La migración venezolana: estrategias discursivas en los editoriales de El Tiempo, un análisis desde la teoría de la valoración Bryam Mauricio Torres Acosta Corporación Universitaria Minuto de Dios Facultad de Ciencias de la Comunicación Bogotá D.C. - Sede Principal Comunicación Social - Periodismo 2020 La migración venezolana: estrategias discursivas en los editoriales de El Tiempo, un análisis desde la teoría de la valoración Bryam Mauricio Torres Acosta Monografía presentada como requisito para optar al título de Comunicador Social - Periodista Asesor Alberto José Mercado Canchila Magíster en Lingüística Corporación Universitaria Minuto de Dios Facultad de Ciencias de la Comunicación Bogotá D.C. - Sede Principal Comunicación Social - Periodismo 2020 TABLA DE CONTENIDO Resumen 6 Abstract 7 Planteamiento del Fenómeno Discursivo 8 Justificación 10 Objetivos 12 Objetivo General 12 Objetivos Específicos 12 Antecedentes 13 Marco Teórico 25 Comunicación Intercultural 25 La Migración a Nivel Global 28 La Migración como un Campo de Estudio 30 Tipos de Migración. 34 Ciudadanía 36 Origen Histórico de los Estudios sobre el Discurso 38 Abordaje Teórico del Discurso 41 El Discurso Racista 43 Los Estudios Críticos del Discurso. 45 Estrategias Discursivas. 48 La Teoría de la Valoración 50 El Dominio Semántico de la Actitud. 53 El Discurso Periodístico 54 El Editorial. ​ ​59 Metodología 61 El Corpus 64 Procedimiento 66 Análisis e Interpretación de los Resultados 68 Migración y Oportunidades 69 Venezuela y sus Migrantes 77 Un Enorme e Inédito Desafío 87 Así No Se Puede 95 Un Apoyo Necesario 103 Bogotá y los Venezolanos 110 La Migración No Cede 115 Una Política Migratoria 123 Una Decisión Acertada 130 Conclusión 136 Referencias Bibliográficas 142 Lista de Tablas 145 Lista de Figuras 146 Lista de Anexos 147 Resumen Esta monografía tiene el objetivo de identificar las estrategias discursivas usadas por el periódico El Tiempo en sus editoriales con el fin de determinar su valoración actitudinal frente a la migración venezolana en Colombia. Desde la perspectiva del Análisis Crítico del Discurso, propuesto por Teun van Dijk, se hace un análisis de cada párrafo de los editoriales delimitados en el corpus de investigación, teniendo en cuenta categorías de análisis que permiten dar cuenta de las políticas de representación que el discurso periodístico construye acerca de la población migrante venezolana a partir de intereses concretos. Se tuvo en cuenta los aportes teóricos de Ruth Wodak, quien realizó una clasificación sobre las estrategias discursivas usadas en textos sobre migración, además de la Teoría de la Valoración, trabajada desde Latinoamérica por la investigadora Nora Kaplan. Por último, se encuentra una narrativa específica del periódico El Tiempo, la cual crea una discurso acerca de la migración venezolana desde una perspectiva de amenaza para la cotidianidad de la sociedad colombiana, coadyuvando discursos oficiales que derivan en políticas de seguridad basadas en un estado de crisis humanitaria permanente, ejecutadas por el Estado colombiano. Palabras clave: Periodismo, Editoriales, Migración, Análisis Crítico del Discurso, Teoría de la Valoración. Abstract This monograph aims to identify the discursive strategies used by the newspaper El Tiempo in their editorials with the purpose of determine its attitudinal appraisement of Venezuelan migration in Colombia. From the perspective of the Critical Analysis of the Discourse proposed by Teun van Dijk, an analysis is made of each paragraph of the editorials defined in the research corpus, considering categories of analysis that allow us explain the politics of representation that journalistic discourse builds on the Venezuelan migrant population based on specific interests. The theoretical contributions of Ruth Wodak, who made a classification of the discursive strategies used in texts on migration, were considered, in addition to the Appraisal Theory, worked from Latin America by the researcher Nora Kaplan. Finally, there is a specific narrative from the El Tiempo newspaper, which creates a discourse about Venezuelan migration from a perspective of threat to the daily life of Colombian society, contributing to official discourses that lead to state-based security policies of permanent humanitarian crisis, executed by the Colombian State. Keywords: Journalism, Editorials, Migration, Critical Discourse Analysis, Appraisal Theory. Planteamiento del Fenómeno Discursivo Colombia y Venezuela son países hermanos que a lo largo de su historia como Estados - Nación han tenido complejidades distintas. Colombia se encuentra en una coyuntura histórica de transición e incertidumbre política tras la firma del Acuerdo de Paz con las FARC-EP en 2016 y el recrudecimiento de la violencia política. Por su parte, desde el año 2015, Venezuela está inmersa en una crisis social, política y económica que ha generado una emigración de sus ciudadanos a diferentes países. En la actualidad, Colombia es el principal país receptor de esta migración con alrededor de 1.3 millones de inmigrantes, según cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, 2019), lo cual merece un análisis minucioso sobre cómo la prensa colombiana registra este hecho social. El periodismo colombiano ha abordado este fenómeno migratorio desde múltiples miradas, lo que ha significado un reto en la cobertura informativa y en la interpretación de la presencia de ciudadanos venezolanos en el país por parte de la opinión pública. Desde diferentes medios y géneros, el discurso periodístico ha producido sobre este tema tanto noticias como proyectos tales como “MigraVenezuela” de Revista Semana o “Venezuela a la Fuga” del periódico El Tiempo en alianza con Efecto Cocuyo, entre otras. Referentes de opinión en Colombia como los editoriales de periódicos tradicionales y columnistas también han expuesto su visión específica frente a este fenómeno, generando debate y polémica, tal como ocurrió con la columna de opinión “Paren de Parir” escrita por la periodista Claudia Palacios. El discurso periodístico, a partir de sus características y estructuras particulares, construye la realidad social por medio de la “interrelación de los hombres entre sí y su contexto social por medio de su forma concreta: el mensaje” (Reyna, 1997, p.20). Esta interacción social está mediada por las relaciones de poder históricas que determinan el acceso y control a géneros del discurso social influyentes, como los medios de comunicación. Cuando el periodismo aborda temas étnicos, su discurso suele estar no solo “sobre la base de ideologías étnicas de periodistas (blancos), sino también dentro de un contexto complejo de producción y programación de noticias” (van Dijk, 2007, p.31) que legitiman una ideología elitista, generando modelos mentales particulares desde un consenso étnico dominante. Por esta razón, los medios de comunicación poseen un “poder simbólico” que reproducen o “construyen, perpetúan y legitiman muchas formas de desigualdad social, tales como las basadas en el género, la clase y la raza.” (van Dijk, 2009, p.12). En este sentido, surge la necesidad de investigar, desde una perspectiva crítica, el modo, y en esa medida las estrategias discursivas, en que el periodismo, específicamente la prensa escrita, aborda este hecho y el rol que desempeña en el entendimiento social que la mayoría de la población colombiana tiene frente a la migración venezolana. Los editoriales de prensa influyen y reflejan la posición de las principales casas editoriales con respecto a la gestión gubernamental de la realidad social, con la capacidad de establecer marcos ideológicos que moldean el debate público. Debido a la creciente migración y a ciertos brotes de xenofobia y rechazo a la población migrante en muchas partes del país, la hipótesis de la investigación es que los editoriales de la prensa escrita tienden a estereotipar y culpar a la migración venezolana de los problemas de Colombia, de la misma forma que se ha evidenciado en otros formatos periodísticos como noticias y columnas de opinión. Al respecto, la pregunta que se plantea en este estudio es la siguiente: ¿Qué estrategias discursivas utiliza la prensa escrita en sus editoriales para representar el proceso migratorio venezolano? Justificación El momento histórico que están afrontando ambos países requiere de una mirada crítica que permita interpretar los complejos elementos comunicativos circulantes en los diferentes medios. El fenómeno migratorio, narrado desde los medios de difusión masiva, ha sido ampliamente estudiado desde la corriente de los Estudios Críticos del Discurso (ECD), identificando elementos lingüísticos que tienen repercusión en la vida social, política y cultural de un país. Muchos de estos elementos denotan la dominación de élites que ejercen el poder en la sociedad sobre sectores que no tienen la misma posibilidad comunicativa de acceder a géneros discursivos públicos e influyentes. En su obra ​Comunicación y Poder, ​Manuel Castells acuña el término “sociedad red” para describir la forma en que opera el poder en la actualidad. Castells (2013) afirma: En la sociedad red, los discursos se generan, difunden, debaten, internalizan y finalmente incorporan en la acción humana, en el ámbito de la comunicación socializada construido en torno a las redes locales-globales de la comunicación digital multimodal, incluyendo los medios de comunicación e Internet. El poder en la sociedad red es el poder de la comunicación. (p. 85). Es a través del lenguaje en donde se generan representaciones mentales e ideologías, las cuales se conectan y reproducen masivamente a través de infinitas redes comunicativas, potenciadas por la tecnología contemporánea. La construcción de hegemonía parte de la legitimación de un sentido común particular, el cual se reproduce en pro de los poderosos. Es de gran importancia para el campo de la comunicación y el periodismo entender que la manera de abordar un hecho complejo como lo es la migración, puede desencadenar actitudes negativas como la xenofobia, la cual termina legitimando determinadas políticas migratorias que muchas veces discriminan de acuerdo a una construcción identitaria construida en torno al moderno concepto de Estado - Nación. Es fundamental para el ejercicio periodístico riguroso entender la naturaleza de la migración y visibilizar el componente humano de esta, en pro de velar por los principios democráticos y la integración de la humanidad en paz. Es necesario que los periodistas sean cuidadosos con el uso del lenguaje en su contenido, puesto que desde el discurso se pueden construir imaginarios sociales que pueden dificultar las condiciones de vida y de adaptación de la población migrante venezolana. Objetivos Objetivo General Analizar la representación discursiva de la migración venezolana en los editoriales de El Tiempo durante el primer año del gobierno de Iván Duque. Objetivos Específicos Determinar las Estrategias Discursivas empleadas por el periódico El Tiempo para representar la migración venezolana en sus editoriales. Explicar la valoración actitudinal que, mediante estas estrategias, expresa el periódico El Tiempo en sus editoriales frente a la migración venezolana en Colombia. Interpretar el discurso del periódico El Tiempo con respecto a la presencia de ciudadanos venezolanos en Colombia. Antecedentes En Latinoamérica, los Estudios Críticos del Discurso se han desarrollado a la luz de la globalización, proceso que trae cambios tecnológicos y problemas estructurales relacionados esencialmente con diferentes tipos de desigualdades sociales, y que, por ende, tienen una expresión que se socializa a nivel discursivo. Uno de los temas que más se ha trabajado en el continente latinoamericano ha sido el de los medios de comunicación, entendidos como: “instancias socializadoras, que sintetizan problemas fundamentales y estructurales como la pobreza, la violencia, el despojo, la migración, el desplazamiento, el conflicto armado y la polarización política, entre otros”. (Pardo, 2012, p. 53). El tema de la migración presente en el discurso periodístico ha sido ampliamente abordado por analistas del discurso e investigadores sociales interesados en la construcción de sentidos, imaginarios y representaciones sociales de forma masiva a través de los medios. Muchos de estos estudios se han realizado en países que han sido históricamente receptores de inmigrantes. En el caso de países de habla hispana, se destacan los estudios acerca de la migración latinoamericana hacia España. La representación de la migración venezolana en el discurso periodístico, interés de estudio de esta monografía, ha sido investigada desde diferentes perspectivas como los Estudios Críticos del Discurso y el análisis del contenido informativo, identificando la construcción de imaginarios sociales y representaciones mentales en los medios de comunicación, además de elementos estadísticos que permiten entender las lógicas de la producción informativa en diversos medios. El género periodístico que más interés ha despertado en estos análisis es la noticia, la cual se encuentra en distintos formatos de medios masivos tales como la prensa, la radio y la televisión; y se produce de una manera constante y frenética. Por esta razón, con respecto a la migración venezolana, es relevante estudiar los editoriales del periódico El Tiempo, ya que se constituyen como un vacío investigativo en el estado actual de la cuestión sobre la migración venezolana en la prensa escrita. En el contexto internacional, una de las investigaciones encontradas se titula: ​“El tratamiento informativo de la inmigración en la prensa española, análisis comparativo de los diarios El país, El Mundo, ABC y La Razón”​, escrita por Juan José Igartua, Carlos Muñiz, Lifen Cheng y María Luisa Humanes. Esta investigación abordó los cuatro diarios principales del país y analizó su discurso noticioso durante 1999, partiendo de la teoría del encuadre o framing. En total se encontraron 17 tipos de encuadres noticiosos, los cuales se basaron en la línea editorial de cada periódico, que tiene una visión diferente del fenómeno y por ende utiliza diferentes Estrategias Discursivas al momento de describir la inmigración en España, más como un problema que como un proceso social. Su aporte a la presente investigación indica la pertinencia de investigar las líneas editoriales de cada periódico, puesto que de esta manera se pueden determinar sus componentes ideológicos con respecto a la migración. El artículo ​“Informando del otro: estrategias del discurso periodístico en la construcción de la imagen de los inmigrantes” es escrito por Andreu Casero Ripollés en el año 2004. Esta investigación, publicada en la revista Sphera Pública de la Universidad Católica, San Antonio de Murcia de España, parte del Análisis Crítico del Discurso (ACD) como perspectiva metodológica de carácter cualitativo. Tuvo como objetivo explorar las Estrategias Discursivas usadas por dos periódicos catalanes de tendencias políticas distintas: Avui y La Vanguardia, tanto en sus textos informativos como en editoriales, acerca de un conflictivo suceso específico ocurrido en la ciudad de Barcelona durante los primeros meses de 2001, en donde se produjeron encierros de inmigrantes en iglesias en demanda de regularización, llegando a la conclusión de una construcción discursiva excluyente de los inmigrantes por parte ambos periódicos. Su aporte a la investigación radica en el abordaje de Estrategias Discursivas como categoría de análisis para determinar la manera en que la prensa escrita construye la imagen de los inmigrantes. El artículo escrito por Jessica Retis, denominado ​“La imagen del otro: inmigrantes latinoamericanos en la prensa nacional española”​, también publicado en la revista Sphera Pública de la Universidad Católica, San Antonio de Murcia de España en el año 2004, se interesó por explorar la manera en que la prensa española realizó la cobertura informativa de la migración latinoamericana a ese país, concretamente los casos de ciudadanos colombianos y ecuatorianos. Retis introduce los aportes de Marta Rizo, quien afirma que una Estrategia Discursiva recurrente en los medios informativos españoles en el abordaje de la inmigración es la apelación a las emociones, siendo en el caso de los colombianos el temor, y la compasión en el caso de los ecuatorianos. Retis encontró que en tres (3) de los periódicos más importantes del país (ABC, El País y El Mundo) tanto en su contenido noticioso como en sus entrevistas, crónicas y opiniones editoriales, se apela a las emociones para abordar el fenómeno, construyendo una imagen particularmente problemática inherente a los inmigrantes latinoamericanos. Para los fines de este trabajo, es importante tener en cuenta los componentes emocionales usados en los textos periodísticos, ya que se constituyen como una efectiva estrategia discursiva que permite establecer la posición actitudinal de los medios de comunicación con respecto a la migración. En el libro “​Políticas de ciudadanía y sociedad civil en tiempos de globalización​” de Daniel Mato, el capítulo once, denominado “​Inmigración, exclusión y construcción de la alteridad. La figura del inmigrante en el contexto español​” de Ybelice Briceño, aborda diversas Estrategias Discursivas que asumen diferentes actores con el fin de defender sus derechos o intereses. Uno de estos actores es el periodismo, que reproduce aquellos discursos provenientes de las élites a través de metáforas y verbos que aluden a la masividad de su llegada, generando un clima o contexto de alarma, aversión y sobredimensión y, en general, adoptando una visión negativa o re-victimizante del fenómeno migratorio para construir su alteridad en el debate público. Los inmigrantes también tienen Estrategias Discursivas con el fin de evitar la xenofobia y estigmatización, pero muchas veces estos discursos son invisibilizados por los medios. Para la presente investigación, es importante tener en cuenta las fuentes citadas en el discurso periodístico sobre la migración, para saber qué tanto se visibiliza el discurso de los migrantes a comparacion de voces institucionales. La tesis doctoral ​“La argumentación en el discurso periodístico sobre la inmigración” de la Universidad de León en España, escrita por Mario de la Fuente García en el año 2006, tuvo como objetivo hacer explícitas las estructuras y estrategias argumentativas que los medios de comunicación españoles emplearon en la caracterización de los inmigrantes en un suceso particular ocurrido en el municipio español El Ejido, adoptando como perspectiva metodológica el Análisis Crítico del Discurso (ACD). El autor se enfoca en la argumentación como estrategia discursiva de los periódicos al momento de representar la realidad de los procesos migratorios con el fin de persuadir ideológicamente a sus audiencias, a partir de su visión particular sobre el fenómeno migratorio. Este elemento retórico es usado por los medios como una extensión de los discursos de élite, que tienen intereses de poder político y, por ende, controlan la agenda mediática en pro de objetivos específicos. Para la presente investigación es importante tener en cuenta la argumentación como estrategia discursiva, ya que es bastante usada, sobre todo en géneros de opinión. En el 2010, Jessica Retis y Paola García realizaron el artículo ​“Jóvenes inmigrantes latinoamericanos en la prensa española. Narrativas mediáticas de la alteridad: el caso de las violencias urbanas” en donde se propusieron analizar y comprender las estrategias de representación mediática de un grupo específico de migrantes, los jóvenes. Como resultado, encontraron que el discurso sobre los jóvenes migrantes se relaciona con la delincuencia, generando representaciones sociales negativas de estos jóvenes migrantes. Esta caracterización se realiza a partir de la polarización ideológica entre “nosotros” y “los otros”, lo cual se constituye como una estrategia bastante común en la representación mediática de la migración. Para esta investigación es importante tener en cuenta esta estrategia discursiva de corte ideológico, ya que permite identificar valores y sentidos comunes que crean modelos mentales fundamentados en discursos de exclusión y xenofobia. En el artículo “La inmigración de la prensa almeriense del siglo XXI: actitudes socio semióticas y estrategias discursivas antes y después de la crisis”​, realizado por Olga Cruz Moya de la Universidad Pablo de Olavide, en la ciudad de Sevilla, en España; la autora indaga acerca del desarrollo del fenómeno discursivo analizado en su tesis doctoral “Las migraciones en el discurso periodístico almeriense del siglo XX. Análisis Crítico de tres corpus de noticias”, en donde utiliza el tercer corpus analizado entre 2000 y 2002, añadiendo otras noticias publicadas en años posteriores hasta 2010, con el fin de determinar si el contexto social y discursivo tiene influencia en las estrategias discursivas usadas por la prensa escrita. Teniendo en cuenta el marco de análisis del contexto, propuesto por Fairclough, esta investigación estudia los cambios en las estrategias socio semióticas y discursivas que usa la prensa almeriense de acuerdo a la evolución del contexto social, dentro del cual se hace énfasis en una etapa económica de desarrollo y bonanza, en contraste con una crisis económica mundial; además de un cambio en el formato noticioso con la aparición de la web 2.0 en los medios escritos, en el marco de la globalización. El análisis, realizado desde los enfoques teórico-metodológicos del Análisis Crítico del Discurso y la semiótica greimasiana, destaca el auge que ha tenido el género periodístico de opinión; sin embargo, centra su análisis en las noticias, las cuales presentaron un carácter más heterogéneo en cuanto a la información y sus fuentes, aunque se sigue invisibilizando la voz de los inmigrantes. Por otro lado, en las actitudes socio semióticas sigue predominando un discurso oficialista de prevención, a pesar de un mayor espacio de discursos solidarios y reivindicativos de otros actores sociales. En cuanto a las estrategias discursivas, a nivel lingüístico se destaca el uso de metáforas relacionadas con catástrofes naturales, enfermedades, animalización y cosificación, además de la asignación de responsabilidades actanciales. Son valiosos los aportes de esta investigación, ya que proporciona elementos de análisis del siglo XXI tras una transformación social de un fenómeno concreto del siglo pasado, siendo importantes los modelos mentales de la prensa y las estrategias que usa para explicitar su posición frente la inmigración en Almería. El artículo ​“En sus propias palabras: la construcción de la imagen del inmigrante en la prensa española” realizado por Isabel Alonso Belmonte, Anne McCabe y Daniel Chornet Roses en 2011; y publicado en la revista Discurso & Sociedad, estudió un extenso corpus de noticias de una investigación financiada por la Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), que, finalmente, fue delimitado únicamente en noticias que citaran a inmigrantes que viven en España. Desde un enfoque cualitativo basado en el Análisis Crítico del Discurso, se realizó un énfasis especial en el discurso referido de los inmigrantes en la prensa nacional, tanto gratuita como aquella que cobra por suscripción. Este discurso tiene como principal característica la citación o parafraseo de otra persona, que en el periodismo es muy común en la citación directa e indirecta de fuentes. Se prestó atención a tres estrategias discursivas para representar la inmigración en España: el uso de los periodistas acompañando las citas con verbos de habla, el respaldo o posición del periodista frente a las citas y el componente de emotividad de estas estrategias. Como resultado, se encontraron diferencias en los abordajes de la prensa paga y de la prensa gratuita en las estrategias discursivas que emplearon para representar la inmigración; sin embargo aún predomina un juicio negativo frente a este fenómeno. Este estudio aporta elementos de investigación importantes, ya que realiza un estudio comparativo de dos tipos de medios y centra su análisis en los recursos discursivos que usan los periodistas con el fin de abordar el fenómeno migratorio y representarlo de acuerdo a sus intereses, lo cual es bastante significativo para el presente estudio. La tesis de maestría ​“La frontera colombiana y la colombianidad en Ecuador y Venezuela: Un análisis discursivo de la prensa fronteriza en los diarios El Norte y La Nación” realizada por David Molina Pérez y publicada en 2014 por la Universidad Complutense de Madrid, tuvo como objetivo determinar la estrategias discursivas empleadas por la prensa venezolana y ecuatoriana con respecto a la frontera colombiana y los migrantes colombianos, para construir su identidad nacional. Con el fin de responder a la pregunta problema sobre cuáles son los imaginarios y las estrategias argumentativas que reproduce la prensa escrita fronteriza para presentar a los actores sociales: la frontera colombiana y los colombianos, esta tesis de maestría usa el Análisis Crítico del Discurso como metodología de investigación. La delimitación del corpus es de Enero a Julio de 2014. Esta selección se hizo en medio de un contexto de cambios coyunturales en los tres países, tras una emigración de varios colombianos por cuenta del conflicto armado. El corpus de la investigación se seleccionó a partir de la filtración en los buscadores digitales de los periódicos de las palabras "frontera colombiana", "frontera Colombia”, "colombianos/as". El tipo de muestreo fue estructural no probabilístico, ya que se obtuvo a partir de los temas más recurrentes en las noticias. El modelo de análisis de las noticias tuvo en cuenta su componente global, local y contextual. El primer componente se centró en los temas, macroproposiciones, palabras clave, dominios y los Otros Sociales. El segundo sobre las estructuras locales: lo explícito, lo implícito, la coherencia local y las estrategias argumentativas/discursivas. El tercero analizó los elementos contextuales y los modelos mentales. Finalmente, se determina que existe un predominio de los temas de seguridad, denotando la necesidad de controlar y militarizar, por encima de una retórica del entendimiento y la cooperación. Los diarios ecuatorianos y venezolanos tienden a estereotipar al migrante colombiano en relación con la violencia y el narcotráfico presentes en la frontera, debido a que en las agendas de los medios de comunicación prima la visión elitista geopolítica, la cual tiende a ver la frontera como límite defensivo, reforzando nociones de nación, patria o territorio. Este antecedente aporta al tema de la presente investigación, ya que permite entender que en el pasado hubo estigmatizaciones por parte de la prensa hacia el migrante colombiano, además que el estudio de la frontera y lo que esta significa en los medios es bastante interesante para entender las bases ideológicas de los discursos periodísticos. Es destacable la comparación entre la prensa ecuatoriana y colombiana, y la manera en que las dos fronteras adoptaron dinámicas concretas debido a procesos migratorios en diferentes épocas. Esta investigación deja abierta la pregunta sobre si ocurre lo mismo por parte de los medios colombianos. El artículo ​“La crisis fronteriza colombo-venezolana en las pantallas: Análisis desde la comunicación política” ​de 2017 publicado en la revista Historia y Comunicación Social de la Universidad Complutense de Madrid y escrito por Juan David Cárdenas Ruiz, analizó el cubrimiento periodístico de los noticieros RCN, Caracol y TRO sobre la crisis fronteriza desatada tras el cierre de la frontera por parte del gobierno de Nicolás Maduro en 2015. El estudio abarcó el periodo del 19 de agosto del 2015 (día de cierre de frontera) al 21 de septiembre del mismo año (cumbre diplomática celebrada en Quito, Ecuador). El enfoque se centró en la identificación de patrones de similitud y diferencia en la construcción de la agenda, los frames y demás elementos informativos. El método usado en esta investigación se conoce como Análisis de contenido de piezas informativas. Se diseñó una matriz de captura de información en donde se tuvieron en cuenta las unidades de análisis, además de las piezas informativas, las cuales se recolectaron a través de la plataforma de la firma de monitoreo de medios Siglo Data MMI Colombia bajo la etiqueta “conflicto fronterizo”. Esto arrojó un total de 440 notas en total transmitidas por los tres noticieros objeto de análisis en sus ediciones centrales. Se recolectaron datos y porcentajes que permitieron determinar la puesta en escena, elementos de contexto, interpretación del conflicto, construcción temática del conflicto fronterizo y los protagonistas de la información. Finalmente, se llega a la conclusión de que el cubrimiento de los noticieros nacionales es diferente al del noticiero local: los primeros se enfocan en los tintes políticos, mientras que el segundo se centra en las consecuencias sociales del cierre de frontera en la cotidianidad ciudadana. Mientras que los medios nacionales se centran en los colombianos deportados y su drama humanitario, los locales se centran en temas de desempleo, seguridad y desabastecimiento alimentario. Se identifican diferentes percepciones de las consecuencias de la crisis fronteriza, además existe una ausencia de información sobre consolidación histórica de las relaciones bilaterales y sus crisis previas. Para la comunicación es importante tener estudios estadísticos de la manera en que se aborda el conflicto político entre Colombia y Venezuela y el papel de los medios en esta situación. Para poder abordar el tema de la migración venezolana, es importante tener en cuenta que los medios también combinan elementos de índole política que condicionan la mirada frente a un fenómeno humanitario. La situación en la zona fronteriza y la forma como los medios narran esto influyen en una mirada más humana de la migración, y de un esfuerzo por contextualizar elementos históricos. El artículo ​“Representaciones discursivas de las migrantes venezolanas en los medios digitales” ​escrito por la investigadora venezolana Lilia Ramirez Lasso, publicado en la Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso durante 2018, investigó acerca de la representación discursiva que hicieron algunos medios latinoamericanos sobre las migrantes venezolanas, teniendo en cuenta las categorías de nominación, los procesos y relatos en los que se enmarcan a los sujetos representados y su rol de agentividad. Se identificaron diferentes estrategias discursivas como el uso de la nacionalidad, el cuerpo y la criminalización de las mujeres migrantes, con el fin de construir una identidad particular en los medios digitales. Metodológicamente, se buscaron notas periodísticas en google durante el primer trimestre de 2018, usando las palabras “venezolana” y “venezolanas”, consiguiendo un total de 70 notas. Se optó como enfoque analítico la estrategia de representación de actores planteada por Van Leeuwen como activación o pasivación de los actores sociales para abordar la construcción de las representaciones discursivas de las mujeres migrantes venezolanas en los medios digitales. Como resultado, se concluyó que las representaciones discursivas que hacen varios medios digitales latinoamericanos acerca de las migrantes venezolanas son estereotipadas y re-victimizantes, ya que apelan a elementos como el ser extranjeras, mujeres y pobres, constituyendo un discurso que mantiene las desigualdades y perpetúa la dominación y exclusión de este grupo social en la región. Este abordaje del tema de la mujer migrante es bastante interesante en el sentido de que selecciona categorías adecuadas para estudiar el fenómeno migratorio venezolano, teniendo en cuenta el contexto geopolítico actual. Además, aborda este fenómeno desde el análisis crítico del discurso, con el fin de explicitar las relaciones de dominación que las élites blancas ejercen sobre las minorías, en este caso, las mujeres migrantes. Esta perspectiva teórica desde los Estudios Críticos del Discurso es pertinente para abordar relaciones de poder en los discursos sociales y públicos. El concepto de representación social, representación discursiva, el rol de los medios de comunicación, las categorías de nominación, los procesos y relatos en los que se enmarca a los sujetos representados, y el rol de agentividad, son específicas y de gran ayuda para identificar las intenciones de cada medio de comunicación. El modelo de van Leuwen sobre la estrategia de representación de actores es un aporte pertinente para identificar la representación de los actores en la prensa digital. La investigación ​“Imaginarios de exclusión y amenaza en torno al inmigrante venezolano en Colombia”​, escrita por ​Felipe Aliaga, Vanessa Baracaldo, Lisa Pinto y Nicolás Gissi en 2018, y publicada en la revista Temas y Debates de la Universidad Nacional de Rosario en Argentina, realizó un análisis exploratorio de noticias de la prensa escrita colombiana con el fin de abordar la forma como desde este género periodístico se construye un imaginario social en torno al inmigrante venezolano de exclusión y amenaza. Para realizar esta investigación se delimitó un corpus compuesto por noticias sobre la migración publicadas en dos de los periódicos más importantes del país: El Tiempo y El Espectador, durante los años 2016 y 2017. La perspectiva metodológica adoptada es la de los Estudios Críticos del Discurso, analizando cualitativamente los sentidos y representaciones que se utilizan en los textos para abordar al migrante venezolano. Para este análisis, se tuvieron en cuenta conceptos de las ciencias sociales como “nacionalismo”, desde Jürgen Habermas, “el imaginario” desde la perspectiva de Manuel Baeza y la noción de “incertidumbre social” propuesta por Arjun Appadurai, relacionándolos y señalando la manera en que los conceptos se reflejan en las estrategias discursivas empleadas por la prensa escrita en su contenido noticioso, generando imaginarios sociales de amenaza y exclusión. Pese a que se han realizado artículos sobre la migración venezolana en Colombia, estos se han publicado en revistas de otros países. A nivel nacional, solamente se encontró una investigación que aborda el tema principalmente desde la semiótica y lo visual, ya que se enfoca en un noticiero televisivo, lo cual denota que, en Colombia, los estudios publicados sobre la forma de cubrir la migración venezolana por parte de la prensa escrita en editoriales son escasos. En el artículo “​Venezuela, una mirada sobre el cubrimiento mediático y la construcción de imaginarios sociales en Noticias Caracol”​, escrito por Andrés Silva Triana de la Universidad del Rosario en Bogotá, se buscó analizar las prácticas discursivas del Noticiero Caracol para crear imaginarios sociales con respecto a la manera de abordar el tema de la crisis venezolana. La investigación adopta una mirada semiótica, más concretamente desde el método de la semiología de índices, y da cuenta de una serie de temas recurrentes en la manera como el noticiero aborda la crisis venezolana. Tanto elementos de carácter político como el tema de la migración son representados de una manera particularmente negativa por el noticiero, lo cual genera imaginarios sociales negativos y excluyentes. Estos discursos se traducen en la vida social como xenófobos y ponen de manifiesto una mirada desde las élites colombianas, las cuales tienen intereses políticos frente a estas situaciones. La forma en que se realizan los cubrimientos se constituyen como estrategias discursivas que tienen fines políticos, pero a la vez comerciales, ya que se busca generar mayor rating con respecto a la difícil situación de los ciudadanos venezolanos inmigrantes en Colombia. Este estudio aporta elementos de gran importancia para los Estudios Críticos del Discurso sobre la migración venezolana en Colombia ya que realiza un detallado análisis semiótico de las maneras como el noticiero más visto del país utiliza elementos narrativos visuales y sonoros para representar la imagen de la venezolanidad. Es un valioso aporte al periodismo ya que propone un debate sobre el oficio y la manera de abordar de forma responsable y con un enfoque humanitario los temas migratorios. Marco Teórico A lo largo de su historia, la humanidad ha producido saberes a partir del encuentro con el otro, generando intercambios culturales determinantes para consolidar una diversidad de riquezas en múltiples ámbitos de la vida en sociedad, los cuales se construyen a partir de la interacción y el diálogo entre diferentes actores. Históricamente, uno de los escenarios más importantes en la construcción de las civilizaciones a nivel mundial ha sido la migración. En el mundo contemporáneo, las relaciones entre los seres humanos han cambiado frenéticamente debido a la influencia de la tecnología en los procesos comunicativos como, por ejemplo, la saturación informativa de los medios de comunicación, además de la globalización y los constantes flujos migratorios de acuerdo a coyunturas políticas y económicas. Para comprender las bases teóricas que cimentan este trabajo monográfico, es menester explorar el campo de la Comunicación Intercultural, los Estudios Migratorios y su abordaje del fenómeno desde una perspectiva de derechos humanos, la categoría de Estrategias Discursivas desde la corriente de los Estudios Críticos del Discurso (ECD), la Teoría de la Valoración como marco idóneo para determinar posiciones ideológicas de los medios frente a sus enunciados expresados en los editoriales y las características del discurso periodístico, centrando la atención en el editorial. Comunicación Intercultural El campo de estudio de la interculturalidad es multidisciplinar, ya que en él participan diferentes áreas del conocimiento de las ciencias sociales y las humanidades. La antropología, la sociología, la filosofía y la comunicación son disciplinas interesadas por este campo de estudio, que tuvo su origen en la década de los cincuenta con las investigaciones en Estudios Culturales de Stuart Hall en Inglaterra, se desarrolló en los sesenta como campo académico desde el funcionalismo norteamericano y se consolidó en los ochenta con el interés de la relación entre comunicación y cultura, contando así con diferentes miradas desde cada lugar de estudio. En el campo de la comunicación, es de vital importancia el estudio de la interculturalidad como posibilidad de intercambio de valores y símbolos constitutivos de las culturas. En este sentido, para entender la construcción de la realidad social, es necesario comprender la relación entre comunicación y cultura, concretamente desde la comunicación intercultural. Las narrativas acerca de la realidad social se construyen a partir del reconocimiento del otro. Es la alteridad una noción fundamental para entender la complejidad de las relaciones humanas, ya que abarca la comunicación de las existencias, y que, según Javier Ruiz de la Presa (2007), “se puede pensar desde una ética comunicativa (...) como escenario ideal para la interpretación del otro en nuestro tiempo” (p. 14). Para entender la interculturalidad es necesario diferenciarla de conceptos similares que también abordan la relación entre comunicación y cultura, estos son: multiculturalidad y pluriculturalidad. La multiculturalidad hace referencia a la mera coexistencia de diferentes culturas en un mismo territorio. Al respecto, Villodre (2012) señala que: “es un concepto estático que lleva a una situación de segregación y de negación de la convivencia y la transformación social debido a la adopción de posturas paternalistas hacia las minorías culturales presentes” (p. 69). Por su parte, la noción de pluriculturalidad, ligada a pluralismo cultural, suele tomarse como sinónimo de multiculturalismo. Sin embargo, este concepto propone otro enfoque analítico: El prefijo “pluri” hace referencia a “muchas”, es decir, con él se puede hacer referencia a muchas culturas. Desde el punto de vista sociológico el término pluriculturalidad designa la presencia de diversas tendencias ideológicas y grupos sociales coordinados en una unidad estatal. Así pues la pluriculturalidad puede ser entendida como la presencia simultánea de dos o más culturas en un territorio y su posible interrelación. (Villodre, 2012, p.69). A diferencia de conceptos similares como multiculturalidad y pluriculturalidad, la interculturalidad implica una comunicación, un intercambio de sentidos, una interacción, un diálogo y un pacto simbólico entre sujetos. La interculturalidad se constituye a partir del reconocimiento de estos dos conceptos, ya que conecta como “mediador lógico a los conceptos de multiculturalidad y de pluriculturalidad” (Vasquez, 2015, p.7). Lejos de una visión armónica y determinista de la interculturalidad, en esta se pueden presentar conflictos, entendidos como “choques culturales” entre formas de ver la realidad. Pech, Rizo y Romeu (2008) señalan que: La interculturalidad implica no sólo el reconocimiento de la diversidad de actores y grupos sociales que conforman una sociedad, sino, y de forma más importante, implica la creación de vínculos a través de lo común y lo distintivo entre estos diferentes grupos. Por tanto, no trata de captar lo estático de la coexistencia de diversas matrices culturales, sino de construir puentes que vinculen lo diverso. (p.22). La comunicación intercultural es interculturalidad en sí misma, ya que tiene que ver con el mínimo entendimiento de los entramados simbólicos mediante los cuales los actores sociales interactúan. Es desde la interacción intercultural que se negocian las representaciones del mundo. El antropólogo argentino Alejandro Grimson propone diferentes abordajes metodológicos de la comunicación intercultural teniendo en cuenta su tipo de comunicación y su escena comunicativa, una de ellas es la mediada, la cual hace referencia a los medios de comunicación, que puede tener una característica intra ó intercultural y está dirigida a un grupo específico. La migración ha sido un objeto de estudio recurrente en la comunicación intercultural, junto con las nociones de etnia y lengua, desde diferentes contextos comunicacionales y tópicos de reflexión. A partir de las relaciones interculturales que García Canclini identifica en Latinoamérica, siendo las migraciones masivas una de ellas, y en un contexto dinámico y complejo, se incrementan los discursos mediatizados y surgen las redes informacionales. Desde la perspectiva intercultural: La investigación empírica que existe al respecto, combina, básicamente, el análisis de discurso con un acercamiento de corte antropológico. Y es que podemos recordar la importancia que cobró la antropología social con la noción de cultura como el “proceso productor de significaciones” según Jesús Martín - Barbero. (Pech et al., 2008, p. 112). La marcada relación entre comunicación y cultura se afianza a partir de la interdisciplinaridad de la interculturalidad. Desde los estudios de la comunicación, la perspectiva intercultural es necesaria para abordar el tema de la migración. En este sentido, es importante revisar las corrientes teóricas que se han enfocado en este objeto de estudio. La Migración a Nivel Global En su obra “Modernidad Líquida”, el sociólogo inglés Zygmunt Bauman señala las características de la actualidad de la siguiente manera: “como si la posibilidad de una modernidad fructífera y verdadera se nos escapara de entre las manos como agua entre los dedos” (Bauman, 2003, citado por Hernández, 2016, p. 279). Siguiendo la metáfora de Bauman, la crisis del metarrelato de control y universalidad, propios de la modernidad, son características de la actual época global. Al respecto, el filósofo Wooldy Edson Louidor (2007), señala que: De hecho, la falta de control es una de las características esenciales de nuestros tiempos llamados “posmodernos” (o tiempos de la “segunda modernidad” o de la “modernidad líquida”); nos da la sensación vertiginosa de que todo se nos escapa de las manos. La Razón (con R mayúscula) pierde cada vez más fundamento ante un mundo en permanente cambio y fuera de control: no puede ni hacerse dueña del mundo ni legislar de acuerdo con sus reglas supuestamente universales (siguiendo con los metarrelatos de la modernidad ilustrada). (p.10). Al igual que el estudio de la cultura, abordar la migración es complejo debido a su carácter dinámico y dialéctico, propio de la realidad social. A lo largo de la historia, los Estudios Migratorios se concretaron como campo interdisciplinario, ya que la sociología, la antropología, la economía, la geografía, el derecho, la ciencia política y la historia, entre otras humanidades, hicieron sus respectivos aportes. Estas miradas deben estudiarse bajo la idea de una globalización, entendida como “un proceso por el cual una entidad o condición local tiene éxito en extender su alcance sobre el globo y, al lograrlo, desarrolla la capacidad para designar una entidad o condición social rival como local” (Souza, 2002, p.62), la cual impera en las relaciones sociales actuales. Ante esta coyuntura histórica, se hace necesaria una revisión de la manera como los Estados y los organismos internacionales están interpretando esta realidad. Retomando la noción de sociedad red de Manuel Castells, el capital, la información, las poblaciones y las mercancías fluyen y se reproducen de forma global a través de redes, de la misma manera que las migraciones contemporáneas se constituyen como flujos de personas en todo el mundo, rasgo característico de la globalización: “Por un lado, esta se caracteriza por la “mundialización” de los flujos desde y hacia todos los países y la gran diversificación de dichos flujos y los sujetos implicados en estos prácticamente en todos los continentes” (Louidor, 2017, p. 13). Sin embargo, dicha movilidad humana se ve limitada por lógicas que subyacen a los Estados-Nación en términos de soberanía. Es el caso de la migración como constituyente de la reconfiguración de la sociedad actual, por los mismos Estados-Nación y sus lógicas fronterizas: Las migraciones contemporáneas cristalizan esta transición indefinida que los Estados tratan de controlar mediante la vigilancia de las fronteras y la restricción de los flujos humanos por todos los medios, principalmente a través de políticas, legislaciones y arreglos institucionales cada vez más estrictos. (Louidor, 2017, p. 12). La Migración como un Campo de Estudio A lo largo de la historia, abordar el tema migratorio ha configurado varios campos de estudio interesados en teorizar sobre este. Diferentes corrientes teóricas y disciplinas han aportado su mirada, siendo su principal característica el cambio constante de los objetos y métodos de estudio de estas, debido al complejo carácter de la migración contemporánea. El sociólogo español Joaquín Arango (2000) precisa que: Los intentos de elaboración de teorías no han sido acumulativos: la historia, relativamente corta, de la teorización sobre la migración ha consistido en una sucesión de teorías, modelos o marcos separados y, por lo general, inconexos, en vez de una serie acumulativa de contribuciones basadas en aportaciones previas. (p. 33). Estos cambios obedecen a la reconfiguración, no solo de la migración, sino de la sociedad misma, y por ende la superación de dualismos y del llamado “nacionalismo metodológico” que señala Ulrich Beck, en donde “resulta anacrónico seguir suponiendo que el Estado-Nación es la forma social natural del mundo contemporáneo” (Canales, 2016, p.7). La mayoría de visiones que han teorizado acerca de la migración lo han hecho predominantemente desde la experiencia estadounidense, tras la llegada de migrantes europeos y posteriormente de latinoamericanos: “En suma, el desarrollo histórico de la sociología de la migración se encuentra estrechamente asociado a la experiencia estadounidense de inmigración, consecuentemente, a la producción académica allí producida” (Domenech y Araujo, 2016, p. 177). En este sentido, los primeros acercamientos del pensamiento moderno al fenómeno migratorio se dieron a finales del siglo XIX, con obras como ​The laws of migration ​de Ernst - George Ravenstein (1885 - 1889) o ​The polish peasant in Europe and America ​de William Thomas y Florian Znaniecki (1918 - 1920). Sin embargo, no fue hasta mediados del siglo XX, concretamente de la década del 60, cuando se empezaron a forjar teorías como la teoría neoclásica o la teoría del sistema mundo, que si bien no hablaban exclusivamente de la migración, sirvieron para teorizarla. No obstante, ambas teorías presentan dificultades para adaptarse al actual contexto global de la migración. (Arango, 2000, p.34). Las corrientes teóricas más relevantes solamente muestran algunos aspectos específicos de la migración, ya que se puede considerar a la migración como un término polisémico y de cierta manera se requiere un mejor entendimiento entre lo empírico y lo teórico. Massey et al. (2008) realizaron un recorrido histórico de las teorías más relevantes: En primer lugar, desde la economía destacaron los modelos macro y micro del neoclasicismo económico, en donde se incluyeron la nueva teoría económica de la migración y la teoría del mercado dual, visiones criticadas por omitir análisis de elementos políticos y culturales en las migraciones; por otro lado, desde visiones críticas del modelo capitalista imperante y con una visión histórico-estructural de la sociedad, la teoría del sistema mundial empezó a ver la migración internacional como resultado de las relaciones conflictivas entre el centro y la periferia del mundo, a partir de las relaciones de poder entre los Estados, generando así problemas de migraciones a nivel mundial. Posteriormente, dieron cuenta de nociones y conceptos que complejizan aún más el abordaje de la migración para verla más que como un mero “problema”. En el análisis se destacan la perpetuación de los flujos internacionales, la noción de redes sociales migratorias, el enfoque de sistemas de migración y la causación acumulativa. Finalmente, los autores resaltan la necesidad de plantear mejores “soportes empíricos” a las propuestas teóricas, para de esta manera formular políticas responsables y coherentes con la compleja realidad actual. Al respecto, Arango (2000) propone un “desempaquetamiento” del complejo concepto migración a partir de “una mejor interacción de la teoría y la investigación empírica” centrándose en “características específicas de las sociedades implicadas, a la vez que hicieran explícitas las suposiciones subyacentes en las que se apoyan y las contrastan con la realidad” (p.46). Ante el desafío de una realidad cambiante, definir de una sola manera la migración sería bastante reduccionista y no tendría en cuenta las recomendaciones de teóricos como Douglas Massey y Joaquín Arango. Por esta razón, de forma general habría que hacer mención del concepto de movilidad, el cual a nivel general ha sido tratado desde una perspectiva sociológica y tiene dos acepciones principales: movilidad física y movilidad social. La noción tradicional de migración se identifica más con la movilidad física, ya que la segunda no hace referencia como tal a un cambio geográfico sino a un cambio dentro de un mismo territorio. (Micolta, 2005, p. 64). Al respecto, surgió un concepto relativamente nuevo que abarca la definición tradicional de migración junto con otros conceptos y que la tiene en cuenta como un derecho humano. La Movilidad humana, término utilizado por la política migratoria ecuatoriana desde hace una década y trabajado por Susana Rojas y Gina Benavides, se entiende como “todos aquellos procesos concretos que cualquier persona, familia o grupo humano realiza o experimenta para establecerse temporal o permanentemente en un sitio diferente a aquel en donde a nacido o residido.” (Fundación Konrad Adenauer et al., 2019, p.8). Sin embargo, este es muy reciente y no ha tenido asidero en las discusiones públicas. Por esta razón, se considera que el concepto de migración más amplio y pertinente para este trabajo es el de Cristina Blanco, además de los aportes de Amparo Micolta León. Al ser un concepto polisémico, Cristina Blanco establece criterios bastante específicos para diferenciar lo que entendemos por migración de otros tipos de movilidad con el fin de evitar ambigüedades. Las dimensiones tomadas por la autora para establecer el concepto son la espacial, la temporal y la social. En la primera dimensión, la movilización debe efectuarse entre dos delimitaciones geográficas significativas (municipios, provincias, regiones o países). A nivel temporal, el desplazamiento debe ser duradero, no esporádico. Desde la dimensión social, además de un desplazamiento fìsico, también se producen cambios a nivel social, político y cultural. (Micolta, 2005, p.61). De esta manera, diferencia la migración de viajes turísticos, de negocios o de estudio, al no significar un cambio total en la cotidianidad de las personas migrantes. Además, la autora tiene en cuenta tres subprocesos que constituyen la migración: la emigración, la inmigración y el retorno. Estos elementos se constituyen como dos fases de la migración que empieza con la emigración o abandono de las personas con respecto al lugar de origen y, en segundo lugar, la inmigración o asentamiento de población foránea en el seno de una comunidad dada. En esta primera fase participan actores como la comunidad emisora, la comunidad receptora y el migrante, que puede ser individual o colectivo. La migración puede finalizar o tomar un segundo proceso, en el cual habría un nuevo proceso migratorio o un retorno a su país de origen. Sobre cada uno de estos elementos, Micolta (2005) concluye que: Cada uno de los sujetos implicados (individuales y/o colectivos) posee unos intereses y necesidades diferentes, y cada etapa del proceso global de las migraciones origina problemáticas así mismo diferentes, hasta el punto que éstas han llegado a configurar materias de estudio específicas dentro del ámbito general de las migraciones humanas. (p. 64). Tipos de Migración. Teniendo en cuenta las características de la migración señaladas por Cristina Blanco, la autora establece una tipología de la migración a partir de cuatro categorías: límite geográfico, duración, sujetos de la decisión y causas. De acuerdo a los límites geográficos, las migraciones pueden ser internas o externas (internacionales). En este sentido, es responsabilidad de los Estados establecer políticas migratorias eficientes que permitan definir la situación jurídica de los migrantes. Cuando esto se cumple, la inmigración es legal, de lo contrario, adquiere el status de ilegal. Sin embargo, Amparo Micolta (2005) aclara las características de este calificativo: Cabe decir que la legalidad o ilegalidad es un atributo ligado a situaciones, hechos o acciones, pero nunca a personas. Por ello no es correcto hablar de inmigrantes legales o ilegales, a pesar de que el uso de estos términos está totalmente extendido, sobre todo para el caso de éstos últimos. Es más correcto denominarlos inmigrantes indocumentados, irregulares o clandestinos, además de que ello disminuiría la fuerte carga negativa que recae sobre este tipo de inmigrantes. (p. 66). En la segunda categoría, se encuentran las migraciones transitorias, las cuales establecen un tiempo limitado, un lugar determinado, ya que estas son solo una estadía temporal para el migrante, quien busca llegar a otro destino. Por otro lado, están las migraciones de carácter permanente o con vocación de permanencia, en donde los migrantes deciden estar de forma definitiva o por un largo tiempo. Con respecto a los sujetos de decisión, existen tres tipos de migraciones, según Cristina Blanco, las cuales pueden ser espontáneas, dirigidas o forzadas. La primera ocurre cuando el migrante decide irse de su lugar de origen sin verse forzado. La migración dirigida ocurre cuando existen intermediarios de promover el desplazamiento con ciertos fines. Las migraciones forzadas ocurren cuando el migrante no elige un lugar de destino específico y lo hace contra su voluntad. Sin embargo, en la actualidad pensadoras como Saskia Sassen cuestionan el supuesto carácter “libre y voluntario” de las migraciones, ya que afirma que las causas de estas “no son tanto la búsqueda de una vida mejor, sino conflictos asesinos, guerras, el acopio masivo de tierras para plantaciones, la destrucción de sus hábitats a través de la contaminación de la tierra y el agua, las sequías, la desertificación, el resurgimiento de la minería para obtener los metales que necesitamos para nuestra revolución electrónica” (El Diario, 2015). Cristina Blanco realiza una última clasificación a partir de las causas. En ella se encuentran principalmente motivos de carácter ecológico, económico y político. La primera hace referencia a catástrofes naturales que afectan los lugares de residencia y producen desplazamientos. Estas “fueron muy numerosas en épocas primitivas, cuando el ser humano aún no disponía de los medios técnicos necesarios para hacer frente a los desastres naturales o sus consecuencias” (Micolta, 2005, p.66). Las causas económicas se presentan cuando el migrante decide “libre y voluntariamente” desplazarse de su lugar de origen para mejorar su situación económica, la cual se ve vilipendiada en su contexto cotidiano. Mientras que las causas políticas tienen que ver en su mayoría con conflictos sociales que suponen violencia, intolerancia y, por ende, desplazamiento de personas por cuestiones ideológicas. Cabe resaltar que uno de los grandes debates en los Estudios de Migración es la idea de ciudadanía, ya que es compleja la relación entre los Estados y el discurso global de los derechos humanos y muchas veces no se reconocen a los migrantes como sujetos de derechos en nombre de su nacionalidad. Ciudadanía Las migraciones contemporáneas, en un contexto globalizado, se han complejizado aún más debido a la concepción de lo local y lo global. La compleja construcción de una identidad en torno a la idea de nacionalismo fue trabajada por el filósofo alemán Jürgen Habermas (1998): “La nación de ciudadanos encuentra su identidad no en rasgos comunes de tipo étnico-cultural, sino en la praxis de ciudadanos que ejercen activamente sus derechos democráticos de participación y comunicación”. (p. 622), poniendo énfasis en los derechos y deberes de las personas por encima del chovinismo propio del nacionalismo. Con respecto a la noción de ciudadanía, el autor describe sus orígenes y desarrollos históricos: El concepto de ciudadanía se desarrolla a partir del concepto rousseauniano de autodeterminación. Inicialmente "soberanía popular" se había entendido como una restricción o inversión de la soberanía del príncipe, soberanía ésta que descansaba en un contrato entre pueblo y gobierno (…) Pero conceptualmente la ciudadanía fue desde siempre independiente de la identidad nacional. (Habermas, 1998, p.623). Ese alejamiento del entendimiento de la ciudadanía como propiedad identitaria se ha desarrollado en la medida en que la globalización, por medio del derecho internacional, ha traspasado los límites fronterizos de los Estados-Nación, siendo esta una contradicción del proyecto modernizador. Ante este status que alcanza la ciudadanía en tiempos contemporáneos, Habermas (1998) señala: Sólo una ciudadanía democrática que no se cierre en términos particularistas puede, por lo demás, preparar el camino para un status de ciudadano del mundo o una cosmo-ciudadanía, que hoy empieza a cobrar ya forma en comunicaciones políticas que tienen alcance mundial (...) El ser ciudadano de un Estado y el ser ciudadano del mundo constituyen un ​continuum cuyos perfiles empiezan ya al menos a dibujarse. (p. 643). Evidentemente, estas construcciones alrededor de la condición social de los migrantes tienen intereses de poder, y además se realizan en contextos específicos que se manifiestan a través del lenguaje. La concepción de la migración se vuelve dominante en la medida en que los actores que tienen el poder en la sociedad configuran miradas hegemónicas a través de estrategias de poder por medio del lenguaje. El filósofo francés Michel Foucault (1992) estudió la relación histórica que se ha presentado entre el poder y la sociedad, acuñando la noción de discurso como “aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse” (p. 15). En ese sentido, esta categoría cobró interés para los estudiosos del lenguaje y de las ciencias sociales. Origen Histórico de los Estudios sobre el Discurso Durante inicios del siglo XX, la consolidación de la civilización occidental empezó a ser cuestionada por la radicalización de proyectos políticos que desembocaron en dos guerras mundiales, en un contexto de frenético desarrollo de las tecnologías de la información y el auge de los medios masivos de comunicación, que jugaron un papel importante en la reproducción de ideologías y en la interpretación de la relación entre saber y poder. En este sentido, el conocimiento científico transversal a todos los campos de estudio empezó a ser cuestionado desde otros lugares que rescataron otras formas de entender la realidad. A nivel epistemológico, se intentó volver al lenguaje para el estudio del mundo y se estableció el discurso como objeto transversal. Neyla Pardo (2013) describe tres hitos que transformaron este entendimiento de la realidad: “El pensamiento de Wittgenstein, el giro lingüístico y el giro habermasiano anclado en la teoría crítica, pueden considerarse como los antecedentes inmediatos de los estudios discursivos contemporáneos”. (p.21). En el caso del estudio del lenguaje, la lingüística como disciplina siempre se interesó por el estudio concreto de la lengua desde un enfoque sistemático y cerrado, es decir, por elementos como fonemas, morfemas, sintagmas y significados, que sólo actuaban y relacionaban dentro de ese sistema. Sin embargo, tras este cambio de paradigma, se empezaron a tener en cuenta los rasgos cognitivos, antropológicos, políticos, culturales, sociales, psicológicos y lingüísticos, para de esta manera interpretar el lenguaje “como una práctica social con dimensiones cognitivas, culturales y comunicativas, mediante el cual una comunidad ejerce poder.” (Pardo, 2013, p. 21). Esta concepción dio origen al estudio contemporáneo del discurso. El concepto de discurso ha sido ampliamente abordado desde múltiples disciplinas y teorías. Pese a que con anterioridad, tanto la noción de discurso y de texto habían sido trabajadas desde el campo de la historia, los estudios literarios o la comunicación funcionalista, no fue sino hasta la década de 1960 en que varias disciplinas de las ciencias sociales y las humanidades se interesaron por un análisis multidisciplinario e integrado de las diferentes estructuras, niveles y dimensiones de este complejo concepto. Al respecto, van Dijk (2008) señala que: “El análisis del discurso se ha transformado en una empresa vasta y multidisciplinaria de la cual participan por lo menos media docena de disciplinas distintas, una empresa bastante compleja en algunas de sus ramas” (p.61). En este sentido, el lingüista holandés plantea tres dimensiones de análisis principales, a partir de las cuales se puede explicar el fenómeno discursivo. Estas son: el uso del lenguaje, la comunicación de creencias (cognición) y la interacción en situaciones de índole social. Cuando se hace referencia al uso del lenguaje, se entiende este desde su estructura verbal. El discurso posee diferentes tipos de estructuras tanto a nivel local como a nivel global. Como el discurso puede ser tanto hablado como escrito, los analistas del discurso establecen dos modos distintos de este: la conversación y el texto, por lo tanto, se destacan aspectos como el orden, el sentido, el estilo, la retórica y los esquemas. Estas son, en gran medida, estructuras abstractas que se entrelazan y constituyen el discurso. Sin embargo, de este nivel de análisis discursivo por lo general se ocupa la lingüística. Van Dijk (2009) señala que “otro tipo de análisis sería necesario para establecer cómo los usuarios del lenguaje construyen concretamente sus textos y conversaciones y, por ende, cómo se “plasman” en el discurso la coherencia, los tópicos, los resúmenes, los titulares y las conclusiones”. (p.37). En la dimensión cognitiva, la cual tiene que ver con la comunicación de creencias, se estudian los diversos procesos y representaciones que se dan en la mente. Esta parte presupone la existencia de conocimientos compartidos entre los usuarios del lenguaje, que hacen parte de sus creencias socioculturales: “el conocimiento que tienen los usuarios del lenguaje acerca de las reglas gramaticales y discursivas es un conocimiento compartido socialmente” (van Dijk, 2008, p.43). Es la psicología cognitiva la que se encarga de estudiar esta dimensión en su forma individual y sociocultural, este enfoque: Se interesa en cómo los usuarios del lenguaje producen y entienden concretamente el discurso (...) además de tener en cuenta las reglas, estudian los procesos estratégicos que los usuarios del lenguaje aplican consciente o inconscientemente en la producción o comprensión de las oraciones, tópicos o narraciones. (van Dijk, 2008, p.43). En este nivel del fenómeno discursivo, el contexto juega un papel importante ya que muchos procesos de elaboracion e interpretacion de los discursos dependen de este. Van Dijk (2008) define el contexto como “la estructura de todas las propiedades de la situación social que son pertinentes para la producción o recepción del discurso” (p.45). La noción de contexto, tan importante como el discurso, no es estática sino dialéctica, y está en constante cambio, de tal manera que “el discurso puede asimismo definir o modificar las características del contexto” (van Dijk, 2009, p.45). En el nivel de la interacción en situaciones de índole social, se hace un acercamiento más próximo a las ciencias sociales, especialmente desde la sociolingüística que estudia el uso concreto del lenguaje, ya que se centra en las “acciones sociales que llevan a cabo los usuarios del lenguaje cuando se comunican entre sí en situaciones sociales y dentro de la sociedad y la cultura en general” (van Dijk, 2008, p.38). En esta dimensión social del análisis, se tiene en cuenta la pragmática, rama del análisis del discurso que estudia las acciones hechas por los usuarios del lenguaje en la sociedad, además de categorías como los actos de habla y la interacción. De igual manera, en el enfoque cognitivo, el contexto es fundamental en la dimensión del discurso como acción e interacción en la sociedad: “los usuarios del lenguaje activan o construyen, y actualizan permanentemente, un modelo del contexto y de las acciones en las cuales participan, sea en forma activa o pasiva”. (van Dijk, 2008, p.44). Abordaje Teórico del Discurso El discurso, según van Dijk (2008), puede ser entendido como el uso del lenguaje, pero también advierte este lingüista que alrededor del discurso es importante tener en cuenta aspectos como “quién utiliza el lenguaje, cómo lo utiliza, por qué y cuándo lo hace” (p. 22). Asimismo, el discurso puede ser entendido como referido al lenguaje oral, pero también al lenguaje escrito o textos escritos tales como, por ejemplo, las noticias, artículos, editoriales, etc., que aparecen en los periódicos o revistas, es decir, son también formas o tipos de discurso, hacen parte de lo que denominamos la prensa escrita, la que también suele incluir los media. En consecuencia, el discurso escrito cobra importancia en nuestras sociedades actuales, además de haber transformado ampliamente nuestra facultad de pensar, de haber impulsado una verdadera “revolución en el proceso cognitivo humano” (Pena de Oliveira, 2009, p. 28). En su libro Discurso y Poder, Teun A. van Dijk establece que “‘Discurso’ es entendido aquí solamente para significar un evento comunicativo específico, en general, y una forma escrita u oral de interacción verbal o de uso del lenguaje, en particular” desde donde colegimos que en el discurso escrito también es posible una interacción, pues, en el caso de los textos escritos, estos tienen usuarios: autores y lectores. Por su parte, en este mismo libro, van Dijk aborda la relación entre Discurso y Racismo, relación desde la cual se entiende el racismo como, entre otros aspectos, la discriminación, dominación, prejuicios que puede practicar una élite simbólica, esto es, aquellas que “tienen la palabra” en una sociedad (instituciones y organizaciones), por lo que el autor establece que “el discurso puede ser un tipo influyente de práctica discriminatoria” (van Dijk, 2009, p. 182). Al dar cuenta de esta relación entre el Discurso y el Racismo, van Dijk ha llegado a plantear que: Los prejuicios e ideologías étnicas no son innatas, y no se desarrollan espontáneamente en la interacción étnica. Se adquieren y se aprenden, y éste sucede generalmente a través de la comunicación, es decir, a través del texto y la charla. (2009, p. 183). Estas prácticas discriminatorias que se dan en el discurso se manifiestan a través de lo que van Dijk denomina como “representaciones mentales”. Estas representaciones están influenciadas por un abuso de poder o dominación discursiva, en donde las élites simbólicas pueden acceder y controlar los discursos públicos y, en parte, el pensamiento de los receptores: “la dominación que se implementa de forma discursiva implica un acceso preferente al texto y al contexto, que se toman como base o recurso de poder…” (Van Dijk, 1997, p. 19). Este acceso privilegiado produce modelos mentales que rigen el sentido común de una sociedad. Teun van Dijk (1997) describe este proceso de la siguiente manera: “De esta forma se establece un consenso étnico dominante y puesto que este tipo de representación de los asuntos étnicos se contempla como “veraz” y lleno de sentido común, se instaura un control hegemónico que está por supuesto respaldado por otros discursos de élite sobre temas étnicos (por ej., políticos, investigación académica, etc.)”. (p. 13). Por esta razón se hace necesario explicitar los discursos racistas y discriminatorios que circulan en la sociedad, con el fin de identificar las estrategias de dominación discursiva que ejercen actores privilegiados de la sociedad y que muchas veces suelen pasar desapercibidas. El Discurso Racista Históricamente, tanto en Europa y Norteamérica, como en América Latina, se ha negado el racismo en diferentes ámbitos de la sociedad. Una de las razones es la herencia cultural que el colonialismo europeo dejó en gran parte de la civilización occidental y que normalizó prácticas y prejuicios étnicos discriminatorios: “Los grupos blancos dominan étnica o racialmente a diversos grupos por medio del ejercicio de varios tipos de control físico, social o simbólico” (van Dijk, 1997, p.77). Esta visión, caracterizada por la explotación y dominación por parte de elites de poder blancas hacia otras culturas por fuera del etnocentrismo europeo, permeó todo tipo de discursos públicos mediatizados. Por tal motivo, los estudios sobre racismo no han tenido un lugar preponderante en la tradición académica occidental, solamente hasta el último tiempo. Muchos de estos han estudiado cuestiones de desigualdad social solamente a través de la categoría de clase, descuidando la raza como eje de análisis; además del interés de los investigadores, durante un largo tiempo, de estudiar elementos culturales de las minorías y no las relaciones de poder de las elites blancas con estas. Al respecto, van Dijk (2007) señala que: “Si bien son fundamentales, esos estudios no nos dicen mucho sobre las raíces del racismo, ni sobre los procesos de su reproducción cotidiana. Aun cuando estemos de acuerdo en cuanto al hecho de que, en América Latina, el racismo se origina en el colonialismo y las consiguientes formas de dominación social, económica y cultural por las elites (más) blancas, sigue faltando un nexo fundamental”. (p.24). La relación entre la noción de discurso y el racismo se estructura a partir de la hegemonía de un sentido común particular con respecto a las minorías étnicas en la sociedad: “Dentro del contexto de las sociedades industriales complejas y a falta de otra información, el procesado de información social se basa en su mayor parte en el discurso y la comunicación”. (van Dijk, 1997, p.77). Estas minorías, que en realidad son mayorías en términos de número, son excluidas no sólo en términos de clase y raza, también por su nacionalidad, que termina siendo un componente de construcción identitaria, por ejemplo, de los sujetos migrantes. En este sentido, van Dijk señala la existencia de “un cuerpo de creencias generalmente compartidas”, estructuradas ideológicamente a partir de interacciones sociales como la observación y el aprendizaje, en donde “la mayor parte de los miembros de los grupos dominantes aprenden el racismo a través de los discursos de una amplia variedad de hechos comunicativos”. (van Dijk, 2007, p.25). El discurso racista en la sociedad occidental se reproduce de forma sistemática e institucionalizada a través de aquellos discursos a los que las élites simbólicas tienen acceso y control, ya que se expresa a partir de límites ideológicos definidos por los líderes de los grupos dominantes. La mayoría de estos discursos son elitistas y solo un pequeño grupo de la sociedad puede acceder a ellos como los abogados, los políticos o los académicos. Sin embargo, cuando el discurso alcanza la esfera pública y se transmite a través de medios de comunicación, este se masifica, ocupando un lugar específico en la reproducción de representaciones negativas de minorías étnicas. Los Estudios Críticos del Discurso. ​Los estudios sobre el discurso adquirieron una amplia importancia en diversos campos de estudios de las ciencias sociales, como la lingüística, la psicología, la antropología y la ciencia política, siendo estos artífices de una propuesta transdisciplinar como el análisis del discurso. Neyla Pardo (2013) señala tres grandes escuelas de análisis del discurso según intereses epistemologicos y metodologicos: “Provisionalmente, se organizan los estudios del discurso en tres grandes escuelas: la alemana, la anglosajona y la francesa.” (p. 38). Al respecto, la autora señala el origen de la perspectiva crítica en una escuela particular: “Se hace necesario reconocer la escuela alemana, en particular el grupo de Constanza, donde se encuentra el origen de los estudios críticos del discurso (ECD), y el Simposio de Ámsterdam, a principios de la década de los noventa, en donde nace el grupo de pares académicos más representativo de este paradigma de la investigación lingüística.” (Pardo, 2013, p. 67) En este sentido, desde la década de los setenta, empezó a surgir un interés desde la lingüística por estudiar el papel del lenguaje en la estructuración de relaciones de poder en la sociedad, es decir la relación entre discurso, cognición y sociedad. Para analizar los discursos discriminatorios que abusan de su poder a través del lenguaje, como el discurso racista, se requiere de una mirada crítica desde la academia que busque develar cómo estos reproducen las desigualdades sociales. En este sentido, los estudios críticos en las ciencias sociales han sido catalogados por otros sectores académicos como “anticientificos” o como simples visiones políticas frente a un tema; sin embargo Teun van Dijk (1997) resalta que el Análisis Crítico del Discurso (ACD): “hace hincapié sobre el hecho de que la tarea académica forma parte integrante de la vida social y política y en consecuencia las teorias, metodos, temas y seleccion de datos de un estudio de discurso son siempre políticos”. ( p.18) Teniendo en cuenta lo anterior,el lingüista holandés define el ACD de la siguiente manera: “El análisis crítico del discurso es un enfoque especial en el análisis del discurso que se fija en las condiciones discursivas, en los componentes y en las consecuencias del abuso de poder ejercido por grupos (élite) dominantes e instituciones. Asimismo examina los patrones de acceso y control sobre contextos, géneros, texto y habla y sus propiedades,así como las estrategias discursivas de control mental, y estudia el discurso y sus funciones en la sociedad y cómo ésta se expresa, representa, legítima o reproduce en texto y habla formas de desigualdad en particular” (van Dijk, 1997, p.24). En este sentido, este enfoque no se enmarca en una tradición académica que tienda a dividir el conocimiento, sino más bien adopta una actitud frente a los problemas de la sociedad. Por esta razón, la forma en que el ACD aborda el estudio del discurso, que es ante todo una práctica social (Calsamiglia y Tusón, 1999, p. 15) se centra en las relaciones sociales de poder, dominación o desigualdad entre diferentes grupos, centrándose en las estrategias discursivas que usa cada grupo según sus intereses a partir de las ideologías implícitas en los diferentes niveles y tipos de discursos. (van Dijk, 1997). Esta forma de acercarse al discurso deben hacer del ACD un programa academico de investigacion operativo y efectivo, que debe estudiar “el procedimiento por el cual dicha influencia y control del pensamiento es ilegítima social o moralmente” (van Dijk, 1997, p.22), exponiendo las formas de control discursivo expresadas a partir de estrategias discursivas, detallando “​cómo ​se expresan tales formas de desigualdad, cómo se interpretan, legitiman y finalmente se reproducen en texto y habla”. (van Dijk, 1997, p.18). El Análisis Crítico del Discurso tiene una visión tanto de carácter local o global. En este sentido, Neyla Pardo (2013) describe el análisis micro-discursivo como aquel que “se formula en términos del conjunto de recursos y estrategias que permiten deconstruir el discurso como una expresión en la que se articulan sistemas sígnicos para producir significados.” (p.43). En el caso del análisis macro-discursivo, resalta la relación entre: “la estructura discursiva con la estructura social a través de las formas de conocer y representar.” (Pardo, 2013, p.43). Ambos tipos de análisis expresan la relación que propone Teun van Dijk entre discurso, cognición y sociedad. El contexto latinoamericano se caracteriza por ser bastante complejo en materia de problemáticas sociales y los analistas críticos del discurso se han interesado por identificar los elementos simbólicos y culturales presentes en los discursos dominantes que suelen reproducir las desigualdades sociales en el continente. En este sentido, con respecto a los Estudios Críticos del Discurso (ECD) en Latinoamérica, Neyla Pardo (2013) señala que estos: “se proponen visibilizar los recursos y estrategias que contribuyen a constituir los regímenes de poder que sostienen interacciones y relaciones dentro de las cuales la subjetividad y la intersubjetividad se expresan, para dar sentido a las prácticas sociales que atentan material o simbólicamente contra las comunidades y las personas”. (p.53) Estrategias Discursivas. La noción de estrategia tiene su origen en el argot militar, ya que denota capacidad de organización de maniobras militares con fines determinados para derrotar a otro ejército; sin embargo a nivel general y en diferentes ámbitos de la vida social, esta se entiende como la consecución de diferentes acciones que permitan alcanzar un fin específico. En este sentido, este término ha estado presente en diversos campos de estudio, siendo acompañado de adjetivos que describen sus objetivos principales dentro de cada disciplina: “el término reconoce un comportamiento polisémico que se cristaliza gracias al atributo que circunscribe y restringe el campo de acción de esa estrategia en la construcción nominal.” (Sal y Maldonado, 2009). Dentro de los estudios discursivos, la categoría “estrategias discursivas” ha sido trabajada desde diferentes campos como el análisis del discurso, la lingüística del texto, la teoría de la argumentación o nueva retórica, la lingüística cognitiva, la sociolingüística interaccional, la semiótica discursiva y por supuesto el Análisis Crítico del Discurso (ACD). (Sal y Maldonado, 2009). En este sentido, dentro del Análisis Crítico del Discurso (ACD), se habla desde la unidad terminológica “estrategias discursivas” como aquellas que utilizan los grupos sociales dominantes para ejercer poder a partir de la persuasión y la manipulación sobre grupos minoritarios, como por ejemplo minorías étnicas o inmigrantes. En el ACD se destacan los abordajes de teóricos de este término por parte de Ruth Wodak y Teun van Dijk, quienes describen, desde una perspectiva crítica la forma como se usan las estrategias discursivas en los discursos discriminatorios y clasificándolas a partir de interrogantes de acuerdo al contexto histórico. Teun van Dijk (2007) describió que las estrategias que usa un discurso con bases ideológicas “afectan a la mente del público en general y, por ende, como el discurso racista, tanto en su forma escrita como oral, contribuye a la reproducción de los prejuicios étnicos, las ideologías racistas y la discriminación de los otros”. (p.28). En este sentido, el autor postula un cuadro ideológico que se basa en: “Enfatizar lo positivo del Nosotros; Enfatizar lo negativo del Ellos, Desenfatizar lo positivo de Ellos; Desenfatizar lo negativo del Nosotros”. (van Dijk, 2007, p.28). Estos principios generales se aplican a cualquier discurso que a partir de un marco ideológico determinado, busque dominar y manipular a los receptores del mensaje según sus intereses. De esta manera, se resaltan las diferencias entre el endogrupo y el exogrupo, por medio de recursos expresados en diferentes niveles y dimensiones del discurso. El endogrupo hace referencia al grupo de personas con el cual se identifica un individuo, mientras que el exogrupo se refiere al grupo de personas identificado como ajenos por el individuo. Por su parte, Ruth Wodak reconoce los principios del discurso discriminatorio señalados por van Dijk y trabaja las estrategias como herramientas analítico- discursivas, para identificar aquellos recursos que usan las elites sobre cuestiones raciales, nacionales y étnicas. Sobre estas últimas, señala que: Por regla general, con “estrategia” queremos significar un plan de prácticas más o menos preciso y más o menos intencional (incluyendo las prácticas discursivas) que se adopta con el fin de alcanzar un determinado objetivo social, político, psicológico o lingüístico. En lo que a las estrategias discursivas se refiere, es decir, en lo concerniente a las formas más sistemáticas de utilizar el lenguaje, las localizamos en distintos planos de organización y de complejidad lingüística. (Wodak y Meyer, 2003. p. 115). En este sentido, Wodak (2003) describe cinco tipos de estrategias discursivas: Referencia o Modo de Nombrar; Predicación; Argumentación; Puesta en perspectiva, enmarcado o representación del discurso; Intensificación o atenuación. Cada una de estas estrategias tiene unos objetivos específicos como: construir grupos internos y externos; etiquetar actores sociales de forma más o menos positiva o negativa, más o menos desaprobadora o apreciativa; justificar las atribuciones positivas o negativas; expresar la implicación y ubicación del punto de vista del que habla y modificar la posición epistémica de una proposición, respectivamente. Estos objetivos se llevan a cabo a partir de instrumentos como la autorización de las pertenencias; las metáforas y metonimias; las sinécdoques; el uso de estereotipos con valoraciones positivas o negativas; el uso de predicados implicitos y explicitos; en el caso de la argumentación, los ​topoi ​o justificaciones relacionadas con el contenido, los cuales son esquemas argumentales que permiten justificar tanto la inclusión como la exclusión política de un grupo​; ​la apelación a acontecimientos y afirmaciones discriminatorias y la intensificación o atenuación de la fuerza ilocucionaria de dichas afirmaciones.​ ​(p.114). La Teoría de la Valoración La determinación de una posición ideológica específica con respecto a un hecho de índole social como lo es la migración, hace pertinente una perspectiva teórica de interés para los analistas del discurso como lo es la Teoría de la Valoración. Esta surge debido a un interés de los investigadores por estudiar la evaluación en el lenguaje, noción que ha sido abordada desde múltiples enfoques, pero que desde la Teoría de la Valoración se integran a través de nuevos desarrollos. Los bases teóricas de esta perspectiva provienen de la lingüística, específicamente de dos corrientes: La Lingüística Sistémica Funcional (LSF) iniciada por Michael Halliday y los postulados sobre dialogismo propuestos por Mijail Bajtin. La LSF, como su nombre lo indica, tiene una visión del lenguaje como “sistema” desde un punto de vista funcional y semántico. En este sentido se centra en la forma en que los hablantes seleccionan diferentes elementos semánticos del lenguaje que le permiten transmitir su mensaje de mejor manera. Michael Halliday propone tres planos de organización de los significados que están relacionados entre sí: el plano de la experiencia (metafunción ideacional), el de la interacción (metafunción interpersonal) y el del texto (metafunción textual). Al respecto, la Teoría de la Valoración “profundiza en el estudio de la metafunción interpersonal, a través de la cual se manifiesta la interacción social y se ubica la expresión de nuestros puntos de vista sobre eventos y personas”. (Kaplan, 2004, p. 56). Este interés por el uso del lenguaje en relación al contexto también lo