1 La convivencia y desempeño escolar en los estudiantes de bachillerato Maestría en Educación Profundización en Procesos de Enseñanza-Aprendizaje Natalia Andrea Duque Suárez ID: 755974 Juan Diego Pérez Gallego ID: 457342 Eje de Investigación Modelos de Acompañamiento para la Formación Integral Profesor líder Astrid Viviana Rodríguez Sierra Profesor Tutor Astrid Viviana Rodríguez Sierra El Santuario Antioquia Diciembre 2021 2 Dedicatoria ● A Dios como creador y guía de nuestras vidas, que nos ha permitido alcanzar un logro más en nuestra experiencia de formación, que nos ha iluminado con su sabiduría para desempeñar con amor nuestra misión formadora y con esmero para cumplir a cabalidad con las tareas y obligaciones como docentes y como estudiantes. ● A nuestras familias quienes han sido un apoyo incondicional durante este proceso de formación, demostrando a través de su entrega, paciencia y compañía lo mucho que nos aman. Ellos son nuestro motor inspirador y motivacional, para seguir adelante sin desfallecer a pesar de los obstáculos y cansancios que se presentaron en este tiempo de estudio, ● A nuestros padres por su esfuerzo para educarnos y enseñarnos con su ejemplo que a través de la perseverancia y dedicación se puede alcanzar las metas que nos proponemos en la vida. ● A todas las personas que con sus palabras y ejemplos de superación nos motivaron a continuar nuestra formación académica y profesional. 3 Agradecimientos ● Agradecemos a la docente Astrid Viviana Rodríguez Sierra líder y tutora de la línea de investigación modelos de acompañamiento, por su dedicación y entrega con la que realiza su trabajo. Por su disponibilidad y adecuada orientación en el proceso investigativo. ● A nuestros maestros tutores por las enseñanzas y orientaciones que durante este proceso formativo nos brindaron, por su responsabilidad y ética profesional con la que desempeñan su trabajo. ● Corporación Universitaria Minuto de Dios-UNIMINUTO, por permitirnos hacer parte de su proceso de formación y actualización académica. por ser una institución ejemplo en la organización y adecuada ejecución de programas que posibilitan desde la virtualidad adquirir conocimientos que contribuyen a nuestro desarrollo profesional. ● A la institución educativa en la cual laboramos, por permitirnos identificar y conocer problemáticas, las cuales fueron objeto de estudio el desarrollo de esta investigación. 4 Ficha bibliográfica CORPORACIÓN UNIVERSITARIA MINUTO DE DIOS -UNIMINUTO- MAESTRÍA EN EDUCACIÓN RESUMEN ANALÍTICO ESPECIALIZADO -RAE- 1. Información General Tipo de documento Tesis de grado Programa académico Maestría en educación a distancia metodología virtual Acceso al documento Corporación Universitaria Minuto de Dios UNIMINUTO Título del documento La convivencia y desempeño escolar en los estudiantes de bachillerato Autor(es) Natalia Andrea Duque Suárez Juan Diego Pérez Gallego Director de tesis Astrid Viviana Rodríguez Sierra Asesor de tesis Astrid Viviana Rodríguez Sierra Publicación Palabras Claves Convivencia escolar, entorno familiar, interacción social, inteligencia emocional, conducta, comportamiento social, rendimiento escolar, modelos de acompañamiento. 5 2. Descripción El documento da cuenta de la investigación realizada sobre la influencia de la convivencia en el rendimiento escolar en los estudiantes de bachillerato, en la investigación se puede identificar con claridad los factores que detonan las problemáticas que más se presentan en los espacios educativos, los cuales son trascendentales en la vida del estudiante y que a su vez estas conductas son producto de rebeldía, falta de atención familiar y muestras de antipatía frente a los docentes, los espacios pedagógicos y que pueden también ser producto de la falta de normas y patrones de comportamiento que suelen afectar el desempeño escolar de los educandos. 3. Fuentes Arón, A. M., Milicia, N., Sánchez, M., & Subercaseaux, J. (2017). Construyendo juntos: claves para la convivencia escolar. Blaya, C., Debarbieux, E., Rey Alamillo, R. D., & Ortega Ruiz, R. (2006). Clima y violencia escolar. Un estudio comparativo entre España y Francia. Revista de Educación, 339, 293-315 Delors, J., Amagi, I., Carneiro, R., Chung, F., Geremek, B., Gorham, W., ... & Stavenhagen, R. (1997). La educación encierra un tesoro: informe para la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo Veintiuno. unesco. 6 Díaz, A. L. (2003). Factores personales, familiares y académicos que afectan al fracaso escolar en la Educación Secundaria. Electronic journal of research in educational psychology, 1(1), 43-66 Fernández, S. R., & Justicia, F. J. (2006). El maltrato entre escolares y otras conductas-problema para la convivencia. Electronic Journal of Research in Educational Psychology, 4(2), 265-289. GARCÍA-CHATO, G. Ambiente de aprendizaje: su significado en educación preescolar. Revista de Educación y Desarrollo, 29. Abril-junio de 2014, P.64. Gaxiola, M. I. B., & Armenta, M. F. (2016). Factores que influyen en el desarrollo y rendimiento escolar de los jóvenes de bachillerato. Revista Colombiana de Psicología, 25(1), 63-82. Goleman, D. (2010). La práctica de la inteligencia emocional. Editorial Kairós. Lacasa, P. (2010). 24. ENTORNO FAMILIAR Y EDUCACIÓN ESCOLAR: LA INTERSECCIÓN DE DOS ESCENARIOS EDUCATIVOS. Desarrollo psicológico y educación, 2, 597-622. Murcia, F. V. (2004). Conflicto y violencia escolar en Colombia Lectura breve de algunos materiales escritos. Revist Guillermo de Ockham, 2(1). 4. Contenidos 7 El primer capítulo presenta los antecedentes de investigaciones relevantes encontrados respecto a la temática de investigación a abordar, se formula el problema, se definen los objetivos de investigación. En el segundo capítulo se desarrollan los aspectos relevantes de la investigación sustentados con autores sobre las temáticas a abordar: convivencia, rendimiento escolar, comportamiento social, entorno familiar. inteligencia emocional, interacción social, y conducta. Se realiza una sustentación teórica basados en estos criterios relacionados con la convivencia y el rendimiento escolar. En el capítulo tres se plantea el diseño metodológico, la población y sus características, se realiza la categorización, se elaboran e implementan los instrumentos y se da cuenta de la valoración realizada por los expertos. En el capítulo cuarto se presenta el análisis de los resultados y en el capítulo quinto se escriben las conclusiones y recomendaciones producto de la investigación desarrollada. Finalmente se relacionan las referencias bibliográficas que sustentan la investigación, además de estar soportada y validada por los anexos obtenidos durante el proceso investigativo. 5. Método de investigación El método utilizado en el proceso de investigación es el cualitativo con un alcance descriptivo y con enfoque fenomenológico, que posibilita el análisis del contexto institucional, este método empleado permitió un acercamiento directo con las realidades institucionales y cómo estas afectan los procesos escolares, facilitando un análisis descriptivo de los principales hallazgos, la muestra seleccionada para este proceso investigativo se realiza de forma intencional, con el fin de analizar las diferentes problemáticas que presenta el grupo de estudiantes reportado al comité de convivencia 8 escolar de la institución. Los instrumentos que se emplearon para la realización del estudio y la recolección de la información fueron la encuesta a los docentes, observación directa y grupo focal, donde se evidenció de manera tangible la problemática de la institución intervenida, cabe resaltar que para la implementación de los instrumentos se realizó un juicio con expertos que validaron y aportaron a la propuesta. La investigación se desarrolló en cuatro fases: diseño, trabajo de campo, análisis y elaboración de informe, en el cual se presentan los hallazgos y finalmente se plantean las conclusiones producto del proceso investigativo. 6. Principales resultados de la investigación Se pudo evidenciar que: Las problemáticas de rendimiento académico y convivencia están relacionadas, dado que la una afecta a la otra como lo mostró la plataforma educativa y los reportes al comité de convivencia escolar. La convivencia es el resultado de normas claras y bien definidas acompañadas de una autoridad dentro del aula de clase, la falta de ésta entorpece los procesos escolares. La familia es fundamental en el acompañamiento de los procesos formativos de los educandos, la carencia de esta desencadena comportamientos inadecuados y bajos rendimientos escolares. Los maestros que mantienen unas buenas normas en su aula de clase, generan un mayor dominio curricular y los estudiantes demuestran mayor interés en sus clases, se establecen relaciones de empatía. 9 Las normas y valores que se brindan en el hogar son fundamentales en la formación de la personalidad del individuo, y son mediadores en las relaciones de convivencia escolar. En conclusión, se puede decir que, la pedagogía sin disciplina no es efectiva, el orden, las normas, las orientaciones y las pautas de convivencia son fundamentales en un proceso de formación académica y social, en la cual son imprescindibles el diálogo asertivo, el respeto y la tolerancia que dignifican la vida del mismo ser humano, estudiantes, docentes, y padres de familia, todos ellos actores importantes en los procesos formativos de los individuos. 7. Conclusiones y Recomendaciones Teniendo en cuenta el análisis de los resultados de la investigación, para lograr un modelo de acompañamiento adecuado a las necesidades de la comunidad educativa y que puedan mejorar la convivencia y el rendimiento escolar es importante tener en cuenta la importancia de favorecer la interacción entre la familia y la escuela, apuntando a la formación integral del individuo. Otro aspecto de gran relevancia es la capacitación de maestros y la implementación de protocolos guías para mejorar los procesos de convivencia, son factores indispensables a la hora de mejorar el clima escolar y por ende los procesos de enseñanza aprendizaje, además de la apropiación tanto de docentes como estudiantes y padres de familia del manual de convivencia, generará un conocimiento de los conductos regulares, los derechos y los deberes de los miembros de 10 la comunidad educativa propiciando mejores espacios de convivencia en el aula y en la institución. Elaborado por: Natalia Andrea Duque Suárez Juan Diego Pérez Gallego Revisado por: Fecha de sustentación: 11 Contenido Ficha bibliográfica iv Introducción 1 Capítulo 1. Planteamiento del problema de investigación 3 1.1 Antecedentes 4 1.2 Descripción y formulación del problema de investigación 14 1.3 Justificación 15 1.4 Objetivos 16 1.4.1. Objetivo general 16 1.4.2. Objetivos específicos 16 1.5 Hipótesis o supuestos 17 1.6 Delimitación y limitaciones 17 1.6.1. Delimitación 17 1.6.2. Limitaciones 18 1.7 Glosario de términos 19 Capítulo 2. Marco referencial 22 2.1 Convivencia escolar. 22 2.1.1. Entorno familiar. 27 2.1.2. Interacción social. 30 2.1.3. Conducta. 31 2.1.4. Inteligencia emocional 34 2.1.5. Comportamiento social 36 2.2. Rendimiento escolar. 42 Capítulo 3. Método 47 3.1 Enfoque metodológico 47 3.2 Población 48 3.2.1. Población y características 49 3.2.2. Muestra 50 3.3 Categorización 52 3.4 Instrumentos 53 3.4.1.Encuesta. 53 12 3.4.2. Grupo focal 54 3.4.3. Observación. 55 3.5 Validación de instrumentos 56 3.5.1. Juicio de expertos 57 3.6 Procedimiento 57 3.6.1. Fases 58 3.6.2. Cronograma 59 3.7 Análisis de datos 59 Capítulo 4. Análisis de resultados 61 Capítulo 5. Conclusiones 77 5.1 Principales hallazgos 77 5.2 Correspondencia con los objetivos y respuesta a la pregunta de investigación 78 5.3 Generación de nuevas ideas de investigación 80 5.4 Nuevas preguntas de investigación 80 5.5 Limitantes de la investigación 81 5.6 Recomendaciones 82 Referencias 84 Anexos 88 13 Lista de tablas Tabla 1. Muestra de la investigación. 52 Tabla 2. Categorización. 52 Tabla 3. Cronograma. 59 Tabla 4. Categoría convivencia escolar, subcategoría comportamiento social. 61 Tabla 5. Categoría rendimiento escolar, subcategoría entorno familiar. 63 Tabla 6. Categoría interacción social, subcategoría inteligencia emocional. 65 1 Introducción El presente trabajo da cuenta de la investigación realizada para optar al título de Magíster en Educación, en este se muestran las problemáticas sobre convivencia escolar que se evidencian en una institución educativa, y cuál es la incidencia de esta en el rendimiento escolar de los estudiantes. Hablar de convivencia y rendimiento escolar implica analizar las situaciones que se presentan en los espacios educativos, desde una mirada pedagógica formadora, basada en unos antecedentes que son la base fundamental del proceso investigativo y de observación de la problemática a estudiar, con el fin de definir los objetivos y las preguntas problematizadoras mediante los cuales se forja un proceso investigativo, en este caso la convivencia está ligada al desempeño escolar de los estudiantes. Para este proceso de investigación se tienen en cuenta unos autores que sustentan las teorías de convivencia escolar, entorno familiar, inteligencia emocional, comportamiento social, interacción social y rendimiento escolar que fortalecen y dan validez al proceso, desarrollado bajo el método cualitativo de alcance descriptivo y con un enfoque fenomenológico, que posibilita el análisis del contexto y de situaciones reales. El grupo poblacional objeto de estudio son los jóvenes de bachillerato reportados al comité de convivencia escolar de la institución y con afectación en sus desempeños académicos. Los principales hallazgos determinaron que la convivencia y el rendimiento escolar, por naturaleza social del ser humano están íntimamente relacionadas y se deben fortalecer mecanismos y estrategias pedagógicas para favorecer los espacios de interacción, diálogo y aprendizaje enmarcados en el respeto, la dignidad humana y la tolerancia, donde se deben 2 involucrar a todos los actores del proceso formativo, como lo es la escuela, la familia y la sociedad. La relevancia de esta investigación radica en el análisis de problemáticas que se observan a menudo en las diferentes instituciones educativas y que se convierten en situaciones que requieren observación e intervención, para generar espacios de reflexión y planes de mejoramiento tanto en lo comportamental como en lo pedagógico, siempre en busca de una adecuada convivencia y un buen rendimiento escolar de los educandos que se inscriben en el sistema educativo de un país, donde se debe propender por la formación integral, donde la escuela no debe ser un espacio sancionatorio o punitivo sino correctivo y formativo desde una sana convivencia escolar, social y familiar. 3 Capítulo 1. Planteamiento del problema de investigación Los seres humanos por naturaleza necesitan directa e indirectamente de socializar con otros seres semejantes, con los cuales se establecen relaciones de afecto y empatía, favoreciendo la convivencia social, en esta convivencia también pueden encontrar dificultades en el comportamiento, con respecto a la integración, el respeto y la tolerancia entre iguales. En este capítulo se presentan la convivencia como objeto de estudio en una investigación escolar dentro de un espacio mediado por las conductas que afectan el pleno desarrollo de las buenas relaciones sociales, dicha investigación está planteada desde la formulación del problema, los objetivos de la investigación, los antecedentes, los delimitantes, limitantes y justificación del trabajo, que se pretende llevar a cabo en el Centro Educativo Rural José Ignacio Botero Palacio, del municipio de El Santuario. 1.1 Antecedentes. Es indispensable que la convivencia sea vivenciada en todos los espacios de la escuela, que vaya más allá de la reflexión, se trata de vivirla desde todos los ámbitos educativos, es decir, desde la propia metodología, organización, contenidos, y así progresivamente disminuir la violencia, para mejorar los ambientes de aprendizaje (Gutiérrez y Pérez, 2015, p.66). La convivencia es fundamental en todos los procesos humanos, es importante establecer y mantener buenas relaciones sociales que son las mediadoras de la educación y el aprendizaje en los espacios establecidos para el trabajo pedagógico. Se ha evidenciado que, en los procesos de aprendizaje observables en las instituciones educativas, los problemas de bajo rendimiento académico están asociados a 4 problemas de comportamiento, que se convierten en un obstáculo para el adecuado desenvolvimiento escolar de los estudiantes, aunque ningún espacio educativo está libre de estas problemáticas, se agudizan más en los jóvenes que están cursado el bachillerato. Muchas veces estas conductas pueden relacionarse con situaciones familiares que desencadenan en grosería, irreverencia, desacuerdos, desacatamiento de las normas, problemas de intolerancia, violencia escolar, llegando hasta la drogadicción, por tal motivo es fundamental establecer acciones que contribuyan a mejorar las situaciones de convivencia escolar que se deben ser comprendidas y atendidas en las instituciones educativas. Los procesos de convivencia no solo son importantes en la vida escolar del ser humano, pues la convivencia está inmersa en el medio social, familiar y laboral del sujeto como individuo que actúa y se relaciona con el contexto inmediato en el que se desenvuelve. Por lo tanto, es fundamental conocer todos los actores que en dicho contexto confluyen y que son determinantes en la elaboración del clima o ambiente de cada situación de acuerdo a sus emociones, actitudes y valores. Pues estas características positivas tienden a favorecer la convivencia, pero si las acciones emprendidas son de carácter negativo, pueden llevar al fracaso, generando conflictos, desacuerdos o problemas, desarticulando las relaciones sociales del ser humano. Para poder conocer a profundidad la temática de la convivencia escolar y su incidencia en el proceso educativo es necesario profundizar en conceptos e investigaciones realizadas previamente por algunos autores en los diferentes contextos, es por ello que la presente investigación se basa en referentes que han abordado la temática, los cuales se 5 enuncian en los siguientes párrafos, mediante la descripción de las investigaciones a nivel internacional, nacional y local, que dan luz a la presente investigación. En 2015 Gutiérrez y Pérez, realizan una publicación acerca de una investigación Estrategias para generar la convivencia escolar, esta investigación es realizada en México, presenta la construcción de una estrategia educativa que busca fomentar en los establecimientos educativos la cultura para la paz y la sana convivencia, con la finalidad de fomentar en los estudiantes valores, normas y criterios que logren cambiar el entorno familiar y social del país. La intencionalidad de esta estrategia es lograr que las personas interioricen los saberes necesarios para aplicar una adecuada educación para la paz, mediante el desarrollo de una interdisciplinariedad que modifique el currículo educativo y que abarque de forma transversal todos los contenidos, programas y u organizaciones escolares. La investigación plantea una serie de estrategias para que el proceso educativo tenga inmerso la educación para la paz y la convivencia escolar. La investigación busca despertar en el maestro una serie de reflexiones que le permitan lograr dentro de su práctica educativa una adecuada motivación para los estudiantes y una pertinente formación integral, para Gutiérrez y Pérez (2015) es necesario que el docente conozca y transmita desde su saber y a través de su ejemplo las normas de convivencia, debido a que no solo serán indispensables para los procesos académicos sino para la interacción en sociedad (p. 65). El método de este trabajo es descriptivo empleando el análisis de contenidos y el estudio de la sociedad actual para generar reflexiones acerca de la necesidad de incorporar en el proceso educativo la cultura para la paz y la convivencia mediante la organización del currículo y de actividades cotidianas que permitan la apropiación de estos conceptos en 6 todos los ámbitos de la vida. Esta investigación se basa en la ejecución de acciones y estrategias que permiten fortalecer la educación para la paz y la convivencia, además orienta el quehacer educativo y resalta la importancia de las instituciones y organizaciones sociales para alcanzar los objetivos planteados. La investigación Convivencia escolar: adaptación y validación de un instrumento mexicano en Chile, realizada por Valdés, López , Chaparro y López realizada en 2018, presenta una investigación desarrollada en Chile con estudiantes de secundaria para la cual fue necesario adaptar un instrumento de México, su principal finalidad fue identificar cómo se da la convivencia escolar desde 3 dimensiones planteadas por UNESCO (2008): convivencia inclusiva, convivencia democrática y convivencia pacífica. Para la aplicación del instrumento fue necesario realizar una adecuación en el vocabulario empleado ya que el contexto y el léxico entre los dos países presentan unas diferencias. Los resultados son analizados mediante fórmulas matemáticas y desde cada dimensión. Esta investigación se inicia al entrar en vigencia la ley de inclusión, en la cual se establece que dentro de los espacios educativos se debe garantizar el respeto por la diversidad y la no discriminación. El estudio se realizó con estudiantes de tres diferentes regiones del país, se empleó un cuestionario de convivencia escolar en las dimensiones de inclusión democracia y paz. El instrumento cuenta con dos características principales: medir las prácticas de convivencia escolar e identificar las prácticas de inclusión, paz y democracia. La metodología empleada es descriptiva y desde un enfoque cuantitativo, permite evidenciar mediante porcentajes y gráficas los procesos realizados y los logros que estos arrojan a través de la estrategia aplicada. 7 En España desde el ministerio de educación nacional, se plantea un documento llamado Educación emocional y convivencia escolar escrito por Acosta (2008): En el cual se establece la emoción como detonante de la convivencia escolar. Realiza una alerta sobre el trabajo de las instituciones educativas, que se quedan estáticas frente las problemáticas familiares y sociales, que se ven reflejadas en la convivencia escolar. Además de plantear cómo las familias carecen de destrezas y competencias para brindar una adecuada formación de la conducta de sus hijos en una sociedad compleja. La escuela debe establecer una formación basada en los pilares de la convivencia y la educación emocional: gestión democrática de normas, la educación en valores, gestión pacífica de conflictos y la educación emocional. (pp. 21,25). El texto del ministerio de educación nacional de España establece que la educación emocional es fundamental en el proceso de convivencia escolar de los estudiantes. En el año 2009, Domínguez y Pino, presentan un artículo llamado Las conductas problemáticas en el aula: propuesta de actuación, el artículo se genera mediante una investigación en colegios de España, donde se establecen causas de los problemas de convivencia escolar, ahondando quizá en causales que son a nivel grupal, social o familiar, argumentado por Xunta de Galicia (2005) citado por Domínguez A. y Pino, M (2008): Los problemas de conducta, es decir, los comportamientos que afectan negativamente a uno mismo y al entorno en que vive (familia, escuela, grupo de amigos…), llevan al individuo a romper las normas de convivencia y deteriorar el desarrollo personal y social. Son considerados trastornos estables y, por lo tanto, más resistentes a la intervención. (p.447). 8 Los autores en su texto analizan distintas características comportamentales que son objeto de estudio como alterantes de los problemas sociales de la convivencia escolar, citando a Xunta de Galicia (2005) Desde una relación interdisciplinar: se analiza lo sanitario y lo social, se evidencian problemas conductuales que afectan la atención o relacionados con la hiperactividad, las conductas que van en contra del orden, la conducta disocial, el maltrato entre iguales y todas aquellas situaciones que pueden ser provocadas desde el entorno familiar.(p.448). Evidenciando que la escuela es un espacio donde convergen infinidad de personalidades y conductas que regulan y/o alteran los procesos sociales escolares, por lo cual requieren atención y estrategias de mediación e intervención en dichas problemáticas. Para sustentar dicha necesidad, Domínguez y Pino (2008) citan a varios autores que aportan a su teoría: Fernández (1999) plantea introducir en los programas escolares, aspectos importantes para prevenir la violencia escolar. Mientras que Treder y Kutash (1999) postulan que el trabajo social en las instituciones educativas, mejora en los estudiantes las situaciones emocionales, de conducta y de rendimiento, reduciendo así sus problemáticas. Díaz Aguado (2002) aporta acerca de la importancia de cultivar la sana convivencia en las aulas, para fomentar los valores y favorecer la tolerancia y la aceptación de todos como iguales. (p. 450) Todos ellos enfocados en la solución de los problemas de convivencia escolar, que desde la escuela se deben enfocar en la educación emocional como factor determinante para mejorar la interacción de los estudiantes. El trabajo se realizó desde la participación - acción del docente como investigador de su práctica, invitando a todos los estudiantes a ser activos en el proceso de aprendizaje 9 para Domínguez y Pino (2008) “participar, comunicar e interactuar de forma efectiva en el grupo de clase” (p. 452) este trabajo establece también actividades que evitan la exclusión fomentando una estrategia acogedora y dinámica dentro del espacio escolar, situando el aprendizaje desde la participación, el respeto y la aceptación, según Domínguez y Pino (2008) “promoverá la confianza y el interés en el alumnado” (p. 453). Rescatar el respeto y darle sentido e interés a la escuela y a sus espacios posibilita entonces mejorar aspectos y situaciones que afectan la convivencia escolar. Los autores López, Carvajal, Soto y Urrea, realizan una investigación Factores asociados a la convivencia escolar en adolescentes, en 2011, a través de un estudio de carácter descriptivo y de tipo cuantitativo con profesores y estudiantes del bachillerato de instituciones educativas del departamento de Cundinamarca, Colombia. Las instituciones objeto de estudio fueron seleccionadas aleatoriamente por medio de los datos del MEN. La finalidad de esta investigación fue analizar cómo son las relaciones entre maestros y estudiantes, teniendo en cuenta unas dimensiones a valorar: clima escolar, agresión entre estudiantes y profesores, conflictos estudiantes y profesores, causa de conflictos, problemas de convivencia entre compañeros, funcionalidad familiar autoestima y bienestar. El modelo empleado fue el Precede- Proceed de educación utilizado normalmente en salud, este modelo consta de dos fases para su ejecución la primera consiste en realizar un estudio psicosocial y la segunda en el diseño y la implementación, seguimiento y evaluación de estrategias diseñadas para los grupos objeto de estudio. La interpretación de la información se ejecuta a través de una descripción de los datos obtenidos, a través de una descripción sociodemográfica y de las dimensiones teniendo en cuenta los aspectos más relevantes en el grupo poblacional encuestado, edades, 10 sexo, estrato socioeconómico, nivel educativo, entre otros. El análisis de los resultados se desarrolla a través de tablas de datos, y figuras que presentan una recopilación de información desde las dimensiones de: clima escolar, agresión entre estudiantes y profesores, conflictos estudiantes y profesores, causa de conflictos, problemas de convivencia entre compañeros, funcionalidad familiar autoestima y bienestar Los resultados que se obtienen del estudio permiten visualizar el concepto que tiene cada grupo social respecto a las dimensiones investigadas. La investigación plantea una discusión desde el análisis de los resultados obtenidos generando reflexiones de las dimensiones abordadas, donde se hace evidente que son muchos los factores a tener en cuenta cuando se habla de convivencia escolar. En el año 2016 Villalba se realiza una investigación en la Institución educativa Juan de Jesús Narváez Giraldo en Planeta Rica Colombia, denominada Convivencia en positivo, la autora pretende cambiar la visión negativa que se tiene de convivencia y la importancia de incluir la educación para la paz desde el currículo escolar, teniendo como base el desarrollo de acciones y estrategias que fomenten en los estudiantes las habilidades y competencias emocionales. La investigación invita a ver la no violencia y la resolución de conflictos como la oportunidad de debatir, escuchar y dialogar. La convivencia en positivo presentada por la autora permite una reflexión acerca de la convivencia escolar, para ello se basa en teoría-conceptual respecto al tema planteado, y en un análisis desde la violencia escolar en las instituciones educativas. La investigación pretende cambiar la visión se tiene sobre la convivencia ya que este concepto en muchas ocasiones es visto como algo negativo. Por lo anterior la idea fundamental que se plantea en el desarrollo de la 11 investigación es relacionar convivencia con manejo de conflictos y comportamientos no violentos. En el año 2016 Díaz y Sime, de la universidad católica del norte de Medellín publican Convivencia escolar: una revisión de estudios de la educación básica en Latinoamérica. El texto es la compilación de diversos estudios sobre la convivencia que se han realizado en diferentes contextos de Latinoamérica, donde se considera como un factor mediador entre la socialización y el aprendizaje. Pérez (2001); Maturana (2002) Mockus (2002) citados por Díaz y Sime (2016) afirman que la convivencia es construcción personal y social que busca crear un mundo común, para la cual es necesario vivenciar, los valores de la equidad, la justicia, la aceptación, el respeto, la confianza y el pluralismo (p.127). La escuela ha de ser ese escenario que eduque en la no violencia, la no agresión y las conductas que forman como un ser social y sociable, capaz de vivir con respeto y dignidad, la cual debe ser creada, aceptada e implementada por los alumnos y docentes en el espacio escolar llamado aula de clase, se plantean tres líneas importantes para justificar y legitimar el estudio de la convivencia escolar, planteadas en el texto por Díaz y Sime (2016): En primer lugar, la irrupción de diversas formas de violencia en la escuela ha impulsado la necesidad de diagnósticos y políticas que ayuden a reconocerla y prevenirla. En segundo lugar, la convivencia escolar ha sido valorada como un factor que incide en los aprendizajes y, en tercer lugar, las demandas de la sociedad por disminuir la violencia y la inseguridad en las calles y los hogares como parte de la lucha para mejorar la calidad de vida de las personas. (pp.127-128). 12 Estos pilares dan fundamento a la enseñanza de la convivencia escolar en los ambientes educativos del educando, que se visualizarán también en la familia y en la sociedad. El trabajo se realizó mediante una investigación documental con enfoque descriptivo, con el fin de responder interrogantes sobre las prácticas escolares establecidas con el fin de generar estrategias que permitan mejorar los procesos de convivencia, entendida como un factor importante en la vida social y escolar del individuo. El artículo Conflicto y violencia escolar en Colombia Lectura breve de algunos materiales escritos, desarrollado por Murcia en el 2004, presenta una revisión a la literatura más relevante de Colombia frente al tema de la convivencia y violencia escolar, este artículo surge como un aporte a las investigaciones que se realizan dentro de un convenio con una universidad de Cali, su finalidad es describir y conceptualizar unas de las temáticas con relación a los procesos de convivencia y violencia en las escuelas, según Murcia (2004) la violencia y el conflicto han generado una amplia gama de producción intelectual por diversos estudiosos e investigadores, analizando la problemática desde diferentes referentes teóricos y fundaciones que han logrado la producción de varios textos interesantes pues plantean las diversas situaciones del entorno como factores influyentes en los procesos de convivencia y violencia escolar, de forma general se puede decir que los estudios presentados en este artículo esbozan la problemática social del país desde los diferentes contextos y puntos de vista donde el narcotráfico y la violencia son punto de investigación, discusión, análisis y reflexión. (Murcia, 2004, p. 30-31). El autor presenta el artículo a través de una elaboración de un texto descriptivo ya que menciona y expone los aportes de diferentes autores y de investigaciones realizadas que contribuyen al desarrollo de la temática de la convivencia y la violencia escolar en Colombia. 13 El texto, Uso de estrategias pedagógicas para fortalecimiento de la convivencia escolar de jóvenes vulnerables, documento de Guerrero y Cepeda (2016), muestra cómo desde diferentes escenarios la violencia se ha implementado a través de todo acto de convivencia social humana, donde el conflicto ha generado un sinnúmero de afectaciones y traumas sociales y personales como el desplazamiento forzado, la agresión física y psicológica han marcado la vida y la historia de los habitantes de un país. Citando a Guerrero y Cepeda (2016): Vivimos en un mundo donde la violencia y las amenazas, el uso de la fuerza contra uno mismo o contra los demás, tiene mucha probabilidad de ocasionar lesiones, muerte, daños psicológicos o trastornos del desarrollo. (p.59). Teniendo en cuenta también a (la organización mundial de la salud 2000, citado por Guerrero y cepeda (2016), la violencia estará siempre ligada a los procesos sociales y de convivencia, en la cual se presenta con diferentes facetas ajustadas a la vida social y a las realidades históricas, de una sociedad. (p.59). Es importante rescatar que desde la escuela también se han vivenciado problemáticas de convivencia que afectan la vida de los alumnos, lo que se denomina violencia escolar que para Guerrero y Cepeda (2016) es “abordar ampliamente y envolver no sólo la violencia interpersonal sino también todas aquellas manifestaciones que indican indisciplina, desorden o infracciones a la norma y la violencia en las aulas” (p.60), problemáticas de comportamiento y convivencia que están inmersas en todos los procesos educativos, como lo definen Martínez (2014), y Valdivieso (2009), refiriéndose al bullying, al acoso, maltrato físico o verbal entre estudiantes lo que genera problemáticas sociales de convivencia, aceptación y desenvolvimiento escolar. (p.60). 14 La escuela está llamada a generar espacios de integración y formación de seres sociales que se preparen para practicar valores y acciones que favorezcan los procesos sociales y escolares de los estudiantes. 1.2 Descripción y formulación del problema de investigación. La convivencia escolar es un aspecto importante en la educación de los individuos, es de tal relevancia que de ella dependen los adecuados procesos dentro y fuera del aula; cuando se generan problemas de indisciplina, atentado contra la normas, los principios y la integridad de los individuos en los escenarios educativos, implica entonces generar estrategias y procesos que regulen dichas conductas; en el Centro Educativa Rural José Ignacio Botero Palacio, del municipio de El Santuario , se evidencian constantes procesos disciplinarios desde el comité de convivencia escolar, siendo este un ente regulador que media, orienta y toma las decisiones frente a las problemáticas de convivencia que se generan en la institución. Las situaciones son reiterativas de jóvenes con alto grado de desobediencia, grosería y altanería, generando peleas, insultos, tratos con palabras soeces contra sus propios compañeros, que afectan el clima escolar y por ende implican algunas situaciones sancionatorias, como consecuencias de sus actuaciones indebidas y que van en contra de la sana convivencia y la paz institucional. Se ha logrado detectar que la mayoría de estos estudiantes “problema” son también personas con bajos desempeños en su labor escolar, se muestran desmotivados, con pereza frente al estudio, y demuestran falta de afecto, cariño, comprensión e interés por parte de sus familias, pues para ellos también son jóvenes difíciles, por sus conductas que a veces suelen no encajar en ningún lugar, lo que genera problemas familiares, escolares y sociales en estos adolescentes. Para el presente trabajo se plantean los siguientes interrogantes: 15 ¿Cómo influyen los problemas de convivencia escolar en los procesos de aprendizaje de los estudiantes de bachillerato, y qué modelo de acompañamiento permite generar cambios en los procesos educativos de la institución? ¿Cuáles son las causas que afectan la convivencia escolar en los estudiantes de bachillerato? ¿Cuáles son las problemáticas de convivencia escolar y su influencia en el desempeño de los estudiantes? ¿Qué estrategia de acompañamiento puede mejorar la convivencia escolar en los estudiantes de bachillerato? Justificación. Convivir y relacionarse con los demás es un proceso importante en la vida familiar, escolar, laboral y social de todo ser humano, es importante entonces estudiar las conductas que opacan las buenas relaciones humanas, dentro de un espacio determinado. En esta investigación el espacio a estudiar es la escuela como medio social que brinda formación para la convivencia en la sociedad, dentro de la cual los valores, las normas y la conducta fundamentan el éxito de cada individuo en todos los aspectos que condicionan la relación con el otro, ésta suele verse afectada por las malas conductas que generan conflictos, desacuerdos, llamados de atención, y procesos pedagógicos encaminados a producir un mejoramiento en el comportamiento de los seres humanos, que presentan problemas de convivencia y que estos afectan también los desempeños académicos de los estudiantes. Desde la escuela se debe implementar estrategias concretas que generen confianza, asertividad, dinamismo, respeto y compromiso, frente a los procesos pedagógicos sociales y 16 académicos, que buscan fortalecer la personalidad del estudiante desde las buenas acciones, los buenos comportamientos y el respeto por las normas de comportamiento que en la escuela se trabajan, pero que son de vital importancia para establecer espacios y ambientes adecuados para el aprendizaje y la sana convivencia escolar. Abordar la convivencia permite conocer los sentimientos, emociones y algunos aspectos humanos que desencadenan los buenos o malos comportamientos, pues estos están relacionados directamente con vivencias que suelen modificar o alterar las conductas humanas, al igual que mediar o condicionar la forma de actuar y relacionarse con los demás. Se puede decir que la convivencia es un aspecto necesario para el buen desempeño académico y comportamental, pues en la escuela no solo se construye la ciencia, sino la personalidad y la formación en valores y actitudes positivas que benefician la convivencia y el progreso escolar de los niños y jóvenes inmersos en los procesos educativos. Es importante tener en cuenta que esta investigación parte de un contexto real por lo cual se puede convertir en un buen insumo para el planteamiento de otras investigaciones por su utilidad metodológica, además de ello la teoría planteada es significativa porque se basa en autores que han estudiado y escrito sobre problemáticas similares, que desde los propósitos de la maestría y la línea de investigación busca generar un adecuado acompañamiento a los estudiantes para generar una formación integral. 1.3 Objetivos. 1.4.1. Objetivo general Analizar la influencia de los problemas de convivencia escolar en los desempeños de los estudiantes de bachillerato, generando un modelo de acompañamiento que permita cambios en los ambientes escolares de la institución educativa. 17 1.4.2. Objetivos específicos ● Determinar las causas que afectan la convivencia escolar en los estudiantes de bachillerato, mediante análisis de casos reportados en el comité de convivencia escolar de la institución y la realización de encuestas o entrevistas. ● Identificar las problemáticas de convivencia escolar y su influencia en el desempeño de los estudiantes, relacionando los desempeños reportados en plataforma educativa, con los procesos que se llevan desde el comité de convivencia escolar. ● Definir una estrategia de acompañamiento para mejorar la convivencia y el desempeño escolar de los estudiantes de bachillerato mediante la utilización de talleres formativos que permitan el mejoramiento de habilidades comunicativas, manejo de emociones y de todos los factores involucrados en el proceso de convivencia escolar. 1.4 Hipótesis o supuestos. A mayor problemática de convivencia escolar, mayor número de estudiantes con problemas académicos. Los problemas familiares afectan la convivencia y desempeño académico de los estudiantes. Las relaciones sociales de los estudiantes están influenciadas por diversos factores que afectan el desempeño académico. 18 1.5 Delimitación y limitaciones. 1.6.1. Delimitación El proceso de investigación se realizará en el Centro Educativo Rural José Ignacio Botero Palacio, ubicado en el municipio de El Santuario Antioquia en la vereda Valle de María, establecimiento educativo de carácter oficial que cuenta con 12 sedes adjuntas y trabaja empleando la metodología de escuela nueva y postprimaria rural. El proceso investigativo propone la creación de un modelo de acompañamiento para los estudiantes de bachillerato con problemas de convivencia y por ende bajos desempeños académicos, a través de la realización de un estudio sobre los factores que son detonantes de las diferentes situaciones comportamentales. La investigación se ejecutará con los estudiantes de la sede principal, para ello es necesario el apoyo de los maestros de post-primaria y el comité de convivencia escolar de la institución compuesto por el director rural, el personero estudiantil, el representante de los estudiantes, el representante de los padres de familia y los docentes representantes de básica primaria y bachillerato. 1.6.2. Limitaciones. En el proceso investigativo es posible que se puedan encontrar algunas limitaciones tales como el rechazo de los estudiantes para participar en el proyecto, poco acompañamiento de acudientes o familia en la realización de las acciones y de la investigación, falta de colaboración de los maestros de post-primaria para la realización de las actividades pertinentes, sin embargo, para evitar este tipo de situaciones es necesario la realización de reuniones aclaratorias, donde se haga específico el paso a paso del trabajo y las ventajas que puede generar este en la institución, la familia y la vida personal de los 19 participantes. Otra situación que puede limitar el proceso investigativo es la contingencia que se vive a nivel nacional por la pandemia del COVID 19 debido a que al regresar a las aulas no se saben las condiciones de interacción social y el cambio que esto ha de crear en los establecimientos educativos, para superar este percance es necesario inmediatamente regresando a las aulas realizar un proceso de observación del entorno y del comportamiento de los estudiantes ante este cambio social. 1.6 Glosario de términos Ambiente de la clase. Para García (2014): Concierne a tipos de ambientes formados por personas: adultos, jóvenes, niños, grupos o sector social; en relación con ambientes educativos, religiosos, políticos, culturales, populares, aristocráticos. 5) Se configura en la actitud de un grupo social o de un conjunto de personas respecto de alguien o algo con base en prácticas culturales que concurren en un determinado tiempo y lugar, e influyen en el modo de ser, de pensar, de actuar del niño, dando forma al ambiente social en que se desarrolla. (p. 64). Conducta. Para Fernández y Justicia (2006): Un tratamiento más extenso a la hora de afrontar la conflictividad escolar requiere de un análisis e identificación de las distintas conductas-problemas 20 que perturban la convivencia. Son muchos los intentos de categorizar este cúmulo de conductas que ocurren en los centros escolares. Con mayor o menor grado de especificidad a la hora de hacerlo, la mayoría de las clasificaciones giran en torno a una serie de grupos muy similares. Así, por ejemplo, Ortega (2002) distingue 5 categorías de conductas desadaptadas en el contexto escolar: vandalismo o violencia contra los objetos, los bienes, etc. Disruptividad o violencia contra las finalidades educativas; indisciplina o violencia contra las convenciones con las que se gobierna la actividad escolar; maltrato personal y violencia interpersonal con resultados penales. Por su parte Calvo (2003) habla de conductas de rechazo al aprendizaje, conductas de trato inadecuado, conductas disruptivas y conductas agresivas. (p. 269). Rendimiento escolar. Lamas (2015) afirma: “El propósito del rendimiento escolar o académico es alcanzar una meta educativa, un aprendizaje. En tal sentido, son varios los componentes del complejo unitario llamado rendimiento. Son procesos de aprendizaje que promueve la escuela e implican la transformación de un estado determinado en un estado nuevo; se alcanza con la integridad en una unidad diferente con elementos cognitivos y de estructura”. (p. 316) Para Martí (2003) citado por Lamas (2015): 21 “El rendimiento varía de acuerdo con las circunstancias, condiciones orgánicas y ambientales que determinan las aptitudes y experiencias. En el rendimiento académico intervienen factores como el nivel intelectual, la personalidad, la motivación, las aptitudes, los intereses, los hábitos de estudio, la autoestima o la relación profesor-alumno; cuando se produce un desfase entre el rendimiento académico y el rendimiento que se espera del alumno, se habla de rendimiento discrepante; un rendimiento académico insatisfactorio es aquel que se sitúa por debajo del rendimiento esperado. En ocasiones puede estar relacionado con los métodos didácticos”. (p. 316). Interacción social. Para García (2004): Los seres humanos establecen relaciones con los demás por medio de interacciones que pueden calificarse como procesos sociales. Así, la comunicación es fundamental en toda relación social, es el mecanismo que regula y, al fin y al cabo, hace posible la interacción entre las personas. Y con ella, la existencia de las redes de relaciones sociales que conforman lo que denominamos sociedad. Así entonces, los seres humanos establecen relaciones con los demás por medio de interacciones que pueden calificarse como procesos sociales. Y como ya quedó claro, toda interacción se fundamenta en una relación de comunicación. (p. 154). Comportamiento social: según Ribes, Rangel y López (2008) 22 Se trata de un medio de contacto articulado en la forma de lenguaje y mediado por él, cuyos elementos constitutivos son las instituciones, como sistemas de relaciones de convivencia dados por las costumbres características de una cultura. Sus dimensiones funcionales son el poder, el intercambio y la sanción. (p.45). 23 Capítulo 2. Marco referencial En el presente capítulo se desarrollan aspectos relevantes que inciden en los procesos escolares de los educandos y cómo estos se convierten en determinantes en la adquisición de normas, patrones de comportamiento y destrezas, enfatizados en la convivencia escolar, como factor importante en las relaciones que establecen los seres humanos y la forma como pueden influir en los procesos de rendimiento académico en los escolares. Es inevitable hablar de convivencia y rendimiento escolar, sin pensar en la importancia del papel de la familia, la conducta, la inteligencia emocional, la interacción social y el comportamiento social, como herramientas que propicien un adecuado aprendizaje desde las relaciones con el otro mediante el buen trato, la solución de conflictos, la aceptación y la tolerancia, que se verán reflejados en buenos desempeños escolares de los individuos que se involucran en entornos y procesos cognitivos, de lo cual puede surgir un modelo de acompañamiento, entendido como una estrategia que busca mediar e intervenir en las problemáticas sociales y escolares que se pueden vivenciar en los espacios de enseñanza aprendizaje. En los siguientes párrafos que se describen factores que influyen en los procesos de convivencia y rendimiento escolar, apoyados en autores que sustentan o argumentan teorías y postulados relevantes para el desarrollo de un proceso investigativo, facilitando el análisis de situaciones contextualizadas con el fin de generar un modelo de acompañamiento, que permita orientar e intervenir adecuadamente las problemáticas presentes en los estudiantes con dificultades de convivencia y rendimiento escolar. 24 2.1 Convivencia escolar. La convivencia es un factor decisivo en las conductas que desarrolla todo ser humano, es importante trabajarla desde la escuela enfocada a mejorar todos los ámbitos sociales en los que se desenvuelve el individuo, es fundamental analizar la convivencia desde el hogar, la sociedad, la escuela y las relaciones personales que cada uno establece en los espacio en los cuales interactúan a diario, teniendo en cuenta las problemáticas que estas relaciones demandan o posibilitan, pues el hecho de convivir implica sortear, enfrentar y resolver situaciones molestas o incómodas, como también potenciar aquellas acciones que permiten una convivencia armoniosa, con valores y actos de calidad que fortalecen el desarrollo emocional de las personas. A través de la historia se le ha ido dando relevancia a la convivencia en el ámbito educativo y se ha definido de forma general cómo las relaciones escolares en las que intervienen niños y jóvenes, de una u otra manera marcan la vida de estos y contribuyen en la formación de actitudes, que no siempre son negativas como tampoco serán siempre positivas, esto dado al clima escolar, o el ambiente que se desarrolle dentro del aula o el espacio pedagógico en los cuales se realizan los procesos cognitivos de enseñanza aprendizaje. Para Ruiz (2007), la definición de convivencia abarca una gran cantidad de componentes que permiten la interacción de un individuo en un grupo social, se destaca de la sana convivencia el adecuado seguimiento de normas de conducta (p. 50), lo anterior dado que la sana convivencia es un factor indispensable en la vida escolar de los aprendices, pues un ambiente mediado por valores, acciones positivas y buenas prácticas 25 sociales, se convierte en un lugar agradable que brinda formación y aprendizaje de calidad, fortaleciendo la motivación y el interés por aprender en los estudiantes, además de incentivar la participación e interacción entre iguales, generando aprendizajes significativos, de acuerdo a Ruiz (2007), la palabra convivencia tiene un amplio significado “vivir juntos” pero la cultura y las sociedades le agregan y amplían esta significación, la convivencia es más que compartir un espacio determinado, no hace referencia simplemente a un coexistir, es comprender que existen normas o sistemas que permiten mejorar las relaciones y por ende garantizar que la calidad de vida mejore, para esto es indispensable aprender a pensar en los intereses propios y los de los demás dando valor y significado a los anhelos y deseos de las personas que conviven en el mismo entorno (p. 51). Es importante reconocer que la convivencia es un valor que el ser humano desarrolla a través de la experiencia y las vivencias, pues estas han de definir o demarcar los modos en que el ser humano se relaciona en el futuro, las acciones que lo caracterizan, su capacidad de tolerar y aceptar al otro, así como también la forma para adaptarse a estilos de vida diferentes marcados por normas, leyes y condiciones que se establecen dentro de los grupos de personas con los cuales se debe relacionar y convivir. La convivencia escolar es un factor necesario en las relaciones sociales y aún más en el lugar del proceso de enseñanza aprendizaje, donde convergen diferentes personalidades, formas de actuar y reaccionar en las situaciones que surgen cada día, son entonces, las normas una herramienta mediadora que regula los comportamientos inapropiados que surgen como factores asociados a la convivencia en diferentes situaciones; teniendo en cuenta a Arón, Milicia, Sánchez, & Subercaseaux (2017), la convivencia es vista como la participación en la construcción de las normas permitiendo la 26 asimilación y puesta en práctica de estas en la vida cotidiana de la escuela, donde la comunidad educativa debe establecer una adecuada relación de respeto por el otro y su individualidad, aceptación, comprensión, tolerancia y solución de conflictos mediante el diálogo (p. 34). La escuela se ha entendido como el segundo espacio de socialización y de formación de la persona, donde se comienza a desarrollar acciones que permiten al individuo fortalecer su personalidad desde la práctica de valores, la relación de empatía o antipatía con los demás y no solo con sus compañeros sino también con los docentes y demás personas que interactúan en los entornos pedagógicos, permitiendo una socialización del ser humano como ser pensante, que puede ser capaz de regular sus acciones e intervenciones en lo que se puede o no hacer, la norma es un factor clave dentro del proceso de enseñanza aprendizaje, pues no solo se promueve el academicismo, sino la pedagogía de entender al otro mientras se desarrolla en los individuos la capacidad de entenderse y comprenderse así mismo desde la reflexión, acción y participación en la convivencia a partir de la estructuración psicológica, y social de las normas, la conducta y los comportamientos, puesto que estos son base esencial en el desarrollo personal del individuo. Por lo anterior, se puede resaltar que formación en la ciencia sin humanidad no tiene ningún sentido, es necesario formar seres humanos sociales que tengan la capacidad de convivir con el otro entendiendo sus diferencias y aceptando sus particularidades, pues no se puede pensar que todos actuamos y pensamos de la misma manera y aún menos nos relacionamos de igual forma con el otro. En las relaciones humanas tiene mucha influencia la personalidad de cada individuo. Es fundamental comprender la singularidad de los individuos con el fin de 27 evitar disgustos, problemas y malentendidos pues no todos aceptan las apreciaciones de los demás y la forma de actuar puede provocar un disgusto y por ende ocasionar problemas de convivencia y desencadenar violencia. La escuela debe generar y garantizar espacios de paz, promoviendo una sana convivencia, involucrando en estos procesos a docentes, estudiantes y padres de familia, generando la formación integral en los individuos, según Arón, Milicia, Sánchez, & Subercaseaux (2017), la convivencia es entendida como la capacidad de transformación de los sentidos y de las prácticas escolares, que permite la construcción social (p.14). Dentro de los espacios de convivencia es primordial, el espacio familiar como entorno de socialización y adquisición de normas, valores, aceptación de las decisiones como miembro activo de un familia, en la cual se consolidan bases importantes en el desarrollo social, moral y personal, pues quienes se han formado con valores, normas definidas, respeto por la autoridad, respeto por el otro y que se adaptan a las condiciones del entorno, garantizan también una aceptación de la autoridad en los demás espacios sociales y escolares, facilitando así los procesos, mientras que los individuos que provienen de familias con falencias en la autoridad, las normas e influenciados por relaciones negativas, generalmente se caracterizan por ser conflictivos en la sociedad y la escuela, ocasionando situaciones de mala convivencia escolar que muchas veces requieren de procesos pedagógicos para intervenir estas situaciones, en busca de un mejoramiento de las acciones negativas del estudiante, posibilitando la reflexión frente a sus actos que atentan contra la buena marcha institucional, por lo anterior es de suma importancia que dentro de cada institución haya una claridad frente a las normas que se deben poner en práctica en los espacios físicos, académicos y pedagógicos en los cuales intervienen diferentes personajes. 28 Dentro del aula de clase en primordial que cada uno de los integrantes de este espacio se comprometa a cumplir y respetar las normas que el docente en consenso con el grupo en general haya definido o establecido para fortalecer la sana convivencia y el respeto por el otro, pues se hace necesario propiciar entornos de convivencia factibles para mejorar las actuaciones que hoy la sociedad rechaza pero que poco hace para ayudar a resolverlas. Hoy se evidencian aulas de clase mediadas por los conflictos, los antivalores y situaciones que van en contra de la sana convivencia, donde se establecen correctivos, acciones que buscan castigar al otro, pero que poco se detienen a pensar y estudiar el porqué de esas situaciones o malas conductas que convierten a ese o esos seres humanos en personas poco gratas para ser tratadas o confluir con ellos dentro de una sociedad, pues bien muchas veces las conductas de estas personas no son porque sí, sino como manifestación de antecedentes familiares o problemáticas que han vivenciado de las cuales aprenden estos comportamientos, dejando ver situaciones de rechazo, violencia e intolerancia que han sufrido o vivido lo cual se convierte en reflejo de las carencias, dificultades y problemáticas que cada individuo ha sufrido dentro del entorno en el cual se desenvuelve, bien sea familiar social y escolar, pues los comportamientos generalmente son replicados en otros espacios de interacción social, Blaya, Debarbieux, Rey, & Ortega (2006), afirman que las relaciones interpersonales que se establecen en los diferentes ambientes influyente en los comportamientos de los miembros de la comunidad educativa (p.295). A continuación, dan a conocer los elementos que tienen incidencia en la convivencia escolar y que pueden afectar el rendimiento académico de los estudiantes. 2.1.1. Entorno familiar. 29 La familia siempre ha sido conocida como la célula de la sociedad, porque en ella se inician los primeros procesos de socialización, se aprende, se corrige, se convive y nacen las muestras de afecto y cariño por sí mismo y por los demás, en este entorno se forman los seres humanos, es por ello que dentro de los espacios escolares se tiene en cuenta a la familia como promotora de aprendizajes y formadora de carácter, personalidad y valores. A través de la indagación dentro del espacio pedagógico institucional, hoy se evidencia que este entorno familiar ha perdido su rumbo formativo, pues las familias de hoy no se crean bajo los mismos principios de unión, respeto y amor con que lo hacían antes, y que se enfocan en formar personas útiles para la sociedad con capacidad de aceptación y tolerancia. En la actualidad muchas familias son desunidas, despreocupadas y disfuncionales tanto en su consolidación como en la formación que están brindando a sus hijos, dejando siempre esta tarea de educar y formar sólo a la escuela, estas deficiencias que presentan los hogares cada día están causando más problemáticas de comportamiento y convivencia en las aulas de clase, como consecuencia de una familia que no tiene definidas sus metas a futuro con los miembros que la conforma, convirtiéndose este espacio entonces es un lugar para habitar pero no para convivir, pues se convive cuando se habita un espacio pero que esté a su vez está lleno de cualidades, valores y características que acogen y enamoran a quienes lo habitan. Retomando a Lacasa (2010), los contextos no pueden entenderse como espacios físicos o como algo ya predeterminado, el contexto debe entenderse como la construcción de situaciones a partir de la interacción y de acciones que se dan en espacios determinados, en este caso la familia y la escuela. Es importante resaltar que en estos espacios de construcción tienen gran influencia las relaciones sociales, las tradiciones y la propia cultura; el contexto se construye mediante la actividad de los 30 participantes, es por ello que la escuela y la familia son factores de gran influencia y determinantes en los procesos educativos (p. 4). Como se mencionaba ya en el texto que los niños y jóvenes hoy están cargados de situaciones negativas que les dificulta las relaciones con los demás, y que a su vez afectan sus procesos de rendimiento académico, en muchos casos que se han analizado esto se da desde las relaciones que se viven en el entorno familiar donde se carece de apoyo y significado al proceso que la escuela promueve e inculca en los estudiantes como lo son las normas, el buen trato, el respeto y la empatía que son factores que permean la formación de seres sociales, es de allí la importancia de la familia y su vinculación en la vida escolar como agentes que forman para enfrentar la vida y las oportunidades que esta nos presenta. Para que la escuela brinde un adecuado proceso formativo, social y cultura es necesario que la familia aporte significativamente patrones de formación que se pondrán en uso en los medios exteriores e interiores en los cuales el niño o el joven tengan que convivir, pues es en la sociedad es donde se pone en práctica y se evalúa la calidad del ser humano que se tiene y que se desea construir para el futuro, lo ideal es repensar desde la casa y la familia en esos patrones formativos que no están aportando a esa formación social, que se requiere dentro de una buena convivencia o que son esenciales en la construcción de espacios de diálogo, tolerancia, empatía, desarrollo personal y emocional de los sujetos, pues formar implica establecer, ejecutar y cumplir normas y reglas que cada grupo social establece para garantizar un adecuado funcionamiento, como bien lo define Bronfenbrenner (1993): 31 El mundo exterior tiene un impacto considerable desde el momento en que el niño comienza a relacionarse con personas, grupos e instituciones, cada una de las cuales le impone sus perspectivas, recompensas y castigos, contribuyendo así a la formación de sus valores, habilidades y hábitos de conducta (Lacasa, 2010, p. 5). Dejando claro que entre la familia y la escuela se debe brindar una formación recíproca hacia la integralidad del individuo, cuando una de las dos fallas, el proceso del niño o el joven tiende a fallar o presentar múltiples dificultades desde lo comportamental, lo emocional y lo cognitivo. 2.1.2. Interacción social. La interacción social entendida como la capacidad de un individuo para relacionarse con los demás en los diferentes contextos y situaciones de la vida cotidiana, es un factor primordial en la convivencia y en los procesos de relación social que depende en gran medida de los sanos espacios de convivencia, es por los anterior que la interacción social es fundamental en la socialización de los individuos en los diferentes entornos ya sea familia o escuela. Para Goffman citado Mercado y Zaragoza, (2011), la vida es como una representación teatral, lo representado en el escenario es real mientras dura, y para esta representación los autores usan máscaras entendidas, como tipificaciones estereotipadas de los diferentes roles sociales, lo que supone acciones o normas preexistentes; reconoce estructuras de grupos sociales pero que tienen cambios en el proceso de interacción (pp. 161-162). 32 La interacción social propicia en las personas la formación en valores humanos que permiten mejorar las relaciones entre familia y amigos, es a través de esta que se establecen vínculos afectivos que se dan mediante el intercambio de ideas, sentimientos y expresiones propias de cada individuo, la importancia de este factor en el ámbito escolar es muy significativa ya que genera ambientes de aprendizaje y de convivencia adecuados, donde el estudiante puede participar activo del proceso educativo y del compartir los espacios escolares con los compañeros, docentes y comunidad en general. Este factor propende por actitudes positivas que mejoran el proceso de intercambio de saberes en el aula de clase; la interacción social se convierte entonces en un insumo necesario para abordar las relaciones en el aula y el desempeño escolar de los estudiantes, pues si una institución se cuenta con entornos sanos y pacíficos, donde el estudiante encuentre la tranquilidad para expresarse y la confianza para exponer sus puntos de vista de seguro sus aprendizajes serán significativos, pero si por el contrario la interacción social es inadecuada es muy probable que el estudiante encuentre un obstáculo en su proceso educativo. Interacción social implica respetar al otro en su forma de pensar y actuar con el fin de mejorar las relaciones afectivas y los vínculos de los seres humanos, para Delors (1997): Vivir juntos conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad y, a partir de ahí, crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos (p.16). 33 Permitiendo la formación social de los individuos y el logro de una construcción colectiva de ambientes pacíficos y armoniosos en la escuela y en la misma familia para contribuir al desarrollo social del individuo. 2.1.3. Conducta. La conducta es un aspecto personal que tiene influencia en el colectivo social, específicamente en los espacios escolares, donde este aspecto es relacionado con la forma de interactuar entre iguales y la manera como cada individuo se comporta dentro y fuera del aula de clase, estos comportamientos se consolidan como patrones de convivencia que marcan los grupos escolares, en algunos casos estigmatizando de un todo ciertas características propias de los sujetos escolares, quienes presentan habilidades para manipular o influenciar el comportamiento del otro, lo que define en un todo el carácter de aquel manipulador y que su influencia sobre los demás empezará a definir la conducta grupal a nivel general, que pueden estar marcadas por la agresividad como la lucha de emociones frente a una situación, lo que pueden ser incontrolables, según Ortega (1998) “cierto nivel de agresividad se activa cuando el ser humano se enfrenta a un conflicto, especialmente si éste se le plantea como una lucha de intereses”(p.27). Es muy común que los docentes categoricen a ciertos estudiantes por sus comportamientos irrespetuosos, desafiantes, irreverentes, como seres antisociales y poco gratos para la socialización y así mismo se define los grupos como agradables atentos y juiciosos o por el contrario en perezosos, indisciplinados y conflictivos, todo esto debido a las buenas o malas conductas que los estudiantes presentan dentro de los espacios pedagógicos formativos. 34 La buena conducta siempre definirá a un buen ser humano agradable, confiable y lleno de cualidades y habilidades adecuados dentro de todas las actividades escolares, mientras que la mala conducta definirá a las personas como seres antisociales, groseros, poco confiables, sin sentido de pertenencia, con carácter fuerte, muchas veces con vocabularios grotescos y palabras soeces, que pueden ofender al otro y atentar contra sus principios, sus valores y su integridad, lo que se convierte en conductas inadaptadas que pueden ser causadas por diferentes situaciones que han sido experimentadas por el niño. el joven o el adolescente. Para Rodríguez y Torrente (2003) “Las conductas inadaptadas del ser humano hoy se considera como repercusión del trabajo de la mujer y a las problemáticas que enfrentan los núcleos familiares como el divorcio, las familias monoparentales” (p. 8). Estas situaciones catapultan al individuo a una formación autónoma o rebelde donde no tiene normas claras y patrones de autoridad definidos, de ahí se resalta la familia como entorno de formación social de las personas, partiendo de dar ejemplos de comportamiento que ayuden a formar una buena conducta en cada uno de los hijos, para que al relacionarse con otro medio como la escuela, los grupos de trabajo, los equipos de fútbol, los compañeros y amigos, se pueda evidenciar una conducta y un comportamiento adecuado en el lugar, el espacio, la actividad y con las personas se está interactuando, pues el éxito de las relaciones humanas dependen de la calidad humana de sus integrantes, del respeto y la conducta, donde prima, la tolerancia, la responsabilidad, los valores y el cumplimiento de los deberes y normas como principios sólidos de convivencia y armonía entre los integrantes de una sociedad, dichos aspectos o cualidades se convierten en aspectos que enriquecen los espacios destinados para convivir y que se tornan como factores de relación con el otro, que 35 de acuerdo a Delors (1997) “Exigencias de entendimiento mutuo, de diálogo pacífico y, por qué no, de armonía, aquello de lo cual, precisamente, más carece nuestra sociedad” (p. 6). Lo que define entonces que la conducta es fundamental en los procesos de socialización y aún más cuando estos procesos demandan espacios específicos de trabajo colaborativo, en el cual las opiniones y las decisiones deben ser valoradas y tenidas en cuenta para la realización de las diferentes actividades, la forma de actuar del ser humano debe ser condescendiente con su ser, su pensar y su hacer, pues esa es la muestra de lo que cada uno es en potencia, esencia, presencia y acción. La conducta ha de generar buenas o malas relaciones escolares, esto de acuerdo a la capacidad de aceptación que cada individuo tiene para interactuar y reaccionar en el contexto en el cual debe desenvolverse, formarse y proyectarse desde su calidez humana, que le debe posibilitar un acomodamiento a la realidad individual y colectiva del grupo de personas con las cuales debe trabajar, comunicarse y aprender. 2.1.4. Inteligencia emocional. Es la capacidad que tienen los seres humanos para expresarse, comprender y actuar frente a las diferentes situaciones y escenarios, este factor es de gran importancia en el desarrollo personal de los individuos pues de él depende la forma como se logren establecer las relaciones sociales y la manera como se consigue asimilar y reaccionar ante cualquier acontecimiento de la vida cotidiana. En el proceso de convivencia la inteligencia emocional es indispensable para evaluar una situación antes de actuar y desarrollar habilidades que permitan la interacción asertiva entre los diferentes grupos sociales que posibilitando un actuar con discernimiento, según Goleman (2010), es de gran importancia desarrollar la 36 inteligencia emocional para el desarrollo de competencias como la interacción en espacios comunes y el liderazgo ante situaciones del contexto (párr. 47). En los escenarios educativos se ha vuelto muy común hablar de inteligencia emocional ya que resulta muy pertinente incentivar el desarrollo de esta, de allí se desprende la forma como se llevan a cabo las diferentes relaciones sociales, para la sana convivencia, resulta primordial enseñar a los individuos a analizar las situaciones antes de actuar es así como lo afirma Ruiz, Ortega y Félix (2017), la escuela debe ir dirigida a la adquisición de conocimientos y de habilidades para la vida social que permitan una adecuada interacción entre los miembros de una comunidad, esto se logra mediante el fomento de actitudes y valores que fortalezcan las competencias de cada individuo generando una inteligencia emocional a través de la percepción del mundo desde los ojos de los demás, la labor de la escuela y la misma sociedad, es formar seres humanos con empatía, con valores morales que les permitan pertenecer y ser partícipes de la construcción social (pp. 29-30), por lo anterior la escuela se debe apoyar en todas las acciones pertinentes para formar estudiantes con habilidades y actitudes acordes a las necesidades del mundo cambiante, que puedan enfrentar con entereza y destreza las situaciones que se van presentando en los procesos de interacción social y por ende de convivencia escolar, para Pacheco y Fernández (2013), la inteligencia emocional de los individuos es indispensable para la formación de lazos y vínculos afectivos que permita mejorar el bienestar individual y colectivo (p. 34). El adecuado desarrollo de la inteligencia emocional garantiza que los niños y los jóvenes interactúen de forma adecuada en los espacios educativos y sociales, además, garantiza que el adulto tenga un buen desempeño laboral, pues potencia la adquisición de 37 habilidades para la vida. Para John Dewey citado por Feinberg y Torres (2014), define la importancia de la herencia cultural a través de los procesos educativos, él concibió la educación como una acción de la sociedad en la que los jóvenes fueran aportantes desde sus intereses y habilidades. Una de las principales funciones de la educación para Dewey es la transmisión de la cultura de una generación a otra, empleando para ello el proceso comunicativo (p, 35). Los individuos que desarrollan menor inteligencia emocional tienen menos habilidad para resolver conflictos o situaciones difíciles. Muchas de las investigaciones sobre el Bullying muestran que las víctimas son personas con poca aceptación social, así como con dificultad para relacionarse y conseguir amigos. En cambio, el agresor se caracteriza por buscar popularidad en un grupo, estas personas son inteligentes, pero no desarrollan la empatía cognitiva (Ruiz, Ortega y Félix, 2017, pp. 32-33-34). La inteligencia emocional es la capacidad de razonamiento humano para resolver las dificultades encontradas en el trasegar de la vida y esta misma permite la toma de decisiones y las reacciones pertinentes al espacio, al contexto y al grupo o a la personas con la cual se establecen las dificultades, de acuerdo a Goleman y Boyatzis (2008), la inteligencia social es de gran importancia en situaciones de crisis ya que nos permite tener una empatía y comprender la situación del otro (p. 8), dicha capacidad de reacción es fundamental en la resolución de conflictos que debe ser mediada por el diálogo, el entendimiento y el respeto por la dignidad propia y del otro. 2.1.5. Comportamiento social. 38 Hablar de comportamiento social es remitirnos a las conductas propias de cada ser humano, las cuales posibilitan una interacción mediada por condiciones de empatía que favorecen la integración grupal, lo que delimita las relaciones sociales positivas y afectivas dentro del espacio escolar. Piaget citado Mugny y Pérez (1988), por pretender ir más allá de la posición tradicional que abarca el concepto individualismo y muestra la importancia de lo cognitivo a nivel social, se argumenta entonces que el niño no comienza su vida desde un individualismo absoluto ya que sus primeras interacciones las ejecuta en relación permanente y vital con su entorno (pp. 49-50). Dentro de las relaciones sociales es frecuente referirse al comportamiento de los individuos, según Baquero (1996), esto se da a través de esta interacción que el individuo adquiere paulatinamente criterios para la convivencia en la sociedad y adquiere de forma natural y se apropia de su cultura (p. 6-7), porque a través de la historia y de manera cultural siempre se han establecido parámetros de comportamiento dentro de los lugares o espacios donde se convive y se relaciona con lo demás, este comportamiento estará siempre influenciado por unas reglas básicas que se deben respetar, acatar y cumplir, esto entonces demarca el buen o mal comportamiento, de los individuos dentro de los grupos a los que pertenecen. Cuando se da la mirada al comportamiento social, no se puede ser ajeno a las problemáticas que se pueden presentar dentro de los grupos y aulas de clase, en los cuales siempre se verán los acosadores, violentos y manipuladores que se aprovechan de las condiciones de inseguridad, miedo e indefensión del más débil, convirtiéndose estos en personas vulnerables para ser agredidas o violentadas que de acuerdo a Olweus (2004) dentro de los grupos se encuentran víctimas y victimarios, definiendo que: 39 Víctimas provocadoras: se caracterizan por situaciones de ansiedad y agresividad, suelen tener problemas de concentración y su comportamiento generando un ambiente de conflicto en su entorno, algunos pueden caracterizarse como hiperactivos, su conducta provoca a muchos alumnos de la clase, lo que se traduce en reacciones negativas (p.52). Dando a conocer que la víctima puede causar provocación, en su victimario, y éste a su vez produce miedo y tensión en su víctima, estas características de agresividad dentro del comportamiento son muy comunes en los entornos educativos, siempre el más fuerte en su temperamento encuentra situaciones que lo motivan a victimizar a otros, esto con el fin de ridiculizar, maltratar o violentar, sirviéndose de su fuerza física o de su carácter causando Bullying, miedo, inseguridades y problemas de autoestima en su victimario. Este tipo de comportamiento en los agresores puede darse por dos situaciones en primer lugar por trastornos de conducta que pueden ser causados por patologías psicológicas como la hiperactividad y la ansiedad, y segundo lugar puede darse por ser víctima de violencia intrafamiliar que conlleva a replicar estas situaciones en los espacios escolares con sus compañeros; lo mismo puede ocurrir con la víctima en estado de indefensión y sumisión, producto de los maltratos dentro de su hogar, formando una conducta pasiva y sumisa que le impide defenderse de los otros y evitar las agresiones o los abusos a los que es sometido por sus iguales. La competencia social se manifiesta a través de la apropiación de comportamientos y habilidades que se pueden poner en práctica en la vida social y en el contexto en el que se desenvuelve una persona. Las competencias más destacadas para mantener las adecuadas relaciones sociales son la escucha, el exponer y compartir las ideas, además el confiar y 40 respetar a los otros. Los bajos niveles del desarrollo de las competencias sociales, los comportamientos agresivos y de conflicto tienden a generar un valor negativo y aumentan la posibilidad de agredir a las otras personas de forma directa o indirecta (Ruiz, Ortega y Félix, 2017, pp. 32-33-34). El comportamiento siempre es un factor fundamental en las relaciones sociales entre individuos, Para Dewey (1995) “Un ser cuyas actividades estén asociadas con el otro tiene un ambiente social” (p.22), las acciones de los individuos tienen que ver con el otro y se reflejan a través de lo que proyecta una persona en su actuar ya que lo que hace o puede hacer depende de las expectativas, exigencia y aprobaciones de los otros. Para Dewey (1995), el comportamiento humano cambia de acuerdo con las modificaciones que realiza desde la interacción con el otro, debido a que los seres vivos modifican su comportamiento mediante la apropiación de nuevos hábitos. Se plantea aquí el ejemplo de un niño que se ha quemado, su respuesta es de temor al fuego, sin embargo, si su padre realiza acciones que le sugieran el peligro de la situación en su interior aprende a evitar esta situación automáticamente, siendo esto considerado como adiestramiento o enseñanza educativa. Antes de que un ser modifique sus acciones a través de la interacción se considera que se encuentra en un estado inmaduro (pp. 22-23). En definitiva el comportamiento es un aspecto intrínseco en el ser humano, muchos lo hacen de manera innata y a medida que crecen y experimentan diferentes tipos de relaciones sociales, modifican o van moldeando su comportamiento, llegando a un desarrollo individual, personal y único en su manera de comportarse y que le permite adaptar su postura y formas de actuar de acuerdo al espacio y a las personas con quienes interactúa, no es lo mismo el comportamiento con los padres y hermanos que con los 41 maestros o compañeros, los individuos se adaptan a nuevas situaciones y circunstancias de acuerdo a sus intereses, necesidades y relaciones afectivas de empatía o no, con quienes le rodean. Esto ocurre mucho con los estudiantes quienes dentro del grupo familiar pueden actuar de una forma, pero en la escuela transforman totalmente su comportamiento, propiciando situaciones amigables y efectivas de relación, participación, integración y respeto por las normas y sus superiores o puede cambiar su comportamiento hacia el lado negativo que impiden buenas relaciones sociales y humanas con los miembros de su grupo escolar. El comportamiento también está mediado o influenciado por los patrones familiares de convivencia que se han establecido dentro de cada hogar y que desde pequeños han moldeado y ejemplificado la manera de interactuar entre ellos, más tarde estos patrones serán replicados por los hijos en otros entornos sociales en los cuales también encontrarán modelos y patrones de comportamiento que pueden ser iguales o diferentes al que ya tenía como ejemplo dentro de su grupo familiar, pues los comportamientos violentos, de machismo, rebeldía y altanería son producto de entornos formadores con estos estereotipos comportamentales y que influyen radicalmente en el desarrollo comportamental y personal del individuo, así como las familias con principios y valores de tolerancia, confianza, diálogo y fraternidad, formarán personas con calidez humana que establecen buenas relaciones con los demás, marcando su estilo de vida, su conducta y su comportamiento hacia las buenas relaciones humanas, que pondrá en práctica en los lugares, entornos o espacios sociales en los que se involucre, desenvuelva e interactúe, desarrollando su propio modo comportamental de acuerdo a su experiencia, necesidad y maduración psicológica y personal, pues cada ser humano a medida que crece moldea sus acciones de acuerdo a su 42 experiencia, sus intereses y sus capacidades de raciocinio. Vale la pena mencionar la teoría de la autovalía de Covington y colaboradores citado por González y Tourón (1992), esta perspectiva parte de dos factores de gran importancia el primero consiste en la disposición del ser humano para comparar las capacidades de las personas y darles valor; la segunda hacer referencia a el auto agradecimiento del ser humano como una motivación de la conducta. Es de esta forma que el ser humano actúa para agrandar su éxito, reflejando una capacidad para ejecutar acciones y evitar el fracaso. Para estos autores la conducta del rendimiento puede ser explicada como la forma del ser humano mostrar y mantener una imagen positiva de sus habilidades y destrezas. Los anteriores teóricos se interesan por la obtención de habilidades que inician a corta edad ya que desde muy jóvenes se tienen la concepción que para el éxito académico es necesario poseer grandes habilidades y que la falta de ellas son un factor determinante en el fracaso escolar. Para esta teoría el comportamiento de los estudiantes desmotivados con el aprendizaje puede ser entendido desde el fracaso pues dudan de su capacidad para emprender nuevos proyectos, de acuerdo a Covington “no se orientan hacia el éxito, sino que concentran toda su energía en evitar el fracaso, para preservar su sentido de competencia y, por tanto, su sentido de valor” (González y Tourón, 1992, pp. 314-315). Escuela, familia, conducta y comportamiento tienen gran relevancia dentro de la vida social del ser humano, en la familia se ejemplifica, vivencia y experimenta la primera forma de socializar desde los principios formadores y comportamentales que se establecen, para Rodríguez y Torrente (2003) “La familia tiene importancia crucial para el comportamiento adaptado. No en vano la familia sigue siendo, a pesar de todos los cambios, el más importante agente de socialización” (p. 7). Es la célula fundamental en la 43 crianza, y base sólida de la formación en valores y actitudes frente a la vida. Mientras que la escuela moldea, adapta, reafirma o cambia comportamientos y conductas que van en contra de una sana convivencia esto se da desde las normas que se establecen y las estrategias pedagógicas que llevan al estudiante a la reflexión y adaptación conductual en su ser, hacer y actuar siempre encaminando hacia el favorecimiento de su pleno desarrollo emocional y social. De acuerdo Dewey (1995), la escuela tiene la función de orientar a cada individuo para que los diferentes factores que generan influencia como la familia, la sociedad, los grupos religiosos que componen diferentes ambientes sociales logren estabilizarse y complementarse unos a otros (p. 30). 2.2 Rendimiento escolar. El término de rendimiento escolar está directamente asociado con los desempeños académicos de los estudiantes, son muchos los estudios que han buscado explicar las causas del fracaso escolar logrando evidenciar distintos factores que inciden en ello, tales como capacidad de los estudiantes, motivación o herencia genética, y variables como el rendimiento escolar. Autores como: Álvaro, Bueno, Calleja, Cerdá, Echavarría, García y Trillo (1990) consideran la motivación y el auto-concepto como una asociada que influye de manera positiva con el rendimiento. Mientras que otros autores argumentan que el fracaso escolar puede tener como causa los factores del contexto en este sentido aparecen los aportes de Rojas, Alemany y Ortiz (2011), el nivel socioeconómico y cultural de los padres influye en el abandono escolar, por otro lado, Jacobs y Harvey (2010), han basado en el reconocer la influencia que ejercen en las instituciones educativas los elementos propios de estas como carácter instruccional, aspectos personales y profesionales de docentes (Sánchez, 2015, pp.21-22). 44 El concepto de rendimiento escolar se aborda desde la misma concepción del rendimiento académico, visto como los desempeños de los estudiantes y la valoración o calificación que reciben de ellos, distribuidas en notas periódicas y notas finales que evidencia el alcance o no alcance de los logros. Una variable a considerar en este proceso es la autoimagen académica que influye de forma permanente en la creación del autoconcepto y este a su vez se fundamenta desde los estímulos que surgen del exterior, es decir, de los comentarios positivos que generan los agentes externos como compañeros, docentes y familia, según Piaget citado por Dongo (2008), es la oportunidad para que el niño construya de forma activa el conocimiento, la motivación para el niño y el adolescente debe ser superar sus límites (pp.179-180). Para los estudiantes el impacto de las materias se mide según la utilidad que tendrán para su vida futura ya que muchos alumnos coinciden en afirmar que no todas las materias son importantes y por ello no exigen el mismo esfuerzo, así como no todas tienen la misma trascendencia para la vida profesional futura. (Gimeno 1976, p. 198-199). Es imprescindible pensar desde la escuela como mejorar los procesos académicos de los estudiantes, teniendo en cuenta para ello la convivencia escolar como factor clave en el desarrollo intelectual, emocional y social de los individuos, para Ortega y Fernández (1998) “Mejorar la convivencia implica, siempre, mejorar el rendimiento de los agentes humanos, en cualquiera de sus tareas” (p.80). Un aspecto fundamental en los procesos de aprendizajes son los ambientes escolares, “el ambiente escolar consiste en las percepciones que tienen los alumnos acerca del contexto sociopsicológico en el que se produce y se obtiene un aprendizaje.” (Walberg 45 y Paik citado por Gaxiola y Frías, 20016, p.68) nos detendremos a hablar de aquellos estudiantes problema para las instituciones educativas, generalmente son niños o jóvenes irreverentes por naturaleza y que desde sus hogares presentan esta condición, de indisciplina y que van en contra de todo acto o valor que genere estabilidad emocional en los demás, son felices haciendo desorden, violentando la ley, las normas de convivencia y todo reglamento que se establezca para su beneficio, son personas desmotivadas y para los cuales la escuela o el colegio es el lugar para influenciar a otros ocasionando controversia, lo que afecta los procesos escolares del grupo de estudiantes. Esta rebeldía es la manifestación de las carencias afectivas y emociones con las que han sido criados dentro de sus hogares, llevando tal situación a no rendir en lo académico ni en lo comportamental. El proceso de aprendizaje no puede ser aislado de las familias, pero tampoco puede ir en contra de ellas, la educación debe ser esa puerta mediadora entre lo adecuado y lo no permitido dentro y fuera de los espacios pedagógicos y sociales. Una puerta hacia el avance cognitivo y comportamental de niños y jóvenes que están inmersos en el proceso educativo, una escuela que no desconozca las realidades de los estudiantes y que no se convierta en un espacio complicado y conflictivo sino ameno, agradable, fortalecido en valores y buenos tratos que permita cambiar o moldear las realidades de aquellos estudiantes que no le encuentran sentido a la escuela, pero que están dentro de ella, posibilitando cambios en los comportamientos y las actitudes, donde pueden influir “la relación positiva que se mantiene frente a los estudios del padre o de la madre.” (Lozano,2003, p.62) como agentes transformadores de la realidad familiar y social del individuo contribuyendo a un rompimiento de la indisciplina y del fracaso escolar de los estudiantes. 46 Los cimientos de la convivencia están fundamentados desde el respeto, la solidaridad y el conocimiento de las normas, como factores claves para impedir los conflictos y aunque no puede evitarse la aparición esporádica de la violencia, un ambiente adecuado de interacción social disminuye el riesgo de esta situación (Ortega y Fernández, 1998, p.79). Desde la escuela se debe velar por la sana convivencia a través de la prevención de la violencia, y mejorando las relaciones sociales de los miembros de la comunidad educativa, estableciendo un clima adecuado que contribuya con el mejoramiento del rendimiento escolar. El papel del hogar es decisivo en el buen rendimiento académico, de acuerdo a Ruiz (2001) citado en Ramón y García (2009), señala que los logros no son sólo producto de las capacidades del estudiante sino también de la interacción entre los recursos aportados por la escuela y la familia (p. 118). De nada sirve poseer inteligencia y capacidad cognitiva si se carece de habilidades para la vida como la interacción social, el trabajo colaborativo, el diálogo, y la comunicación, aspectos que se fortalecen en la escuela pero que deben ser garantizados por las familias ya que este es el primer espacio de socialización y adquisición de saberes en los individuos, que más tarde en la escuela son consolidados y fortalecidos mediante la experimentación y la participación en todas las actividades escolares que van siempre encaminadas a brindar una formación asertiva y productiva en cada uno de los miembros de la institución, dando significado a la escuela como espacio que integra saberes, personalidades, actitudes y capacidades que favorecen la formación personal, moral, social y académica en cada uno de sus participantes. La familia es la encargada de permitir el acceso a la educación generando los espacios de acompañamiento, estudio, motivación al logro, y desarrollo de metas 47 personales, que permitan una comunicación lógica con el papel de la escuela y la responsabilidad familiar frente al pleno desarrollo académico del individuo; no basta con tener muchos útiles escolares, ni herramientas tecnológicas si se carece de la motivación y del acompañamiento, pues la escuela sola no es capaz de garantizar una buena formación si desde el hogar no se da relevancia y significación al aprendizaje. En conclusión, el comportamiento influye radicalmente en los desempeños académicos, quien tiene apoyo en el hogar rinde, quien carece de él no lo hace y quien es rebelde por naturaleza no le interesa su buen desempeño académico. El fracaso escolar no se da por falta de interés, ni de motivación se da por falta de acompañamiento y de intervención adecuada frente a las problemáticas que aquejan a los estudiantes, esa es la labor de la escuela promover aprendizajes no solo desde la ciencia sino desde la vida, la familia y la sociedad, como espacios que forman personalidades, habilidades y capacidades de sentir, hacer, pensar y triunfar. La tarea es no desfallecer en la labor de formar. Para Pacheco y Fernández (2013), los jóvenes con el desarrollo adecuado de habilidades emocionales logran tener mejores resultados en el desempeño académico mientras que los que desarrollan pocas habilidades emocionales experimentan mayor fracaso y un bajo rendimiento académico (p. 37). 48 Capítulo 3. Método En este capítulo se presenta el componente metodológico a través del cual se desarrolla la investigación, se pueden evidenciar la metodología, el alcance y el enfoque, bajo los cuales será ejecutado el trabajo investigativo, además se presentan los instrumentos para la recolección de información y la validación del estudio realizado. Dichos instrumentos están basados y diseñados de acuerdo el método cualitativo, sustentado en Castaño y Quecedo (2002), al afirmar que las investigaciones de carácter cualitativo presentan una descripción sistemática de las situaciones investigadas con el fin de explicar los hechos, mediante el análisis de diferentes eventos (p.12). Es aquí donde dicha metodología toma fuerza en el proceso investigativo, teniendo en cuenta el alcance descriptivo y el enfoque fenomenológico ya que permiten el análisis del contexto institucional y las diferentes situaciones que en él ocurren, como bien se puede argumentar desde Sampieri, Collado & Baptista (2017) “Los estudios descriptivos son útiles para mostrar con precisión los ángulos o dimensiones de un fenómeno, suceso, comunidad, contexto o situación” (p. 92). 3.1 Enfoque metodológico. La investigación se basa en la metodología cualitativa, con un alcance descriptivo este tipo de estudios para Sampieri, Collado & Baptista (2017) “busca especificar las propiedades, las características y los perfiles de personas, grupos, comunidades, procesos, objetos o cualquier otro fenómeno que se someta al análisis” (p. 92), se basa en un enfoque fenomenológico que explica la relación que hay entre los hechos y el ámbito en el que se presenta la realidad según Castaño y Quecedo (2002) “busca comprender los fenómenos sociales desde la propia perspectiva del actor. Pretende comprender en un nivel 49 personal los motivos y creencias que están detrás de las acciones” (p. 7). Este estudio pretende entender los comportamientos de los estudiantes y cómo estos influyen en el rendimiento académico y en los procesos de convivencia escolar de la institución educativa. Dicha propuesta investigativa propende por un modelo de acompañamiento enfocado en mejorar las condiciones de los estudiantes que deberán intervenir tanto las problemáticas académicas como las escolares. Según Sampieri, Collado y Baptista (2010), la metodología cualitativa permite el desarrollo de preguntas en el proceso investigativo con el fin de analizar los hechos más relevantes dentro del estudio encontrando las respuestas que puedan sustentar dicho estudio (p. 7). Por lo tanto, la investigación planteada deberá responder a las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las causas que afectan la convivencia escolar en los estu