo la poca funcionalidad del sujeto en su entorno social y familiar, tornándose en conductas que avanzan de manera compulsiva y generan dolor en ambas partes, postulado que apoya la propuestas de la problemática vincular a la que referencian con comportamiento de negligencia de sí mismo, inexpresión de sentimientos y atención extrema en el otro. Citado de (Reyes, 2017). Por ello, a las familias les toma parte activa en vinculación con el proceso terapéutico, en esclarecer hitos sobre el plan del tratamiento del interno en curso, partiendo de sus conductas naturalizadas, sesgos sociales, haciendo una visión más clara al brindar estrategias diferentes pertinentes a la educación basada en límites, hábitos de vida diferentes, valores y normas, visionadas a la reconstrucción del individuo afectado y en lo que se pueda reestablecer dentro de la dinámica familiar, que sirva como punto de referencia para las próximas experiencias familiares en lo que requiere ser modificado y limitado para su propio bienestar, en prevención de una posible reincidencia de comportamientos con el mismo u otro miembro del grupo familiar y la promoción de apoyo al sujeto rehabilitado, que en concordancia con (Calafat, 2006)& Becoña (2005), sea 19 posible controlar las conductas de riesgo o conductas a vigilar para mantener la no reincidencia en conductas adictivas y es otro tema que todos los familiares deberían estar capacitaos Por lo tanto, en materia de la presente investigación, se estudiará a dichas familias de género femenino para abordar con una mirada más precisa, los términos naturales en que se dan los rasgos de codependencia de tres familiares que acompañan el tratamiento de adicciones y sus posibles causales influenciables en el desarrollo de la suspensión de sustancias de su acudido en su contexto específico. 4. Marco Conceptual Es de interés en este marco referencial abordar específicamente las categorías de codependencia, familia y consumidores de sustancias psicoactivas inscritos en proceso terapéutico, a través de herramientas de investigación cualitativa, en las que se expondrán las conceptualizaciones correspondientes al fenómeno de la codependencia en comportamientos similares de la dependencia, que para esta labor investigativa, se especifica en términos de dependencia a sustancias psicoactivas donde además, se verá a través de la historia, cuál ha sido la relación existente entre familias y hombres en situación de rehabilitación, los comportamientos predominantes, conductas o malestares manifiestos que aparecen en la codependencia. 4.1 Codependencia Antecedentes Investigativos La codependencia ha sido definida a razón de los cambios que ha venido suscitando el significado en los ámbitos sociales y culturales como fiestas familiares, ingesta de alcohol, entre 20 otros, viéndose desde distintas vertientes que sobresalen precisamente para entender dicho fenómeno y los sucesos de formación que se denotarán en otro apartado, siendo complejo establecer un concepto unificado de coadicción por la variación de teorías y definiciones Heredia, Citado en (Salas & García, 2012) y aunque falte todavía camino para determinar oficialmente patrones precisos de los rasgos de codependencia, ésta problemática se apoya en sus antecedentes conceptuales que dan cuenta de su noción en la actualidad y las significaciones que se repiten en ciertos esquemas o patrones en contextos determinados donde se desarrolla, de este modo se hará una revisión desde los inicios donde se gesta la conceptualización y que cambiará en instancias dependiendo las investigaciones y contexto en que se halle. Su origen se remonta a los años cincuenta, con el inicio de la terapia familiar creada por la terapeuta Virginia Satir, siendo pionera en ese campo donde emprendió un nuevo modelo de intervención y se asentó con la aparición del Grupo de Terapia Familiar de Alcohólicos Anónimos (Salas & García, 2012). Satir, fue la primer guía en hacer terapia familiar, en su historia profesional, comenzó la práctica con familias de personas esquizofrénicas en su país Estados Unidos, quienes se veían afectados indirectamente por la enfermedad y ella comenzó a reconocer las afecciones de quienes estaban cerca de los enfermos. Luego en su experiencia como terapeuta en el entrenamiento individual, Virginia Sátir percibía que los acudientes de sus pacientes siempre la llamaban a comunicarle “algún malestar del acudido o un malestar propio”, algo que generaba dolor en ese familiar (Casas, 1985), con lo que siguió de cerca este comportamiento, observando que las personas en consanguinidad presentaban ciertos temores en el curso del tratamiento fueran de sí mismos o externos, Satir comprendió que el familiar acompañante y el paciente, están 21 estrechamente relacionados por lo que el tratamiento debía intervenirse de forma integrada: paciente y familiar, para efectos de hacer trasformaciones dentro de la dinámica familiar. Reconocida como Trabajadora Social de profesión, Satir (1998), veía la familia como “un sistema abierto que está en constante interacción con el entorno”, una pequeña comunidad donde confluyen intercambios afectivos y sociales, lo que la llevó a tener una visión diferente en auxilio de las dificultades individuales y para entonces, optó por pensar una guía de intervención desde otro enfoque que compaginara demás dimensiones del ser humano, para modificar el ambiente familiar problemático enfocado en una terapia familiar, siendo la causal de la génesis y en apoyo con otras investigaciones en el auge de psicología humanista, que finalmente fueron los que inscribieron las bases de la terapia familiar sistémica (Guevara W. ) Citado de (Salas & García, 2012) Afirma Beattie, Citado por (Reyes, 2017), los codependientes sintieron los síntomas que genera la coadicción décadas antes que apareciera oficialmente el término, síntomas que aparecieron como razón del surgimiento de grupo de Terapia Familiar Alcohólicos Anónimos en los años cincuenta, donde la mayoría de las esposas de alcohólicos revelaban los malestares sugeridos y en vista de la concurrencia, formaron grupos de auto ayuda para tramitar el malestar que les generaba la adición de alcohol de sus esposos en valor de acontecimientos circundantes, no contando que después en unos años ese malestar indirecto de alcoholismo, sería nombrado como codependencia. Consecuentemente, aparece el término co-alcoholismo creado por Vernon en 1973, que significa “la persona que tiene una relación directa e íntima con un alcohólico y éste le facilita continuar con la adicción”, postulado que define una persona de confianza o muy cercana a otra persona consumidora, que permite y/o comparte ambientes circundantes en presencia del alcohol 22 con el sujeto dependiente sin hacer oposición; recordando en el acontecer de la historia, que el alcoholismo fue una problemática moral muy sonada en Estados Unidos por la década de los 70´s, la cual tuvo gran relevancia en considerarse una problemática social que dejaba por efectos accidentalidad, perjuicios en la vida familiar y otros daños (Reyes, 2017), siendo la familia los más afectados en los sucesos alrededor del alcohol y luego en el tratamiento de suspensión, donde expresaban sus preocupaciones de un todo en acontecimientos que han ido sumando la experiencia del consumo, a razón de esto, se formula normalmente la necesidad de la participación familiar en el proceso de suspensión a sustancias, Vernon, Citado por (Mansilla, 2002) (Salas & García, 2012) (Reyes, 2017), haciéndose evidente que el cambio sustancial de una óptima recuperación de adicción, es que la familia se inmiscuya en el proceso de suspensión. Es entonces en los años ochenta que el término codependiente comienza a tomar fuerza, el cual sería utilizado para la terapia familiar con alcohólicos, o “cualquier acercamiento a la persona dependiente a sustancias” Citado en (Guevara G. , 2002), viendo la necesidad que las familias participen en intervenciones por un familiar en dependencia a sustancias, siendo una iniciativa de los rasgos de codependencia en este tiempo y que aparecen notoriamente en contacto con personas dependientes a sustancias, allí es donde empieza a cobrar sentido hablar de un malestar integral que no solo sufre la persona consumidora sino que también, padecen alteraciones las personas cercanas a él. Expresa (Guevara G. , 2002) que la codependencia puede llegar a convertirse en una adicción más, “hasta el punto que la mayoría de las características de un codependiente van a coincidir en gran medida con las del adicto”, el codependiente va adquiriendo conductas erróneas y parecidas a las del consumidor en el tratar de entenderlo y apoyar a su familiar, teniendo comportamientos 23 particulares en cuestión de pensar y sentir de forma muy similar a su acudido y que en efectos, lo que hace el codependiente, es alimentar indirectamente el consumo, al igual que las conductas adictivas hacen parte de los generadores directos de la codependencia, dejando por sentado que se puede dar en cualquier persona que está en contacto con la adicción de otra persona. Como refiere (Guevara G. ) Citado de (Reyes, 2017), se describía el codependiente a la persona que tiene cercanía con un individuo dependiente a sustancias, siendo la premisa para la aparición oficial del término codependencia en los años ochenta, donde que se albergó la importancia que tiene la familia en procedimientos de suspensión a sustancias. Dado a conocer los precedentes que se tenían con la aparición de terapia familiar en Estado Unidos y las afectaciones que enunciaban siempre las mujeres con pareja alcohólica, fueron algunos de los pilares donde se ve el surgimiento de la codependencia sin aún recibir su nombre. Así mismo por la misma época, se inaugura (National Council on Co-dependence) Concejo Nacional de Codependencia y CoDa (Co- dependents Anonyrnous) Instituto de Codependientes Anónimos, los dos institucionalizados en Estados Unidos, que ofrecían información y herramientas humanas sobre la codependencia, apoyarse y compartir historias, (Whitfield) Citado en (Reyes, 2017). Posteriormente, CoDa aparece también en Colombia en los años noventa, reconocido como un grupo de apoyo de “auto descubrimiento”, que aprende a desarrollar relaciones sanas y honestas con el sí mismo y con los demás, aprender a amarse a sí mismo. (Codependientes Anónimos de Colombia, 2016). Más tarde, se menciona al codependiente como la persona (el cual generalmente son parejas, los padres o el cuidador del consumidor) que “asiste, corrige y salva a un consumidor de sustancias, involucrándose en sus situaciones de vida conflictiva, con sentimientos de frustración y desconcierto ante sus repetidas recaídas”. Vacca (1998) Citado en (Guevara G. , 2002) & (Salas 24 & García, 2012). Ésta persona es la que comienza a adquirir conductas en pro de resguardar la situación de consumo, siendo condescendiente con acciones intencionadas, además secundar el pasaje que trae este consumo, aunque en su interior no lo acepte y se considere inconforme con la situación. El codependiente es una persona que pasa de estar cuidando la salud o bienestar de su familiar, a ser un individuo que de cierta manera, internaliza erróneamente la conducta adictiva en algo natural de la persona en cuestión, en palabras de Guevara (2002) “permitiendo el avance de la dependencia desde su inicio hasta la búsqueda de ayuda, con comportamientos “psicopatoides” de negación y no aceptación, encubrimientos, mentiras, complicidad y engaños, salvación y abnegación”, es decir, en la omisión de su sentir de ese comportamiento de consumir, descartando actitudes que enfrenten la situación o poniendo en orden natural a conductas impropias, dejando continuar la dependencia como un espacio respetado sin palabras de apoyo o correcciones que prevengan las consecuencias negativas que acarrean a razón de la aceptación del consumo. Es allí donde la persona cercana al consumidor, comienza a hacer cambios en los límites, roles, responsabilidades del hogar, hasta olvidarse en muchos aspectos de sí mismo, enuncia (Guevara W. , 2002), se hacen modificaciones internas de relación en esa falsa travesía de ser un apoyo para dicha persona poniendo toda su atención en ella, descuidando de sí mismo y llenándose de culpa a lo que sus pensamientos responden no ponerse en contra de su familiar para evitar “alejarlo más”, por lo que tampoco cuenta con una estabilidad emocional que generalmente tiende a ser depresiva y falla en la necesidad que pueda encausar correctamente las actitudes que pertenecen al otro y las que permanecen para sí mismo, sin tener conciencia en hacer las diferencias que deberías 25 mantenerse sin estropear las dinámicas en otros ámbitos. Citado en (Guevara W. , 2002) (Becoña & Cortés, 2010) (Reyes, 2017). Por otra parte, (Guevara G. ) Citado por (Salas & García, 2012) Señala que el origen de la codependencia es de tipo multicausal y se resalta que “siempre se debe dar un trastorno de tipo adictivo en alguno de los miembros de la familia”, generalmente son esas circunstancias en que se presenta un trastorno de codependencia, donde se haya necesario un estado de dependencia crónico y habituado. “En esta cronicidad reside uno de las concurrencias más sólidas del comportamiento codependiente, la esperanza de curación asociada a la cronicidad” Citado por (Salas & García, 2012) . Es la ilusoria creencia que con su apoyo puede librarlo de la dependencia, pensando que ponerse de lado o tratar de entender el consumo de su acudido es la forma de ayudarlo, luego de ser descubierto y permitirlo, lo alienta con palabras de complicidad, hasta el punto de llegar en comportamientos como transmitir negatividad ante el proceso y los profesionales que trabajan en él. Construcción del Marco Conceptual Posteriormente, se encontró que no todo codependiente se genera por medio de conductas adictivas teniendo cerca un familiar en situación de dependencias a sustancias, también existen otras derivaciones de la coadicción, como lo señala (Mansilla, 2002), la cual cambia un poco el panorama de entender este comportamiento que no está limitado por dependencia a alguna sustancia, habiendo otras situaciones que generan las mismas distorsiones y resistencias para producirse codependencia. En las investigaciones realizadas por (Mansilla, 2002) , se arroja que la coadicción se ha ido generalizando a familiares de personas con otras dependencias, enfermedades crónicas 26 (esclerosis múltiple, insuficiencia renal, trastornos alimentarios, cáncer, esquizofrenia, enfermedad de Alzheimer) las que generan una codependencia, incluso en profesionales de la salud. Entonces existen otros desordenes de conducta, afectivas y enfermedades que pueden generar codependencia, así mismo cuando una persona ha estado expuesta a escenarios de violencia, el maltrato, abuso físico o psicológico, Citado por (Mansilla, 2002), donde se puede notar claramente que cada una de las mencionadas tienen grandes diferencias en comparación con la otra, sin dejar de tener algo en común: la dependencia a lo que no puede desligarse sea por lo biológico, por trastornos relacionados a la vejez, desequilibrio emocional u otros escenarios en que la vida y la salud integral de las personas pertenecientes a un grupo familiar o social, están en riesgo y afecta en su bienestar. Otra de las enunciaciones importantes de la codependencia que apoya en parte el postulado realizado por Mansilla (2002), es la que expone Delgado & Pérez (2004), quienes proponen que la persona codependiente puede surgir en familiares de consumidores y no consumidores de sustancias tanto legales como ilegales, que se identifican en el mantenimiento de una relación desvirtuada en dependencia afectiva, a la vez que es controlada por un objeto de dependencia sea biológico, afectivo, farmacológico u otros (sustancia psicoactiva) que aumenta dicha conducta dependiente (Delgado & Pérez, 2004) habiendo así un trastorno que lo puede sufrir un individuo familiar que esté cercano a un dependiente, no necesariamente con dependencia a ingesta de sustancias, sino también incluidas otro tipo de dependencias donde se forjan comportamientos, emociones y pensamientos diferentes en el establecimiento de relaciones afectivas, generalmente distorsionadas. Éstos investigadores llegaron a la misma conclusión que se plantea (Mansilla, 2002) donde enuncia la codependencia, como la relación que es alterada por un ente externo, del 27 cual la persona con quién se altera la relación es dependiente de ese elemento, no precisamente tratándose de sustancias alucinógenas pero si de cualquier objeto o cosa con que se tenga una relación de dependencia. Estas relaciones afectivas o familiares se caracterizan por variaciones de orden contextual, no obstante existen tres indicadores actuales, como lo encuentra (Delgado & Pérez, 2004) de los que más enuncia la literatura latinoamericana y se apoya en el estudio de “comportamientos sistemáticamente asociados”, de Pérez & Delgado (2003) siendo éstos: “focalización en el otro” Es la persona que se preocupa de forma excesiva por el otro, descuidándose a sí mismo, “sobre control/protección”: influencia de acciones infructuosas hacia la persona dependiente sobre las emociones y comportamientos, “No afrontamiento”: dificultad para expresar los sentimientos y omisión. (Delgado & Pérez, 2004) Algunos de los resultados que se obtuvieron de esta investigación, puntúan valores más alto en las mujeres, en todas las escalas de evaluación, lo que afirma que el género femenino se ve mayormente afectado, diferencias significativas en hombres y mujeres en el No afrontamiento, en variables como baja autoestima, depresión y control emocional con mayor diferencia en la mujeres, dificultades para fijar límites en valoración de focalización al otro. En algunas otras definiciones, la codependencia se puede ver como:  Patrón doloroso de dependencia hacia otros que busca encontrar aprobación, seguridad en otras personas con conductas compulsivas (Treadway); (Lawlor) Citado por (Salas & García, 2012). 28  Una enfermedad que está presente en todos los miembros de la familia con manifestaciones psicosomáticas y en ocasiones sobre pasa la adicción. Gierymki y Williams, Citado por Reyes, (2017).  La codependencia es un patrón de personalidad reconocible que se encuentra en la mayor parte de los familiares de consumidores de sustancias químicas. Cermak, Citado por Reyes, (2017)  Patología del vínculo que se presenta en asumir las responsabilidades de la persona en relación. Haaken, Citado por (Salas & García, 2012)  Patrón exagerado de dependencia que lleva al individuo a ser negligente consigo mismo haciendo débil su propia identidad. Cleveland (1987) Citado por (Mansilla, 2002) (Reyes, 2017)  De las definiciones más significativas, se encuentra de codependencia como la persona que pierde el control y los límites de su propia vida de forma obsesiva en los problemas del adicto, en vivir por él. (Gómez, Bolaños, & Rivero) Citado por (Salas & García, 2012)  El codependiente es la persona que tiene una exagerada focalización en el otro y se caracteriza por la poca expresión de los propios sentimientos. Fischer, Spann y Crawford, Citado por (Biscarra, Brandariz, Lichtenberger, Peltzer, & Cremonte, 2013)  La codependencia es un conjunto de esquemas de comportamiento y pensamientos disfuncionales que generan malestar y se repiten de manera compulsiva como 29 mecanismo de respuesta a una relación enfermiza con un adicto. Alvarado, Citado en (Reyes, 2017). La variedad en el término ha traído dificultades para definir ciertamente el término codependencia, por lo que su significado resulta complejo y se limita su aceptación en el campo científico. Sin embargo, Lawlor Citado en Heredia (1999) & (Salas & García, 2012) afirma que se reconoce el planteamiento de coadicción en una Conferencia Nacional de Codependencia de Arizona en 1989, con el significado de “patrón doloroso de dependencia en comportamientos compulsivos y búsqueda de aprobación en un intento de estar a salvo, de adquirir una identidad y un valor de sí mismo”, significado en reconocimiento de las bases teóricas que se habían postulado para ese momento y que las instituciones con abordaje clínico y familiar, lo comenzó a utilizar difundiendo su significación, por lo que la codependencia ha sido manifiesta en diferentes contextos y poblaciones, presentando los mismos rasgos en su comportamiento. Trayendo el texto de “Codependencia y psicoterapia interpersonal” (Mansilla, 2002) se propone cuatro tipos de codependencia que serán descritos en la siguiente manera: “El codependiente directo: presenta uno de los comportamientos que genera más dificultades en el proceso terapéutico, porque su conducta va desde proporcionarle la droga o dinero, hasta el lugar donde pueda consumir la droga”. Esta es la persona que cede ante las peticiones de su acudido por la ansiedad de consumir sustancias, en el que más allá de querer proteger o estar en complicidad con su familiar, es quien le facilita en mayor medida continuar la adicción. “El codependiente indirecto: mantiene una conducta de oposición declarada y objetiva a la adicción del familiar, pero a la vez protege al adicto y evita que se responsabilice de sus acciones”. Siendo parecido al codependiente directo, la diferencia en esta persona es que se opone a la 30 adicción sin embargo, asume ciertos roles correspondientes al consumidor en forma de querer ayudar o proteger como medio de aceptación por la persona más no su consumo. “El codependiente tolerante: desempeña el rol de sufridor. Su rol no busca modificar el comportamiento del adicto, sino contemplar cómo se autodestruye, pero queriendo sacar lo que queda de bueno y noble en él”. De acuerdo a lo que propone Spann, Fischer y Crawford (1991) este es el sujeto que no verbaliza sus emociones ante la adicción de su familiar, en la omisión de su propio malestar y toma posturas de “apoyo” con las cosas positivas que rescate en el consumidor. “El codependiente perseguidor: es el familiar más comprometido en controlar la conducta autodestructiva del adicto. Despliega un sistema de conducta para descubrirlo, operando como control externo”. Esta es la persona que no está de acuerdo con la adicción de su familiar y actúa de forma algo permisiva con una conducta de control y supervisión de su consumo (Mansilla, 2002), a la vez que se mantiene la adicción activa sin unos límites o pautas claras en la ingesta de sustancias. Según el postulado de Mansilla (2002), los tipos de codependencia se pueden interrelacionar entre características, los cuales en cada uno se pueden tomar parte del otro con las características que distingan el contexto de cada situación y en la variedad de actitudes que predominen en unos y otros reconociendo la diversidad de culturas y extensión de conexiones sociales. Recordando a Vernon (1973), autor del concepto co-alcoholismo Citado por (Guevara W. , 2002) & (Salas & García, 2012) “planteó la necesidad de la intervención familiar en el tratamiento y recuperación del alcohólico”; esto con el fin de crear posibles soluciones a partir de modificaciones de roles, límites, control emocional y hábitos familiares que cumplan un papel 31 específicamente en el mantenimiento de la armonía familiar. Este tipo de intervención requiere la investigación en los rasgos contextuales de los familiares que acompañan el proceso de suspensión a sustancias, incitando a que los familiares se inmiscuyan de lleno en el proceso terapéutico de reeducación que ofrece la institución, para reevaluar los roles que se tienen dentro del núcleo familiar y hacer una modificación interna dentro del ambiente doméstico, propiciando un espacio protector para prevenir adicciones a futuro. Sobre las características diagnosticables de la codependencia, éstas no han sido del todo esclarecidas ni por menos establecidas en los manuales diagnósticos, (Guevara G. , 2002) Citado en (Salas & García, 2012) habiendo componentes semejantes y multi causales del entorno familiar, social y afectivo que parten de las consideraciones halladas a través de las investigaciones. Por ende, siendo tema de investigación, los cuestionarios variarán en la medición de las características que se postule para codependencia. Otro de las postulaciones que se acercan mejor a una descripción de rasgos de codependencia, lo realiza (Cermak, 1986), quien postula una de las propuestas más serias sobre codependencia, también es mencionado por (Whitfield, April, 1991) de la siguiente forma: 1. “Inversión continuada de autoestima en su capacidad para controlarse a sí mismo y a los otros para enfrentar serias consecuencias adversas”. Es la persona que tiende a ser de baja autoestima y cuenta con poco control en la toma de decisiones o la fijación de límites que sobrepasen las conductas tolerantes. 2. “Asume la responsabilidad de encargarse de las necesidades de los demás, incluso a costa de reconocer sus propias necesidades”. Es el individuo que actúa bajo otro rol para responder al deber o necesidades del consumidor por encima de las propias. 32 3. “Ansiedad y dificultad para reconocer los límites acerca de la separación o intimidad con los demás”. Persona que entra en conflicto al momento de haber alguna separación con otra persona. 4. “Permanentemente cae en relaciones con gente que tiene desórdenes de la personalidad, dependencia a sustancias o desórdenes impulsivos individuales”. El coadicto normalmente se relaciona con personas con dificultades comportamentales, adicciones u otro tipo de desórdenes. 5. Presenta por lo menos tres, de los siguientes comportamientos: Hipervigilancia, abuso de alcohol o drogas, víctima de abuso físico o sexual, presencia de estrés relacionado a una enfermedad médica, ha tenido relaciones con personas violentas o adictos por mínimo dos años sin búsqueda de ayuda externa. Cermak (1986) Citado por (Guevara W. , 2002) Para las anteriores características propuestas por (Cermak, 1986), se puede encontrar relación en varias de éstos comportamientos, que han descrito otros autores indicando rasgos de la codependencia. Otras de estos indicadores, se pueden ver en (Guevara G. , 2002) ,Describe a manera más amplia, la excesiva confianza a cosas negativas, lo puntualiza que la persona codependiente emite negativamente juicios al sujeto consumidor, al tratamiento en rehabilitación y/o a los profesionales que acompañan el proceso, suponiendo prever el futuro próximo sea inservible. La constricción emocional, se entiende en términos clínicos como la represión parcial de pensamientos o emociones, en las que se anula las propias para enfocarse en el qué sentir del otro, en la forma de dependencia emocional, ésta la describe (Fischer, Spann, & Crawford, 1991) como la poca expresión de los propios sentimientos, acompañado de estar centrado en el otro. Otros comportamientos como sentir ansiedad, ira, compulsiones, depresión y otras reacciones fisiológicas, se derivan de respuestas ante las modificaciones circundantes en el consumo de su 33 familiar, siendo en parte reforzada y mantenida a través de los años como medio de adaptación a la familia, lo afirma (Guevara G. ) Citado en (Salas & García, 2012). Otras investigaciones realizados en Suramérica, han encontrado que la codependencia tiene origen en la familia, a razón que generalmente se encuentran en ellos antecedentes familiares con ambientes estresantes, alguno de sus familiares adicto o codependiente que por cultura casi todos han sido expuestos a convivir con un adulto alcohólico, estilos de crianza autoritarios, abusos físico y/o psicológicos entre otros eventos y lo que hace el codependiente, es replicar las actitudes o asumir comportamientos aprendidos en el ambiente familiar. (Castrellón) Citado por (Reyes, 2017). El Médico en adicciones (Alvarado) Citado en (Gonzalez & Magos, 2012) reporta que “la codependencia se define en un ciclo de patrones de conducta y pensamientos disfuncionales, que producen dolor y se repiten de manera compulsiva como respuesta a una relación enferma y alienante” Expresado por el Doctor, la codependencia es la aglomeración de comportamientos alterados que perturban la dinámica familiar en hechos dolorosos, donde se re estructura la organización o jerarquía familiar con un adicto activo. Al igual (Gonzalez & Magos, 2012) esbozan que la codependencia también tiene génesis biológica familiar, donde los comportamientos y actitudes de un individuo con autoridad, encuentran influencia en los otros miembros del grupo familiar. Otras particularidades que destaca (Guevara W. , 2002) como características de codependiente, son:  “Sentimientos intensos de culpabilidad, se consideran causantes del comportamiento adictivo de su familiar, lo expresan y lo viven de esa manera”. Son personas que se 34 reprochan a si mismo actos o experiencias que han pasado como motivo de la adicción del familiar, con sentimientos de culpa injustificada.  “Búsqueda de aceptación de los demás. Esta creencia irracional de que todos lo deben de apreciar marca todas sus acciones”. Con la idea de querer agradar a todas las personas, generalmente son individuos que se subyugan a las peticiones o formas de ser de las otras personas, dejando de lado en cierta medida, sus propios pensamientos.  “Sobreprotección. Se consideran a sí mismas como autosuficientes y únicas para ayudar al adicto, a éste lo consideran débil y vulnerable por ello tratan de que nada ni nadie, excepto ellas mismas, se encarguen de todo”. Una característica muy común en mujeres como expresa Vacca (1998) Citado en Guevara (2002), la conducta de salvar, cuidar y proteger al adicto en un acto heroico de querer solucionarlo todo.  “Gran tolerancia al abuso recibido. Muchas de las personas codependientes han sido humilladas, maltratadas, golpeadas, engañadas, ésta es una norma en la vida de ellas”. Son personas que han estado sometidas a sobrepasar limites afectivos, psicológicos físicos, similar como lo presenta Beattie, (1998); Mellody et al., (2004) Citado en (Martins & Menéndez, 2011) & (Salas & García, 2012) La coadicción también aparece es un sujeto que recibe algún tipo de abuso en la esfera familiar y se convierte más vulnerable para que surja las conductas codependientes.  “Preocupación y dependencia excesiva hacia otra persona. Cuando no ejercen un control directo sobre la persona adicta, sienten que algo les falta y están constantemente pendientes de ellos”. Ocurre un tipo de fijación hacia la persona consumidora, en la 35 necesidad de mantener un control sobre ella con manifestaciones de ansiedad. Citador por (Guevara W. , 2002). Es importante destacar que antes que surgiera la codependencia en adicciones, se habla de dependencia a las sustancias y adicciones a ciertas conductas sin sustancias como se conoce en la actualidad, adicción por gastar o comprar, adicción a videojuegos, internet y entre otras que entran en manuales diagnósticos, teniendo la capacidad de producir dependencia y toda la sintomatología de dependencia a sustancias químicas (Becoña & Cortés, 2010) para saber que parte de nuestra sociedad, está marcada por alteraciones de comportamientos similares de los mencionados anteriormente, por la necesidad que constituye hoy en día la tecnología en nuestro contexto cultural y los más jóvenes la comiencen a utilizar pero no siempre se realiza de manera responsable. Así se puede relacionar con mayor claridad que la persona codependiente no solo se concibe a través de la conducta de un consumidor de sustancias legales e ilegales, sino que también tiende a forjarse en ambientes no protectores, así lo esclareció (Treadway, 1990), en el que un entorno no protector se ostenta en la ausencia de límites claros de razón social y normas que se exteriorizan desde lo familiar a otros entornos, asimismo como ambientes de riesgo que pueden presentarse en entornos escolares y otros pares, ambiente familiar, comunitario y afectivos, que hayan sido perturbados de alguna manera a lo que concierne en el diario vivir y la historia de su entorno imediato, en conocimiento que habitamos con diversas subculturas que tiene nuestra sociedad y otras muchas, son emergentes a partir de la violencia que ejercían los grupos armados ilegales, en consideración que hoy aún es latente la violencia en la ciudad de Medellín y por ende se ven propiciados en ciertas medidas los entornos de riesgo (Programa de Capacitación Laboral, 2014). 36 Por otro lado, aunque ya es conocida la codependencia, no ha tomado peso ciertamente de su significación, ni ha sido muy conocidas sus implicaciones en los habitantes como un problema complejo, que además como ya ha sido visto, no solamente aparece con un familiar adicto, por lo tanto es un término que apenas va en función de aportes y aplicaciones. Al respecto, es preciso resaltar que los comportamientos de familiares abusivos, autoritarios, con adicción al alcohol, además de los precedentes de carencias, abandonos o condiciones inaccesibles socialmente, son ligados a desfiguraciones de los límites, responsabilidades, roles como le presenta (Becoña E. , 2007), en la exposición constante de ambientes tensos o abusivos, faltantes de expresiones afectivas, razón por la que cualquier miembro familiar expuesto a estas situaciones, tratándose de niños y jóvenes, van creciendo con problemas gestados en el desarrollo tempano, en conflictos familiares y comportamientos alterados, trayendo un despojo de un desarrollo óptimo y alteraciones inadecuadas de relacionarse, expresarse, adoptar eficazmente otros roles que modifican sus conexiones personales o sociales. En medida, se van asociando estas insuficiencias económicas, afectivas y sociales, el incremento de alteraciones y conductas inadecuadas, que relacionadas al sentimiento de carencias vividas, van tomando otras formas de lo habitual, en un nuevo orden de ambiente natural de interacción, con las condiciones dadas por base biológica. (Viveros & Arias, 2006) & Viveros (2010). Con esto, se alude a una forma de codependencia que teorizando en otras investigaciones, podría ser causada dentro de la familia, con las experiencias vinculares significativas en comportamientos incrustados en la dinámica familiar, así lo señala Becnell, & Baurmind, Citado de (Salas & García, 2012) donde algunos indicadores de estilos parentales se asocian con 37 características de dependencia e incompetencia psicosocial en los hijos, con estilos de crianza disociados, permisivos y otros que se describirán de forma más amplia más adelante. En contextos problemáticos, cuando ocurre un cambio del comportamiento en uno de los miembros de la familia, que esté sujeto a algunas condiciones, costumbres, ideologías, creencias entre otros, propias de la dinámica familiar, ésta normalmente no lo discierne como algo anormal ya que ese cambio se adopta en proyección a las enseñanzas que han sido introyectadas (Gonzalez & Magos, 2012), sean comportamientos, modos de respuesta, pensamientos, etc; que se hallen presentes en la interacción. En el caso del tratamiento de adicciones, hay actitudes de los familiares que si bien no son positivas para el proceso, los familiares no ven las consecuencias negativas de ellos, en ejemplo: dentro de la permanencia del tratamiento, es una norma que el usuario no debe consumir ningún tipo de sustancia legal o ilegal, por lo que si el usuario se encuentra con su familia de fin de semana y éste le brinde una cerveza, se está incumpliendo la normativa del tratamiento, haciendo que los mismos miembros transfieran como normal ese comportamiento, permitiendo la actitud sin un ajuste limitante, que consecuentemente pondría en riesgo los roles de cada sujeto familiar, principalmente los que marcan la autoridad y establecen las normas dentro del hogar. En palabras de (Guevara G. , 2002) se ve la transformación de los roles que suponen la autoridad dentro de la familia, cuando le restan importancia a ciertos comportamientos en el hecho de no querer ver sufrir a su acudido, que según la persona codependiente piensa y asegura que su intención es ayudar a su familiar, esto queriendo decir, que la conducta coadicta, es una forma de carácter automático que ha sido reforzada y mantenida como tal en cierta cantidad de tiempo o años atrás, donde ya se ha construido un sin número de significantes a través de esos comportamientos y que connota una finalidad adaptativa dentro de la familia. 38 El codependiente presenta rasgos de personalidad que se pueden identificar con formas de pensar irracionales que son muy difíciles de cambiar, así lo menciona (Salas & García, 2012) por lo que van acompañados de conductas y emociones alteradas como angustia, ansiedad, tristeza profunda, devaluación de sí mismo, dificultad en la toma de decisiones, capacidad de auto crítica inhabilitada, no control de impulsos, sentimiento de culpa y demás, que estarán presentes en la relación vincular que se establece con una persona de su entorno. (Guevara W. , 2002), decía que se puede identificar las diferentes alteraciones en las que se sumerge un sujeto codependiente, donde florecen los afectos patológicos que tiene esta condición y es donde el individuo piensa con mayor credulidad que está haciendo lo correcto por querer ayudar a su familiar, poniéndose erróneamente en su lugar para tratar de comprenderlo y ayudarlo, no siendo tan consciente que termina por estar inmerso en sus mismas preocupaciones, generadoras de ansiedad, síntoma latente en los dependientes de sustancias psicoactivas. Otras acotaciones importantes en la codependencia (Mansilla, 2002) “esquema de vida disfuncional emergente en la familia de origen, que produce un estancamiento del desarrollo, siendo su resultado una hiperreacción del codependiente a lo externo a él y una hipo reacción o baja sensibilidad a lo interno a él”. Mansilla fue uno de los autores que propuso la codependencia como una saliente de las interacciones familiares, teniendo poca importancia al sí mismo y mayor importancia a los hechos cercanos. En uno de los apartados de (Vacca Rodriguez, 1998), la define como un patrón de rasgos de personalidad claramente identificables que presentan los integrantes de una familia que tiene un miembro afectado por una adicción a sustancias químnormaicas. 39 Así mismo, (Gierymki, & Williams 1986) Citado en (Mansilla Izquierdo, 2002) la considera como “una enfermedad primordial presente en cada miembro de la familia adicta, que es a menudo peor que la propia enfermedad y que tiene sus propias manifestaciones psicosomáticas”. Lo que es importante rescatar, por ciertos comportamientos ya descritos en el marco de codependencia que han sido clave para detectar cuando una persona está teniendo comportamientos codependientes y éstos se repiten en poca preocupación por sí mismo, fijación en el otro, baja auto estima o poca expresión de si mismo (Pérez & Delgado, 2003). Cuando algún familiar se involucra de forma obsesiva en los problemas de un adicto hasta el punto de vivir por y para él y desequilibrando su propia vida en las áreas personal, familiar, laboral y social, el codependiente no tendrá el control y límites de su propia vida (Gómez, Bolaños, & Rivero, 2000) por tratar de estar en servicio y apoyo útil al familiar consumidor. Como diría (Mansilla Izquierdo, 2002) “Esta vulnerabilidad facilita el impacto de los factores precipitantes (…) pudiendo ser la ruptura brusca de la homeostasis familiar (equilibrio), por un problema crónico que provoca una situación estresante, una adicción o enfermedad grave de un familiar”, que es para lo que responde esta investigación, a una adicción de un familiar, condición que estimula que se vean reforzados los comportamientos de la codependencia y de la adicción misma, en tanto los comportamientos codependientes, también pueden agravar o aumentar la situación del consumo, como la presencia de nuevas demandas en el entorno. Se constata que la experiencia a través de la persona consumidora, es la que comienza a organizar el sistema familiar, en que todo se estructura alrededor de esa experiencia y se alteran los roles y la eficacia familiar, transformando las interacciones internas y expandiendo el síntoma 40 que según plantea (Mansilla, 2002) , posteriormente será excedida también la codependencia en todas las esferas sociales donde se desarrollen y habitúen en su cotidianidad. 4.2 Familia: Ahora trayendo a colación el concepto de familia, que es quien se ve mayormente implicada en el tema de la codependencia puesto que no solamente va adoptando algunas actitudes del sujeto sintomático, sino que también hace parte de ser el causante, o el proveedor de que dichos comportamientos no se disipen poniendo unos límites claros, en el que muchos de los codependientes no son conscientes de lo que esté ocurriendo, así lo postula (Minuchin, 2000), dichas normas o acuerdos deben ser ejerciendo su rol de autoridad, en la expresión de normas y roles claros, expresión del malestar que se presente al respecto, que hacen parte de elementos esenciales que ayuden a fortalecer el orden bienestar de la salud mental de cada individuo integrante del micro sistema familiar. A continuación, se verá a la familia no como estructura, sino en términos de dinámica familiar, como lo señala (Viveros & Arias, 2006) Los desarrollos a nivel familiar hacen referencia a la movilidad que se da en el clima relacional que construyen los integrantes de la misma, para interactuar entre ellos y luego con el contexto externo, en el que se enmarcan dimensiones como la autoridad, normas, roles, comunicación, límites, donde cada uno actúa en alguna de esas funciones relacionales dentro de su núcleo y que la falta de alguna de sus partes puede desestabilizar la armonía familiar, alterando las construcciones internas entre lo habitual, lo que sea natural o fuente de divergencias. 41 Haciendo una lectura desde un enfoque sistémico, los investigadores (Espinal, Gimeno, & González, 2004), dicen que éste enfoque compone un modelo explicativo, analítico y de evaluación familiar que también sirve para fundamentar la intervención familiar, en entender la familia como una comunidad que está en construcción con otros ambientes sociales, donde se ven implicados la organización cultural del contexto, principios morales, religiones y otros factores, teniendo en cuenta que los lazos o parentescos que están en la base del sistema familiar, son biológicos. En la interacción interna de la familia, van sucediendo experiencias que se dinamizan con expresiones verbales, no verbales y las emociones sentidas, factores que destacan las características del sistema familiar (Espinal, Gimeno, & González, 2004). Las emociones pueden ser expresadas o inexpresivas, constructivas, destructivas, conscientes e inconscientes, aceptables y reprobables, que hacen más complejo el tener información o datos específicos de la familia, lo que también hace dificultoso el propósito investigativo del funcionamiento o las dinamizaciones entre los miembros. (Espinal, Gimeno, & González, 2004). La familia es un constructo cultural, cimentado por valores sociales, tradiciones, paradigmas, creencias religiosas y políticas, influencias económicas e ideológicas; puestos en acción por sus miembros, en la medida que en su composición y estilo de relación familiar, son todas establecidas por el medio cultural (ICBF - OIM, 2008) La familia como institución social ha pervivido a lo largo de la historia, con variedad de formas acordes con las condiciones socio-culturales y económicas, siendo una organización vital en el desarrollo social . (Hernandez, 2001) Otros estudios en manos de disciplinas como Trabajo Social y Psicología, tienen un común denominador de familia y es que estas se constituyen no solo por una relación de consanguinidad 42 o una composición biológica, sino que se establece por medio de los vínculos afectivos (Delgado & Pérez, 2004). Es decir, constituida por enlaces naturales y espontáneos, estableciendo relaciones que les permiten crecer en la vida cotidiana para preservar la supervivencia como grupo. También lo menciona (Marín, Quíntero, & Rivera, 2019) Sin embargo, cada núcleo familiar se acoge la doctrina social, raíces o cultura modificándolo según se crean sus propias dinámicas favoreciendo la identidad propia de ese núcleo. Debido a los cambios inherentes que la sociedad presenta a través de las épocas, hace que el concepto de familia se configure en diferentes tipologías adscritas a las demandas sociales, por lo que ya no se asume un solo tipo de estructura familiar, sino que estas se definen por un proceso de adaptación a las condiciones socio-culturales, (Agudelo, 2005) tales como: ● Familia multinuclear: Es la familiar nuclear y unos parientes. ● Familia monoparental: Los hijos viven con uno de los padres. ● Familia extensa o multigeneracional: Conformada por tres generaciones diferentes: abuelos, hijos, nietos u otros parientes. (Agudelo, 2005) ● Familia ensamblada o mixta: Uno de los conyugues trae a la nueva familia los hijos(as) de relaciones anteriores y no tiene hijos con la pareja actual. Cabe aclarar que existen otra cantidad de familias, sin embargo, para efectos de esta construcción escrita, se retomaron las tipologías de familias más frecuentes que se ajustan a la población objeto de este proceso. 43 El sistema familiar es más que la suma de sus partes individuales; por tanto, la familia como sistema está vitalmente afectada por cada unidad del medio, de manera que lo que le ocurre a un miembro de inmediato tiene sus repercusiones en todos los demás y viceversa. (Caparros, 1992). La codependencia familiar, es una de las tantas condiciones por las que hoy atraviesa la sociedad, siendo la familia permeada por las situaciones y condiciones sociales asociadas a las diferentes problemáticas existentes en los contextos donde cohabitan, en este caso el expendio, consumo y abuso de sustancias psicoactivas (Becoña E. , 2007) Según Bronfenbrenner (1986); Rodrigo & Palacios (1998), Papalia & Olds (1992) Citado de (Espinal, Gimeno, & González, 2004) “la familia es el microsistema más importante porque configura la vida de una persona durante muchos años” es decir, en cierto sentido la familia juega un rol muy importante en el nacimiento del psiquismo del individuo en la etapa infante, puesto que ésta misma es la encargada de establecer desde la participación acogedora, los primeros límites, valores morales, modales, establecimiento de relaciones vinculares sanas, habilidades cognit ivas y psicomotoras, que estarán posteriormente en función con la interacción en los demás contextos en los que se desarrolle el individuo, perpetuando las conductas y comportamientos aprendidos desde la dinámica familiar. Así mismo sucederá con las dificultades tempranas que se tenga dentro de esta esfera, expresa (Marín, Quíntero, & Rivera, 2019) por lo que cognitivamente esas acciones se van transformando en la medida que se haga contacto con otras esferas sociales. La familia es la primera comunidad donde un nuevo individuo comienza a socializar, relacionar y adquirir comportamientos teniendo como modelo las bases biológicas, donde también asume un rol y unas normas cobrando su propio sentido de identidad (Carrasco, 2014) donde se resalta que la familia debe acoplarse al entorno donde se encuentre, para garantizar su integridad. 44 Entre los factores que amoldan a una familia para la sucesión de la construcción de experiencias, dice (Marín, Quíntero, & Rivera, 2019) que ésta se acoge a unas pautas y límites por las que se rigen en la dinamización de experiencias, si bien ya se ha mencionado que debe acomodarse a lo que suscita su contexto y cultura, éstas bases de tipo normativas, limitativas, jerárquicas, le dan un orden a su estructura en función de mantener el equilibrio o la homeostasis de la convivencia, siendo éstos elementos:  “Límites: son las reglas que se definen al desarrollo de variadas actividades, en las que se denomina la operación a realizar y los roles que se deberán asumir. Deben ser claros y flexibles a los cambios”. Términos normativos de las dinámicas en la esfera familiar, que hace parte de responsabilidad en la apropiación de roles (Carrasco, 2014).  Dinámica: La interacción interna familiar, son acuerdos donde se constatan medidas de regulación interna, que incluye las interacciones, funciones, roles. (Viveros & Arias, 2006) & Viveros (2010).  Jerarquía: posiciones generacionales dentro de la familia, que le dan estabilidad a la estructura familiar y aguardan roles específicos, generalmente de autoridad.  Rol: Representación que desempeña una persona con respecto a operaciones en una determinada función. Citado de (Carrasco, 2014). Entre otros conceptos, se tiene el de permisividad que para el diccionario de la Real Academia Española (RAE, 2014), significa en sus dos apartados: Permisividad: 1. Condición de permisivo; 2. Tolerancia excesiva. Se acoge a esta última definición y se enlaza al ámbito familiar, haciendo referencia a una familia que tolera en demasía o de forma desordenada ciertas conductas que no son favorables para una dinámica específica que se quiere lograr. Esto es importante para la 45 investigación, a razón que se conoce por parte de los familiares ciertas actitudes que se enmarcan en este comportamiento y están relacionadas estrechamente a los rasgos de coadicción, por ejemplo, el ser permisivo en falta de normas internas, dejar que el individuo en rehabilitación consuma cerveza, haga uso del dinero no controlado y otro tipo de acuerdos, que permite avanzar en el proceso. En el mismo marco de la ausencia de normas claras, que se pactan en el consentimiento informado con la familia al inicio del proceso terapéutico, se ve irrumpida la normativa en que la familia misma se compromete a dar cuenta de los comportamientos de su familiar durante el proceso mientras se hace la desintoxicación completa, evidenciando que aparte de la carencia de normatividad, hay una interpolación de una ausencia en el acompañamiento familiar como se plantea en este contexto o en otras palabras, como proyecta (Becoña & Cortés, 2010), una separación en la responsabilidad del rol de acudientes como un ente orientador y de apoyo en el tratamiento. Por otro lado, los acudidos manifiestan diferentes alteraciones y malestares que han llevado desde las etapas de infancia o adolescencia en el entorno familiar, conforme a la manera de operar en algunas actividades internas de familia. Así pues, se entra a hablar sobre los estilos de crianza que en sus categorías: autoritario, democrático y permisivo, según la teoría clásica de (Baurmind, Citado de (Sánchez, 2012) se definen así:  “Autoritario: Los padres son rígidos y controladores, exigen mucho y no ofrecen suficiente calidez ni responden a las necesidades del niño. Estos niños pueden ser difíciles, retraerse socialmente y no formar relaciones de confianza con facilidad.” Son padres muy estrictos, con muestras de afecto casi nulos, la forma de operar es de imposición en el qué hacer y con las normas con la idea de hacer firme una disciplina . 46  “Democrático: Establecen altas expectativas, sin embargo, a diferencia del padre autoritario, estos son sensibles a las necesidades de sus hijos.” Estos padres son flexibles, escuchan y dan consejos. Establecen límites en forma de inculcar responsabilidad y respeto con los demás y en sí mismo, tienen buen canal de comunicación por lo que se apoyan con formas de explicar la norma y atienden las necesidades afectivas de sus hijos.  “Permisivo: Los padres permisivos ofrecen cantidad de calidez, pero no fijan límites. Dejan que sus hijos hagan lo que quieren, y así estos niños pueden crecer sin la comprensión de la sociedad que busca imponer límites a su conducta”. Estos niños pueden ser impulsivos, tener poco autocontrol, dificultades en establecimiento de límites frente a las expectativas de otro o la sociedad. Así, se logra esclarecer cómo pueden ir emergiendo conductas problemáticas desde lo biológico en dichas experiencias en la infancia, en la inflexión de normas, imposición y lo demás descrito, se van expandiendo a otros ámbitos de la vida que de alguna forma, también van siendo transformados y modificados en cuestión del contexto en que se desenvuelva la persona, (Viveros & Arias, 2006) con características propias de la historia de la comunidad y de los pares, quedando mayormente constatado en el tiempo de colegio que es uno de los ciclos más largos de la vida, donde el establecimiento de relaciones interpersonales son con pares y con la autoridad, siendo una segunda familia, allí teniendo evidencia de quien impulsa la norma, los alcances y el respeto por la figura de autoridad. 47 Por otro lado del ausentismo paternal, se tiene del autor (Ferrufino, 2007) describe la ausencia del padre como la desaparición en la familia que se manifiestan por diferentes motivos, provocando conflictos y alteraciones como la ausencia de muestras de cariño, alteración en el comportamiento de los hijos e incluso problemas de base psicológicos en los miembros del sistema familiar. Así mismo, se da un desequilibrio, ya que son afectadas otras áreas como la economía, seguridad, confianza para el desarrollo y crecimiento en los hijos. Los conflictos que puedan suceder a raíz de ésta ausencia, pueden salvar si existe un óptimo acompañamiento por parte de otros familiares o persona cercana que inspire la seguridad y una confianza suplantada, si se desarrolla eficazmente estrategias que asuman positivamente la carencia, pero en la situación de no haber alguien quien represente de forma positiva o estratégicamente una ausencia, muchas veces se convierte en la búsqueda de placeres momentáneos, como la ingestión de sustancias adictivas (Becoña E. , ¿Qué debemos saber para hacer una buena prevención de las drogodependencias?, 2007). En el curso de las palabras, se entienden dichas ausencias como faltas de muestras de cariño que van alterando el comportamiento del individuo, quien, lleno de inseguridades y baja autoestima personal, tras no encontrar atención afectiva en sus padres, buscará dentro de diferentes esferas sociales ese faltante, como refiere (Becoña E. , 2003) Buscando sentirse querido, aceptado, integrado en un núcleo, en algo con lo que pueda identificarse y sentirse bien; muchas de esas necesidades afectivas terminan por ser encausadas en grupos exploratorios de sustancias psicoactivas, ya que aparte de encontrar un discurso conciliador similar que les lleva a sentirse identificados con sus pares en equidad de condiciones, su SNC (Sistema Nervioso Central) responde a grandes dosis sensacionales que generan satisfacción con el consumo de la sustancia sin mayor esfuerzo. 48 Siguiendo en línea a Escamilla, (2004) sostiene que las familias tienen grados de disfuncionalidad y a manera general, es una de las causas para que éstas personas sufran algún tipo de abuso físico o psicológico, o vivenciaron el abandono físico y/o emocional de uno de sus padres o de ambos. Por ende a razón de éstas carencias, el coadicto es propenso a buscar como ser consolado o aliviado, en vía de escape y evitación del malestar vivenciado, donde puede ser a través de” una relación disfuncional y perjudicial en algunas ocasiones o mediante adicciones como alcohol u otras drogas, la ira, la comida, etc.” , en asociación con lo que es conocido para el codependiente, por lo que éstas personas están sujetas a lo que experimentaron en su entorno biológico, la familia y eso los lleva a sentirse magullados internamente, pero pueden nunca darse cuenta de ello. El mismo autor refiere que: “Los niños de familias disfuncionales crecieron sin haber escuchado mensajes importantes de sus padres tales como: "eres muy inteligente", "estás haciendo un buen trabajo" o "gracias mi amor, agradezco mucho tu ayuda”. (Escamilla, 2004), en reconocimiento de investigaciones actuales que en la etapa infantil es donde se debe recibir más muestras de amor, comprensión, reforzamiento de conductas positivas, asistencia, compartir tiempo juntos (Córdoba, 2014), que hagan minimizar el impacto de nuevas experiencias en el contacto social y de pares. Por esto, es imprescindible que los roles familiares se ejecuten de manera efectiva y afectiva con cada integrante de la familia, en el que los acudientes del menor se hagan cargo de una crianza satisfactoria, sin carencias emocionales más que materiales (Córdoba, 2014) ya que la parte afectiva es la que mayormente configura el buen desarrollo del psiquismo forjando una personalidad fuerte. En el momento de la infancia, el sujeto debe sentirse querido, escuchado sus 49 propias necesidades sin interponer los intereses o sueños frustrados de los padres, poniendo límites claros que desde el entorno familiar sean acentuados como las normas que posteriormente serán aceptadas socialmente para que éste pueda desenvolverse positivamente en su comunidad. 4.3 Adicciones Las adicciones en sus diferentes expresiones y condiciones, se convierten para el sujeto y la sociedad en una dificultad que influye de forma directa la conducta humana. (Becoña E. , Tabaco y salud mental., 2003). El consumo de sustancias aumenta cada día y en muchos países toma proporciones epidémicas, como ejemplos representativos tenemos el abuso de cocaína, marihuana, heroína, anfetaminas, barbitúricos, sedantes y tranquilizantes, que solos o combinados con alcohol u otras drogas ha disparado la dosis del consumo (Becoña & Cortés, 2010). Así mismo, la inhalación de disolventes volátiles de algunos pegamentos y diluyentes de pintura es un problema en niños, jóvenes y adultos en muchos países (Comisión Clínica , 2006). En un estudio realizado por el Observatorio de Drogas de Colombia (O.D.C., 2018), se encuentra que el cultivo de cocaína ha aumentado exponencialmente desde el año 2013 al año 2018 un poco más del 110% lo que ha acarreado que el expendio por consumo y de exportación de ésta aumente paralelamente en los últimos años. También se tiene que el consumo de THC en el último año, ha aumentado en 7% dentro del área metropolitana.__ En el texto Manual de adicciones para psicólogos especialistas en psicología clínica en formación, (Becoña & Cortés, 2010) se anuncia que la historia de las adicciones va unida a la historia del hombre con el consumo de tabaco, alcohol, beber pócimas, mascar hojas de coca, 50 fumar marihuana, utilizar el opio para el dolor, etc., como ejemplo de lo que el hombre ha utilizado y continúa utilizando, con una alta relación a nuevas tendencias de consumo en los derivados industriales o químicos, pero que tuvo incidencia en los inicios como calmantes o desestresantes. Sin embargo, es la conducta adicta la que se quiere resaltar en este escrito, por ello en los últimos años, se incluyen distintos comportamientos bajo la denominación genérica de adicciones o conductas adictivas, basadas inicialmente en el concepto de dependencia psíquica o física y que ahora el Manual Estadístico de Desórdenes Mentales, incluyo entre sus categorías, Trastornos.. (Santamaría, y otros, 2015) A partir del mismo, se aplicaban inicialmente a sustancias psicoactivas que, ingeridas por un individuo, tenían la potencialidad de producir dependencia. Con el transcurrir de los años se observó que también existían conductas que sin haber sustancias de por medio, tenían la capacidad de producir dependencia y el resto de las características que tenían las dependencias a sustancias psicoactivas. (Becoña & Cortés, Manual de adicciones para psicólogos especialistas en psicología clínica en formación, 2010) Una de las características comunes de la dependencia de sustancias psicoactivas, es la pérdida del control ante el consumo de la sustancia (Becoña & Cortés, 2010) además que produce en la persona dependencia, tolerancia a la sustancia en necesidad de aumentar la dosis, síndrome de abstinencia, alteraciones emocionales y acontecimientos negativos que marcan su vida, pudiendo llegar a rayar con límites humanos, razón por la cual en la mayoría de los casos, es cuando se busca ayuda en restituir la situación a través de tratamiento de suspensión a sustancias. Las dificultades de la adicción no son solamente las consecuencias que a corto plazo se evidencian, sino que también ocurren afectaciones a mediano y largo plazo en el sujeto y su 51 familia. Estas son caracterizadas con una serie de patrones de comportamiento como lo revisaremos en la siguiente cita: Existen unos criterios para evidenciar las características de una conducta adictiva que, para el DSM V, ya refiere la dependencia de sustancias psicoactivas y el juego patológico, como un patrón desadaptativo de la conducta llevando a un deterioro y malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más síntomas que expresaremos en los siguientes ítems tomados del texto (Association American Psychiatric, 2018) Criterios diagnósticos: Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres (o más) de los ítems siguientes en algún momento de un período continuado de 12 meses: 1. Tolerancia: a. necesidad de aumentar la dosis para lograr el efecto. b. el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado. (2018) 2. Abstinencia: a. el síndrome de abstinencia característico para la sustancia. b. se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia. 3. La sustancia se toma con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía. (2018) 4. Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia. 5. Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia (por ejemplo, visitar a varios médicos o desplazarse largas distancias), en el consumo de la 52 sustancia (por ejemplo, una dosis tras otra) o en la recuperación de los efectos de la sustancia. (2018) 6. Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia. 7. Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia (por ejemplo, consumo de cocaína a pesar de saber que provoca depresión, o continuada ingesta de alcohol a pesar de que empeora una úlcera) Se puede observar como un conjunto de características desadaptativas en torno al consumo, pueden llevar al sujeto a una separación tangible y visible en su entorno. Dadas las condiciones en que se altera el funcionamiento del cuerpo y por ende, mental y emocional, conociendo que éstos sistemas están interconectados con cada fenómeno, suceso y emoción que experimenta la persona en cuestión, que de alguna forma no solo está cambiando la dinámica individual del sujeto, sino, también la de su entorno familiar, (Becoña & Cortés, 2010) la cual como se ha venido expresando, se alteran los roles de cada integrante haciendo que estos giren en torno al sujeto consumidor y en consecuencia, se van perdiendo las pautas normativas del hogar sin ninguna persona que ponga los límites. Para lograr una integración de sus historias de vida en el proceso de resignificación de los eventos y sucesos dolorosos acontecidos durante la vida de consumo de sustancias psicoactivas, aún quedan muchos peldaños que deben ser abordados bajo una mirada familiar que concierne a una reeducación de la dinámica familiar (Hernandez C., 2004), propiciando el esclarecimiento del pensamiento y sus comportamientos que son vistos como naturales y muchas veces no lo son, 53 permeados por lo natural en la cultura de tal magnitud que hoy en día, es una constante del diario vivir que se normaliza una palabra mal dicha, un acto agresivo, violento, las formas y estilos de crianzas desorientados, (Becoña E. , ¿Qué debemos saber para hacer una buena prevención de las drogodependencias?, 2007) además de las problemáticas salientes de las mismas personas que conciben un hijo, en desempeñar un rol de padre que en diversas ocasiones con diferentes circunstancias, no se les ha permitido a causa de una condición o patología. La familia es un núcleo que no siempre es funcional, que no siempre es conformada por madre y padre (Caparros, 1992) pero si formada por otros miembros, donde igualmente se establecen relaciones de autoridad, cooperación y de responsabilidad entendiendo que la dinámica familiar en cuanto al ambiente en que se desarrolle, es portadora de experiencias gratas o de malestares en cualquiera de sus integrantes, que se van forjando con las primeras experiencias y modificaciones en el contacto con otros entornos, (Marín, Quíntero, & Rivera, 2019) reconocen que las primeras experiencias que marcaron en el contexto biológico, son las que estarán presentes de forma inconsciente en la formación de lazos externos, las cuales se van transformando según el contacto y desarrollo de cada persona, conociendo que algunas son más propensas que otros a presentar dificultades relacionales o al desarrollo de patologías mentales y físicas y se está más expuesto en contextos peligrosos o problemáticos, como se ha expuesto en el marco anterior de codependencia, donde existen variadas alteraciones que emergen por las dinamizaciones en el entorno biológico, generalmente un entorno problemático o con estilos de crianza autoritario y las experiencias no tan positivas en los otros ámbitos de la vida, pérdidas significativas de tipo personal, afectivo o material. 54 Es precisamente en este punto donde se quiere apoyar el proyecto, enfocado a la codependencia familiar y en los procesos psicoterapéuticos del sujeto en tratamiento, en hacer ver clara la visión de las experiencias en tiempo de consumo, en cuanto a roles dentro de la familia y la sociedad, (Errasti, y otros, 2009) en el poder razonar sobre las circunstancias que sean benéficas para el núcleo, asumir las consecuencias, modificar el pensamiento, qué sentir y qué hacer con coherencia, en la comprensión de que el otro necesita tal vez una ayuda y lograr el ambiente protector para un sano desarrollo sin depender del otro y sin permitir tomar comportamientos negativos. 5. Metodología Para dar lugar al proceso de investigación al que responde este trabajo, se pretende plasmar y hacer observaciones detalladas de expresiones verbales, así como de conductas y/o 55 manifestaciones reales de los “Rasgos de codependencia familiar en tratamiento de sustancias psicoactivas”, en beneficio de tener un panorama más amplio de las vivencias en la coadicción como una dependencia segunda y la forma en que ésta pueda influir en el procedimiento de recuperación del miembro consumidor y su familia. Ésta investigación se inició en la práctica profesional realizada en casa Claret de Medellín en el periodo 2018-2 y 2019-1, donde se reconoce diversas dificultades internas en el tratamiento de algunos usuarios y muchas de ellas se relacionan con la normativa de la institución. Allí surge la incógnita de esclarecer los compor